América Latina buscará una Corte de Derechos Humanos propia

Incluso, Venezuela concretó la semana pasada su salida del órgano después de que denunciara la Convención en septiembre de 2012. El presidente de la República, Nicolás Maduro, dijo al abandonar la Corte: “Ahora nos corresponde construir la CDH en la ONU como miembros permanentes y de un nuevo sistema de derechos humanos en nuestra América”.

Este nuevo sistema americano en esta materia surgiría en la Comunidad de Estados Americanos y del Caribe (Celac) y en la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

El agente del Estado venezolano ante los organismos internacionales de derechos humanos, Germán Saltrón, señaló a este rotativo que “nosotros vamos, y ya lo propuso Venezuela, a tener una comisión de derechos humanos dentro de Unasur y la Celac, que son todos los países que están en la OEA pero sin Estados Unidos y Canadá. En eso vamos a trabajar y estoy seguro que muy pronto la OEA desaparecerá porque no ha hecho nada por la democracia, ha apoyado los golpes de Estado”.

El retiro de Venezuela se debe a que, según el Gobierno, es un instrumento para “proteger los intereses” de Estados Unidos en la región y “perseguir” a los gobiernos progresistas. “Para la Corte IDH los gobiernos progresistas, nacionalistas y revolucionarios de América Latina y el Caribe somos culpables aún demostrando lo contrario”, argumentaba el martes el presidente Maduro.

Venezuela se convierte en el segundo país en denunciar la Convención o Pacto de San José, el primero fue Trinidad y Tobago en 1998, que también forma parte de la Celac. Ahora estos países se agregan a Estados Unidos y Canadá que desconocen la competencia de la Corte. Sin embargo, Venezuela seguirá siendo parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) porque para salir de ella debe salir de la OEA.

Para el representante de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos, Roy Chaderton, en el continente “está surgiendo una suerte de rebelión contra los organismos controlados y manipulados por un máximo violador de los Derechos Humanos como lo es el Imperio (refiriéndose a EE UU). Ocurre que son estas instituciones severas y obsesivas especialmente contra los gobiernos de izquierda, mientras se hace de la vista gorda de las tremendas violaciones de Ddhh que se cometen dentro de EE UU o que comete este país fuera de su territorio”, opinó.

Gobiernos aliados de Venezuela, como Bolivia, Ecuador y Nicaragua, también han levantado su voz de protesta contra la Corte y la Comisión.

Ecuador dijo que analizará su permanencia en el sistema interamericano de Ddhh. “Ecuador está expectante, pero si no mejoran las cosas tendremos que analizar también una decisión al respecto porque no vamos a ser cómplices de cinismos y de grandes hipocresías”, dijo el presidente Rafael Correa.

De momento, existe la voluntad política por parte de los mandatarios denominados “progresistas” de crear este órgano en los mecanismos de integración, sin embargo, la analista política e historiadora Margarita López Maya duda que esto se concrete, pues, en su opinión, Venezuela salió sola de la Corte IDH y se encuentra en este momento sin “músculo” por la falta del fallecido presidente Hugo Chávez y la disminución del ingreso fiscal petrolero.

“Yo no creo que eso tenga consecuencias sobre otros países porque en verdad eso es muy delicado, la Corte está afiliada a la OEA y son organismos muy antiguos, en otros momentos parecía más factible que se crearan otros organismos alternos que ahorita. La Corte y la Comisión para algunos de los gobiernos de la región son incómodas porque no quieren tener crítica ni denuncias”, sentenció López Maya.

Mientras que el ensayista y analista Luis Britto García sostiene que crear un organismo propio es una probabilidad que habría que estudiar muy bien, porque “a veces en esos organismos se encuentran grupos de intereses vinculados, entonces se crean los organismos y el mismo grupo de jueces, de funcionamiento de la Corte Interamericana pasa a esos organismos y siguen obedeciendo a presiones de Estados Unidos. Habría que ser muy cauteloso, de todos modos Venezuela continúa rigiéndose por los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas”.

Para crear un órgano regional en materia de derechos humanos se requiere del concierto o consenso de la mayoría de los países que integran la Celac o la Unasur, hasta ahora pareciera haber voluntad y Venezuela alzará su voz en ellos para que se concrete.

Fuente: http://www.panorama.com.ve/portal/app/push/noticia81805.php

AJ

Categoria: