Román Lozinski a Lina Ron: "Las palabras son más efectivas que las armas... y no se oxidan"

Román Lozinski condujo dos programas matutinos en sus inicios en Globovisión. Abría las transmisiones con un resumen de las noticias del día y luego, a las 9 de la mañana, daba a conocer los acontecimientos de nuestro país reseñados por la prensa nacional e internacional vía internet.

Su desempeño fue tan acertado, que fue trasladado al horario nocturno, el de mayor sintonía, donde con Gladys Rodríguez hace ahora una excelente dupla de sobriedad, estilo y equilibrio.

-¿Hasta qué punto te puede generar estrés el narrar noticias sobre la situación política venezolana o el terremoto de Haití, por ejemplo?
-Si te descuidas puede ser perturbador. Quizás algunas emociones sean más sencillas de contener que otras. La tristeza que genera, por ejemplo, la situación de Haití tras el terremoto, toca las fibras más profundas. Si la noticia logró captar tu atención y transmitir el duelo, la desesperanza y la tristeza de los haitianos, seguramente te va a mover internamente y de ahí se refleja en la cara.

-¿Existe alguna herramienta que te permita no mostrar emociones en cámara cuando transmites esas noticias?
-Hay técnicas, trucos. Mantener la concentración en todos los aspectos del noticiero: su estructura, la redacción y la corrección de los libretos. Conversar con tu compañera, bien sea para hablar de algo diferente a lo que narras o compartir tu opinión e intercambiar ideas. Si por el contrario, estoy riendo antes de ir al aire y me toca una noticia dura, incómoda, triste, pues pienso en cosas tristes que me conecten con esa emoción. Somos seres humanos y por tanto puede escapar algo de lo que sentimos.

-¿Qué habilidades debe ostentar un buen narrador de noticias?
-Credibilidad, buena dicción, presencia aceptable, balance perfecto entre sobriedad y cercanía con el televidente, y un elemento que para mí es fundamental: la naturalidad.

-¿Lo mejor de tu oficio?
-Que hago lo que siempre quise hacer, que siento que mi trabajo es reconocido, que lo disfruto y que comparto con un equipo maravilloso de gente que me hace sentir muy bien. Entre las cosas que más disfruto, están las transmisiones en vivo, aquellos momentos que ameritan improvisación.

-¿Y lo peor?
-A veces te enfrentas a largas jornadas que pueden resultar agotadoras. Muchas de las noticias preferirías no tener que compartirlas. Ser testigo de una sociedad que se descalabra, no es agradable.

-¿Es cierto que Venevisión ofreció contratarte y no aceptaste?
-Sí, se interesaron en mí para un programa matutino, similar a los que tenía en Globovisión.

-¿Por qué rechazaste la oferta?
-Aunque fue una oferta tentadora más allá de lo económico, por varias razones sentí que no era el momento. En Globovisión me sentía, y me siento, perfectamente a gusto y en ambiente conocido; tenía en mis programas la posibilidad de desarrollar mi producción; y ya se comentaba sobre mi cambio a la emisión estelar.

-¿Globovisión llena todas tus expectativas profesionales?
-En este momento sí, pero el futuro no es hoy. Seguramente cosas nuevas querré hacer, pero queda mucho por desarrollar en el noticiero. Es un lugar en el que se te escucha y tus opiniones tienen valor. Entre Globovisión y la radio, tengo dos medios que se complementan y me llenan.

-¿Y si CNN ofrece contratarte?
-Sería un enorme reconocimiento. Creo que para muchos de los que trabajamos vinculados a la información, esa es la gran aspiración. Ya que me lo preguntas, eso me pone a soñar.

-¿Cómo reaccionarías si, de pronto, en plena transmisión del noticiero, irrumpen en el estudio, vociferantes y a la carga, Lina Ron y su gente?
-Te confieso que lo he pensado. Luego del asalto de hace algunos meses, es una posibilidad. ¿Cómo reaccionaría? Es como un atraco, no puedes prever cómo actuarías, pero creo que la invitaría a sentarse a mi lado y conversar. No intentaría convencerla de nada, ella no me podría convencer tampoco, pero intentaría demostrarle que las palabras son más efectivas que las armas y no se oxidan. Creo que podría terminar siendo hasta agradable la conversación.

-Román Lozinski y Gladys Rodríguez, ¿una dupla imbatible?
-Una dupla de amigos, de cómplices, de profesionales minuciosos y detallistas.

-¿Lo que más te agobia de la crisis que vive el país?
-La polarización, la inseguridad y la injusticia.

-¿Crees que tiene solución?
-Me parece que no la tiene a corto plazo, porque quienes tienen la responsabilidad de unir, separan. Quienes deben resolver los problemas, no lo hacen. Y en la acera de enfrente nadie encuentra los canales para exigirlo democrática pero contundentemente.

-¿De qué tamaño son las dimensiones de tu compromiso con Venezuela?
-El compromiso es primero conmigo mismo. Siendo un ciudadano integral, puedo aportar a mi familia, a mi comunidad, a la sociedad, y por ende a mi país, que necesita de muchos individuos comprometidos con los valores y que tiren del carro en la dirección del progreso.

-¿Tu mayor ambición profesional?
-Que la ambición no se apodere de mí. Seguir trabajando para que las cosas se den por acumulación de méritos.

-¿Y en lo personal?
-Continuar en la eterna búsqueda de la felicidad. Si creemos que ya somos felices, nos descuidamos. Hay que regar a diario nuestras vidas.

-Si tuvieses que escoger para quedarte en un solo medio, ¿elegirías la radio o la televisión?
-Difícil decisión.

-¿Qué no se puede permitir un narrador de noticias?
-Estar desinformado.

-¿Hasta dónde quieres llegar?
-Hasta donde mis sueños me lleven. Ahora mismo disfruto haber alcanzado una meta que desde mis 7 años aproximadamente se enquistó en mi subconsciente, hasta que la logré.

-¿Ves los noticieros de Venevisión cuando los narra Anna Vaccarella?
-¡Jajaja! No siempre puedo estar frente al televisor a esa hora, pero Anna es, sin duda, una escuela.

AQUILINO JOSÉ MATA
Informe21.com