Starbucks y la china Luckin batallan por el café en el reino del té

Starbucks y la china Luckin batallan por el café en el reino del té

Tras casi 20 años de operaciones en China, la multinacional Starbucks ha sido clave en la popularización del café en el país, donde la bebida nacional fue durante milenios el té, pero el precio a pagar ha sido una creciente competencia en el sector que ahora le lleva a los tribunales locales.

La firma de Seattle (EE.UU.), denominada "Xingbake" en China, tiene ya en el país duras competidoras como la británica Costa Coffee, la coreana Paris Baguette o la singapurense Bread Talk, aunque ha sido una de las primeras marcas genuinamente chinas del sector de las cafeterías, la recién llegada Luckin Coffee, la que le ha retado.

Luckin, una empresa emergente fundada en noviembre de 2017 por la empresaria Qian Zhiya con el objetivo declarado de "vencer a Starbucks en China", ha llevado a la multinacional estadounidense a los tribunales acusándola de monopolizar el creciente sector cafetero en el gigante asiático.

Así lo anunciaba el vicepresidente de Luckin, Guo Jinyi, en un mensaje en redes sociales en el que acusaba a Starbucks de presionar a proveedores y alquiladores de locales con contratos exclusivos que impiden a otras marcas abrir locales cerca de los de la firma estadounidense o tener los mejores suministradores.

"Starbucks es una gran empresa, ha educado a China en el mercado del café y ha logrado grandes éxitos copando más del 50 por ciento de la cuota del sector, es un ejemplo para nosotros, pero nos hemos encontrado con sus limitaciones a la hora de desarrollar nuestro negocio", señalaba Guo en su carta.

El pleito se anunciaba poco después de que Starbucks anunciara una agresiva estrategia de expansión en China, consistente en abrir 600 nuevos locales en el país al año durante el próximo lustro para doblar el número de establecimientos de la firma desde los 3.000 actuales hasta 6.000 hacia 2022.

Consultado por Efe, el responsable de comunicación de la multinacional estadounidense en China, Derek Ng, no quiso comentar detalles sobre el contencioso con Luckin pero aseguró que la firma "da la bienvenida a una sana y abierta competencia para animar la industria a crecer e innovar juntos".

Algunos observadores consideran que la batalla judicial es un truco publicitario de Luckin, una firma que ha lanzado una agresiva campaña de anuncios en toda clase de soportes, con dos famosos actores locales como embajadores (Chang Chen y Tang Wei, famosa por su rol protagonista en "Deseo, peligro").

La firma ha abierto en medio año cerca de 50 establecimientos en Pekín donde el dinero ya no se usa, como es tendencia en cada vez más sectores del país: el café se pide mediante una aplicación vía móvil u ordenador, se paga digitalmente y sólo se recoge en la cafetería, o incluso pude enviarse a domicilio.

Para finales de este año, la firma prevé tener medio millar de establecimientos en el país, un número que a rivales como Costa Coffee les llevó más de una década lograr, pero el creciente gusto de las generaciones más jóvenes por esta bebida occidental les garantiza un gran mercado.

No es la primera vez que Starbucks, firma que abrió su primera cafetería en China en el World Trade Center de Pekín, se encuentra con contratiempos en el complejo mercado del país asiático, y en el pasado algunos de ellos incluso tuvieron carácter político.

Ocurrió hace más de 10 años, en 2007, cuando sectores nacionalistas se quejaron de que una multinacional estadounidense tuviera un establecimiento en el interior de un recinto tan "sagrado" como la Ciudad Prohibida, el antiguo palacio de los emperadores en Pekín.

Las presiones obligaron a Starbucks a cerrar ese local, aunque irónicamente ahora marcas locales sirven café en el mismo lugar donde antaño el emperador tomaba té, y aquel resbalón no impidió a la marca de Seattle seguir creciendo, sólo que ahora una naciente firma nacional promete ser un mayor escollo. EFE / RA

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