Prueba demuestra que el Caribe ha realizado progresos en la preparación para tsunamis

Este nivel de participación es una “gran mejora en comparación con los simulacros realizados en años anteriores”, según afirmó Christa von Hillebrandt-Andrade, directora del Programa de Alerta de Tsunamis del Caribe del Servicio Meteorológico Nacional. Cuando en 2005 las autoridades regionales gobernantes celebraron un acuerdo de cooperación en materia de alertas de tsunamis y amenazas costeras, solo dos de estas autoridades habían puesto en marcha una línea de comunicación con el centro de alerta del Servicio Meteorológico Nacional.

El acuerdo regional surgió debido a la devastación que dejó a su paso el tsunami ocurrido en 2004 en las costas de 14 países del Océano Índico y que se cobró la vida de cerca de 250.000 personas, aunque posiblemente nunca se conocerá el número exacto.

En los momentos de tensión que siguen a un terremoto suboceánico, el Centro de Alerta de Tsunamis en el Pacífico del Servicio Meteorológico Nacional observó que se estaba formando una ola tsunámica de proporciones extraordinarias y que se cernía una enorme amenaza para los bienes inmuebles y los habitantes del litoral. “Sin embargo, no había ningún sistema que indicase a quién se debía llamar”, explicó von Hillebrandt-Andrade. “Existía una brecha enorme en las comunicaciones”.

El acuerdo de cooperación del Caribe se creó dentro del marco elaborado por la UNESCO y por el Programa Nacional para la Mitigación de los Peligros de Tsunamis de Estados Unidos.

Cada uno de los Estados miembros y de los territorios del programa del Caribe han designado un “punto focal”; por ejemplo, las autoridades y los encargados de la respuesta en caso de emergencias. Estos puntos focales tienen personal las veinticuatro horas del día, todos los días de la semana, que reciben las alertas de tsunamis y las transmiten a otras instituciones y agencias que puedan responder.

“Estos centros tienen un protocolo de todas las medidas que van a tomar” cuando reciban una alerta de tsunami, dijo von Hillebrandt-Andrade en una entrevista. Según afirma, algunas autoridades gobernantes de la región han elaborado mapas de inundaciones en los que se proyectan las zonas en tierra donde puede que se produzcan inundaciones y han desarrollado planes de respuesta en función de mejor información.

La historia muestra un riesgo significativo de que se produzcan tsunamis en la región, con más de 75 casos en los últimos 500 años, según informa el Servicio Meteorológico Nacional. Von Hillebrandt-Andrade agregó que, en los últimos 160 años, se han producido 3.500 muertes debido a los tsunamis y estos han impactado a la República Dominicana, Jamaica, Puerto Rico y las islas Vírgenes.

En el simulacro de alerta que tuvo lugar el 20 de marzo, conocido como Caribe Wave 2013, se estableció el caso hipotético de un sismo de magnitud 8,5 que azota la costa de Aruba en el mar del Caribe. Los litorales más vulnerables en este supuesto suceso serían los de Aruba, Bonaire, Curazao, Venezuela, Colombia y la costa sur de la isla de La Española, con pronósticos de olas costeras de hasta de 17 metros de altura.

El Centro de Alerta de Tsunamis en el Pacífico y los Centros de Alerta de Tsunamis en la Costa Oeste y la Costa Atlántica, que también son unidades del Servicio Meteorológico Nacional, dieron inicio a la primera alerta del “simulacro de tsunami” en todos los puntos focales. A continuación, los puntos focales utilizaron sirenas, correos electrónicos, sistemas de alerta de emergencia, mensajes de texto, los medios de comunicación, la radio meteorológica de la NOAA y los medios sociales para retransmitir la alerta de manera más amplia.

Además de los contactos en el gobierno de los puntos focales, cerca de 500 organizaciones se han inscrito para recibir estos boletines informativos, casi 200 más que las que había durante el último simulacro regional realizado en 2011. Las organizaciones incluyeron a cerca de 48.000 personas en sus actividades de concienciación y les pidieron a cada una que pensaran en un plan de respuesta a tsunamis para ellos y sus familias.

Von Hillebrandt-Andrade y sus asociados aún están analizando el impacto del simulacro de alerta, pero de algo está segura: Las más de 40 autoridades gobernantes del Caribe y el público al que atienden están mucho mejor preparados para una amenaza oceánica de lo que estaban hace ocho años.

El Servicio Meteorológico Nacional, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y otras agencias del gobierno observaron la Semana Nacional de Preparación para Tsunamis, del 24 al 30 de marzo. La NOAA, principal agencia de detección y alerta de tsunamis de Estados Unidos, se vale de una amplia red de mareómetros, boyas para tsunamis y estaciones sísmicas en todos los océanos del mundo para detectar tsunamis. Durante la semana de preparación, las agencias hicieron un llamado para que las personas y las comunidades se prepararan a actuar en función de esta información para salvar sus vidas en caso de desastre. NP

EA

Categoria: