El temor pica y se extiende: Piden cerrar en España una central nuclear

La central de Garoña (provincia de Burgos, norte), la más antigua de España, comenzó a funcionar en 1971 y este año cumple los 40 años de funcionamiento que tiene normalmente una instalación de este tipo.

La planta pidió la prórroga hasta 2019 alegando que cumple con las normas de seguridad, pero el gobierno sólo le autorizó en 2009 a seguir abierta dos años más, hasta el 1 de abril de 2013.

Entonces se trató de una decisión polémica, ya que el partido socialista del presidente José Luis Rodríguez Zapatero defendía fijar un tope de 40 años a las centrales nucleares y favorecer gradualmente el consumo de energías renovables.

Pero por otro lado, el ejecutivo intenta limitar su gran dependencia del petróleo.

Varias organizaciones ecologistas han reclamado en el pasado el cierre de la central española y volvieron hacerlo en estos días.

Greenpeace subrayó que “Fukushima-1 es un reactor como el de Garoña, con un pésimo sistema de contención”. Al igual que Fukushima-1, Garoña cuenta con un reactor de agua en ebullición.

Y la fundación Equo reclamó “un plan de cierre de las centrales nucleares en España, comenzando por el cierre inmediato de Garoña”.

En España hay seis centrales con ocho reactores que producen cerca del 20% de la electricidad consumida. Garoña produce el 1,36% y es propiedad de Nuclenor, participada al 50% por las eléctricas españolas Iberdrola y Endesa. Emplea a unas 1.000 personas.

El gobierno español abrió la puerta en febrero a la prolongación de la vida de las centrales nucleares al adoptar el parlamento una ley, que entró en vigor este mes, que elimina la referencia a los 40 años de vida útil de éstas.

El cambio de posición del gobierno socialista sobre la energía nuclear fue paralelo a una fuerte presión del ‘lobby’ nuclear español a favor del sector.

Además coincidió con un período en el que el gobierno español debe buscar el emplazamiento para construir un almacén nuclear, lo que también encuentra oposición en la sociedad civil.

Desde el accidente nuclear en Japón, Zapatero ha evitado hacer declaraciones sobre las centrales nucleares españolas.

Este martes se reunió con la presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) español, Carmen Martínez Ten, con el objeto de “examinar la situación japonesa”, según un portavoz del ejecutivo.

Por su parte, la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, declaró este martes que “no es el momento” de hablar del debate nuclear.

Además, el parlamento regional del País Vasco (norte) votó este martes, por segunda vez, a favor del cierre de la central de Garoña, que se encuentra cerca de esta región y se vería afectada por un eventual accidente nuclear.

Fuente: http://www.elaragueno.com.ve/internacionales/articulo/3874/europa-15-mar...

DJ

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