Sigue el lío con las "dos" mujeres del minero "casanova enfermero" Yonni Barrios

Allí hay varios carteles, escritos a puño y letra por Susana. Uno de ellos dice: "Este minero es mío (Ojo)". Otro: "Te amo mi Tarzán. Bienvenido a tu casa con tu Jane". En la puerta de la casa, Susana Valenzuela, muy maquillada y ya vestida para recibir al minero, muestra las fotocopias de una foto de ella en un diario alemán. "Fíjate, cómo he salido en todos lados!", se jacta ante la AFP.

"El es un superhombre", dice esta mujer conversadora y dicharachera, quien se define además como ultra "coqueta". Ella vive con Barrios desde hace casi dos años, pero el sigue casado con Marta Salinas.
Pero esto a Susana no parece importarle, ya que ella también es casada. "Tampoco se puede casar conmigo, así lo quisiera", reflexiona.
Durante el tiempo que Barrios estuvo confinado en las profundidades de la mina, en la superficie del yacimiento se hizo famosa la disputa entre Susana y Marta. Barrios dio la prioridad a Susana, quien fue la que lo recibió tras su exitoso rescate.
Aún así, Marta, con quien estuvo casado más de 25 años, lo espera desde su pequeño almacén de barrio y prepara un asado para compartir con otros vecinos. "Será cuando él quiera", dijo.

"El nunca quiso separarse" legalmente, dice Marta, una mujer reflexiva y sosegada. Cuenta que Susana la convocó al campamento Esperanza donde permanecieron los familiares esperando el rescate, al pie de la mina, para que él eligiera. "Pero yo no tengo nada que rescatar de nuestro matrimonio. Hay que ser buena perdedora", señala Marta, cansada de cómo su historia íntima hizo tanto ruido en la televisión y la prensa.
Ahora ella quiere mudarse. Pero dice que él no la deja. Incluso durante los días que estuvo encerrado él le agradeció en varias oportunidades su apoyo.

"Marta te doy las gracias por estar ahí apoyando, porque cuando yo no tengo dónde estar tu me recibes y ahora que estoy encerrado me estás esperando arriba", le escribió en una carta Barrios.
Marta explica que Barrios es muy astuto. "No se quiere quedar sin pan ni pedazo", dice sobre él una vecina.
A lo que Marta responde que no volvería ya con Barrios. Los días que estuvo atrapado en la mina la hicieron "pensar mucho".
En medio de la conversación, sale Susana dando sonoras declaraciones a la televisión chilena.
Marta la mira silenciosa. Y de repente pregunta: ¿Qué tal encuentras tú a la Susana? Y su vecina la consuela: "Oye Marta, no hagas caso tú, todo esto es para la prensa". AFP

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