El expresidente guatemalteco Portillo califica de "linchamiento" su extradición a EEUU

"Estoy tranquilo, fuerte, porque sé el motivo de la persecución que es eminentemente política porque no me plegué a la cúpula empresarial de este país. Ellos son los que están detrás de esta extradición", afirmó.

"¿Cuál es la angustia de los grupos de poder que tenemos en este país'", se preguntó el exmandatario y enfatizó que su entrega a Estados Unidos "es una componenda entre los grupos de poder".

Portillo manifestó que no se arrepiente de las medidas que adoptó durante su administración, en la que estuvo enfrentado con los empresarios al quitarles los monopolios.

Añadió que se siente orgulloso y satisfecho del apoyo que recibe del pueblo, que fue el más beneficiado durante su Gobierno.

El expresidente también calificó de "sospechoso" el acuerdo que firmó el pasado martes Colom en el que autoriza su entrega a Estados Unidos, que lo pide por conspiración para el lavado de dinero por un monto de 70 millones de dólares.

"Es una cosa muy sospechosa la firma de la extradición porque había dicho que no lo iba a hacer", anotó y dijo que respeta "la valentía" del presidente Colom.

Según Portillo, el gobernante no respetó la resolución emitida en agosto pasado por la Corte de Constitucionalidad (CC), la máxima instancia jurídica de Guatemala, que dio luz verde a su extradición bajo ciertas condiciones, entre ellas que EE.UU. se comprometa a respetar sus derechos humanos.

Además, dijo, no le informaron nada al procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, que fue designado por la CC como garante para verificar el cumplimiento de la resolución.

Morales explicó a periodistas que no puede garantizar que se cumplan las recomendaciones de la CC porque el Ejecutivo no le entregó los informes que le solicitó y tampoco ha sido notificado sobre el acuerdo de la extradición.

El jefe de Estado explicó el pasado martes que actuó en el marco de la ley y que las autoridades estadounidenses han garantizado que Portillo gozará de un "juicio justo" y que sus derechos humanos y seguridad serán respetados, tal y como lo pidió la CC.

Portillo anunció que sus abogados continúan con la batalla legal y que interpondrán varios recursos ante la CC por la decisión de Colom de firmar su entrega a Estados Unidos sin que el Departamento de Justicia de ese país se comprometa a respetar sus derechos humanos.

El exmandatario también señaló que no siente odio por quienes les persiguen y afirmó: "Mientras yo tenga vida, voy a estar presto para luchar por mi país".

Consideró que su entrega a Estados Unidos no será inmediata porque todavía no ha concluido el juicio por peculado que se le sigue en su país.

En mayo pasado, en una polémica decisión, un tribunal penal de Guatemala absolvió a Portillo de un proceso de malversación de fondos públicos por 120 millones de quetzales (unos 15 millones de dólares), que le imputó la Fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad (Cicig).

Sin embargo, la sentencia ha sido apelada por la Fiscalía y la Sala de Apelaciones no ha emitido su resolución.

Portillo permanece en prisión dentro de una base militar del norte de la capital guatemalteca, desde enero de 2010, tras ser detenido en una población del Caribe del país donde fue detenido cuando intentaba escapar hacia Belice. EFE

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