EEUU asegura que la detención de Gross es un grave impedimento a nuestro diálogo con Cuba

Hoy se cumple un año desde que las autoridades cubanas detuvieron a Gross, de 60 años, después de acusarle de espionaje, algo que el Departamento de Estado niega tajantemente.

El estadounidense, que trabajaba en Cuba como subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid), distribuía ordenadores portátiles, móviles y otros equipos tecnológicos a una comunidad judía en la isla cuando fue detenido.

"Ha pasado mucho tiempo durante el que las autoridades cubanas deberían haber liberado al señor Gross. Ha languidecido en una prisión cubana durante un año entero y el Gobierno cubano todavía tiene que explicar las razones de su detención o presentar cargos", señaló.

Crowley reiteró que el Gobierno de EE.UU. continuará utilizando "todo canal disponible" para urgir a las autoridades de la isla a poner fin a la "injustificable y larga experiencia penosa" de Gross.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, se ha implicado personalmente en la búsqueda de su liberación y se ha reunido más de una vez con la familia de Gross.

También organizaciones de derechos humanos y otros países han pedido al Gobierno de Cuba que libere a Gross por motivos humanitarios.

La última vez que la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana tuvo acceso consular al estadounidense fue el pasado 16 de noviembre. EFE

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