Una marea morada grita contra la violencia hacia las mujeres en Paraguay

Una marea morada grita contra la violencia hacia las mujeres en Paraguay

Una marea morada, con banderas, pañuelos y pancartas, salió hoy a recorrer el centro de Asunción para gritar "¡No nos callamos más!" y recordar a las mujeres que ya no pueden hablar, en este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Unas 2.000 personas, en su mayoría mujeres, aunque no faltaron hombres, se unieron hoy para reivindicar una vida sin violencia y sin miedo, cada una desde su situación, como las trabajadoras domésticas, las mujeres campesinas, las trabajadoras sexuales o las comunicadoras.

Los proclamas y las pancartas pedían soluciones a los problemas que sufren las mujeres del país en su día a día, desde acoso callejero, laboral o universitario, con una fuerte presencia de estudiantes que denunciaban este tipo de situaciones en las aulas.

También gritaron los nombres de las mujeres asesinadas por sus parejas y que ya no pueden manifestarse, de ahí que se escuchara en varios momentos de la marcha "¡Ni una menos, vivas nos queremos!".

Los datos del Ministerio de la Mujer registran 48 feminicidios en lo que va de año, aunque difiere de la cifra de la organización de la marcha, que eleva a 51 el número, al incluir también los asesinatos de las transexuales.

Además, este año la manifestación del 25 de noviembre en Paraguay se volcó con las mujeres campesinas, que encabezaron la manifestación para que sus preocupaciones no queden en un segundo plano a ojos de la sociedad.

La representante de la organización Campesina Cultiva Paraguay, Ramona Acuña, recordó en declaraciones a Efe que las mujeres campesinas no están "exentas de esa violencia" en un sistema donde los hombres se sienten "propietarios de la mujer, como si fuera que la mujer es un objeto, solamente una cosa".

Acuña comentó que desde su organización trabajan en espacios de mujeres para que aquellas que han padecido situaciones de violencia encuentren confianza y fuerza para hablar.

"Venimos trabajando eso con las compañeras que son víctimas de violencia, de algún tipo de violencia. No toda se manifiesta de la misma manera, entonces vamos conversando esos problemas dentro de la organización", apuntó.

Las reivindicaciones incluyeron también a las mujeres de los Bañados, como se conoce a las zonas ribereñas inundadas cada año por las crecidas del río Paraguay, como ocurre en la actualidad.

Por eso, el destinatario de estas voces que ya no quieren callarse más fue el Estado, a quienes responsabilizan de una falta de atención a las mujeres y de carencias en las políticas públicas de protección social.

Esos reclamos se escucharon al paso de la marcha por el Congreso de la Nación y unos metros antes, al transitar junto a la Catedral Metropolitana de Asunción, las manifestantes también pidieron la separación entre la Iglesia y el Estado, sobre todo en lo que se refiere a cuestiones que atañen a la mujer.

Este año, el morado propio de esta reivindicación se mezcló con los pañuelos verdes, el símbolo de la lucha por el aborto en Argentina, un tema que empieza a aflorar poco a poco en la agenda social paraguaya.

A pesar de que el fin de esta manifestación es la protesta, el rechazo y la concienciación contra la violencia machista, las mujeres que marcharon lo hicieron con alegría y sin miedo, para que su mensaje resuene.EFE

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