Tristeza e incertidumbre entre periodistas tras la venta de Globovisión

"El proyecto Globovisión no es viable con este acoso permanente al que hemos estado sometido por tanto tiempo. Hemos hecho un trabajo importante y necesario. Espero a ver cuál es el plan que trae este nuevo equipo de trabajo. Dios dirá cuáles son los escenarios. Estoy triste de que el canal no haya podido seguir, sin embargo, estoy contenta del trabajo que hice", afirma la periodista María Elena Lavaud, quien ha trabajado 17 años en la televisora.

La conductora de En privado prefiere guardar discreción sobre el futuro del canal. "A mí no me gusta hablar de las cosas si no las puedo ver primero. Si decido irme será porque sienta que mi trabajo no es posible, que se afecta". Frente a las dudas, Lavaud opta por seguir el consejo de Guillermo Zuloaga. "Carlos Zuloaga nos pidió ayer (lunes), en nombre de su papá, el beneficio de la duda para el señor Cordero y nos dijo que era un hombre que venía con propuestas de inversión y ampliación para el canal y yo decidí darle ese beneficio de la duda", dice.

Román Lozinski, ancla de Noticias Globovisión, con ocho años en la planta coincide con su compañera. "La familia Zuloaga y los directivos han aguantado mucho tiempo las presiones que se ejercieron contra el canal, así que habría dos maneras de ver esto: desde el dolor o el resentimiento por lo que ocurre o desde el agradecimiento a una gente que apostó por unos valores que han defendido durante todo este tiempo", subraya.

Hasta ahora, los trabajadores de la televisora no se han reunido con el empresario Juan Domingo Cordero ni poseen otros datos acerca de la transacción. "Más allá de eso no sabemos nada. Hasta el 14 de abril haremos nuestro trabajo como hasta ahora y, a partir del 15 aumentará la expectativa. No es que el 15 va a cambiar el canal, pero ese día se van a retomar las discusiones entre las partes interesadas en la compra-venta del canal. Yo lo interpreto como un preaviso largo, cuya decisión final dependerá de las medidas que vayan tomando los nuevos accionistas", considera.

Roland Carreño hace votos porque la transacción sea en beneficio del medio de comunicación. "Si lo que viene después es una nueva directiva que va a ampliar la gama de entrevistados, bienvenidos sean porque eso es una cosa que hemos querido hacer durante todos estos años, pero el Gobierno lo ha impedido. A mí me gustaría tener sentados ahí a Aristóbulo Istúriz, a María Cristina Iglesias y preguntarle cosas que a mis televidentes les gustaría saber, pero eso ha sido imposible. Parte del drama del canal pasa porque ninguna de las fuentes oficiales se abren a Globovisión".

Eso sí, conductor de Buenas noches, lanza una clara advertencia. "Lo que nunca va a pasar es que a Roland Carreño le vayan a decir: 'ésta es la pregunta que vas a hacer'. Si a mí me llega a ocurrir eso, pues diré: 'ésta no es la persona que necesitan acá' y tendré otras opciones que tomar en mi vida".

"¿Cuántas multas se le han puesto al canal? Fuimos el único medio que no fue invitado a la televisión digital, en año y medio se vence la concesión, viendo los ataques que ha sufrido el canal y la gente que llega a la puerta... La esperanza la mantienes ahí, pero viendo todo te preguntas: ¿Qué pasará con nosotros?", reflexiona Dereck Blanco, reportero que cubre la fuente legislativa.

El comunicador social destaca que Globovisión no la ha tenido fácil desde hace muchos años. "Esta decisión la tomaron por nosotros (los trabajadores). Hay que esperar que transcurran los días, ir sobre la marcha. La vida no se acaba en un segundo. Es muy duro, pero viendo los cercos que nos ponen por todas partes, ¿hasta dónde podemos llegar?", cuestiona.

Fuente: Laprensa

EA

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