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Antonio Sánchez García

El Mundial nuestro de cada día

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No son todos los que están ni están todos los que son. Un sueño incumplido: la primera presencia oficial de nuestro vapuleado y dilacerado país en un Mundial de Fútbol. Nos lo merecemos y creo que podríamos jugar un gran papel. Si las horribles tribulaciones, la profunda división que nos devora y la espantosa crisis humanitaria que sufrimos no constituyeran una losa insoportable. Es la primera respuesta que se me ocurre cuando se me interroga sobre la relación entre política y deporte en la era de la globalización.

El cáncer de las izquierdas en América Latina

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Poco importa si sus dictadores - Chávez, Ortega, Maduro – o los aprendices de tales – Correa, Evo Morales, Cristina Kirchner, Lula o Dilma Rousseff - juren ser demócratas y hayan montado un parapeto fraudulento para hacer creer que están haciendo las maletas.

Roberto Ampuero

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A Manuel Malaver... Llevaba quince años esperando por una voz que, desde lo profundo de la nobleza del pueblo chileno, le agradeciera a los demócratas venezolanos por la generosidad con la que se nos recibiera a los chilenos perseguidos por la dictadura de Augusto Pinochet cuando iniciáramos los dolorosos años de travesía por el desierto.

Colombia en la encrucijada

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La indiscutible verdad de la sabiduría popular que recomienda cuidar de las propias bardas cuando ardan las del vecino, no parece haber actuado con la suficiente lucidez, profundidad y amplitud en estas elecciones presidenciales en Colombia. Si ella hubiera calado con la debida profundidad en la conciencia política de nuestra república hermana, Iván Duque no sólo hubiera debido ganar en esta primera vuelta, como de hecho ha sucedido: debió haber arrasado. Y Petro y todo cuanto él significa haber sido apartado de un manotazo del escenario democrático colombiano.

Nuestros dictadores: Castro, Chávez, Maduro

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Las repúblicas latinoamericanas ven la luz entre las tinieblas de la dictadura. Y el primer dictador republicano, fue Simón Bolívar. Lo escribió con todas sus letras acercándose al desenlace de su temprana muerte: mayor felicidad, seguridad y progreso aseguraba el dominio colonial, a cuyo desencajamiento él había dedicado su vida y sus riquezas, que el caos y la desintegración que había asolado a las repúblicas luego de su paso. Había hecho de la dictadura una necesidad perentoria.

Auge y caída de la sexta República

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Dios, dice la Biblia en el Génesis, escribe recto en líneas torcidas. Si Falcón no existiera, hubiéramos tenido que inventarlo. Introdujo el chavismo de contrabando en las filas de la MUD, como en su momento lo hiciera Arias Cárdenas de la mano de Teodoro Petkoff en la Coordinadora Democrática, y contribuyó, de la mano esta vez de Henrique Capriles, a dividirla entre halcones y palomas. Se sumó finalmente, consciente o inconscientemente a los esfuerzos de la dictadura por hundirse ella y llevarse por delante al llamado Frente Amplio.

El socialismo, Lula y el Foro

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Por supuesto que Lula sabía, antes de acceder a la presidencia del Brasil, que el chavismo le caería a saco a las minas del rey Salomón, que Fidel Castro se apoderaría del petróleo venezolano gracias a la gestión de su hombre en Caracas, el ex guerrillero Ali Rodríguez Araque, que moviendo todos sus hilos controlaría la OPEP y presionaría al alza de los precios para acrecentar los ingresos y disponer en absoluta impunidad y sin ningún control sobre una gigantesca masa de circulante en divisas fuertes y que esos millones de millones de dólares estarían a disposición del castrismo para rebal

El socialismo venezolano

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Parafraseando al inventor del llamado “socialismo científico”, Carlos Marx, bien podría afirmarse que desde la alborada de la libertad, en medio de las luminosas tinieblas gomecistas, un fantasma recorre a Venezuela: el fantasma del socialismo. Ha formado parte de la trilogía de palabras fetiches que han encandilado a las menesterosas mentes de nuestros intelectuales orgánicos: socialismo, revolución y democracia.

Luis Almagro: Cuba al estrado

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Sesenta años de historia, inconmovibles y ya aceptados como una segunda naturaleza destinada a reinar por los siglos de los siglos, se han visto sacudidos por una declaración del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, que rompe con los paradigmas calcificados de una organización multinacional que luego de echar a la dictadura castrista de su seno decidió dejarla vegetar intocada y eternizarla en el limbo de lo intocable. Cuba, la indiscutible, la admirada, la consentida y heroizada, sube al estrado. Sus crímenes revasaron la paciencia.

Saló o los últimos días de la barbarie

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La violencia ha adquirido contornos dantescos. Que en cualquier sociedad medianamente decente, dotada de principios y valores morales, hubieran despertado un repudio colectivo y un rechazo universal. Pero Venezuela no fue, no es y probablemente jamás será una sociedad normal. Debe pagar el pecado original de una brutal, cruel y sanguinaria guerra a muerte, haber sido engendrada y parida a golpes de lanzas, sables y machetes, haber menospreciado al género humano hasta rebajarlo al nivel de bestias de mataderos.

¿Con quién contamos?

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"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez.” (Jorge Luis Borges)... Vuelvo a citar a Jorge Luis Borges, uno de los más lúcidos, talentosos, cultos e inteligentes de nuestros escritores, naturalmente difamado, escarnecido y vilipendiado por la progresía y la “corrección política” hispanoamericana.

La invasión de los idiotas

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“Estamos como desbordados por una tecnología que se ha puesto al servicio de la mentira, de la posverdad, y que puede llegar a ser, si no atajamos ese fenómeno, profundamente destructor y corruptor de la civilización, del progreso, de la verdadera democracia” (Mario Vargas Llosa)... Fue en el 2015, en unas declaraciones al periódico romano La Stampa, que el Nobel italiano de Literatura Umberto Eco dio el juicio más demoledor, incisivo y exacto sobre la peste blanca del Siglo XXI: la red.

La quinta columna

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Se aliaron a los Castro, montaron las guerrillas, precedieron a Chávez y le alfombraron su acceso al Poder montando el Caracazo y tumbando a Carlos Andrés Pérez. Respaldaron con sus chiriperos el asalto al Poder por la vía electoral. Se escandalizaron el 11 de abril e impidieron la liberación de la sociedad civil optando por prohijar la catástrofe. Se asomaron luego en la Coordinadora Democrática para traicionar el Revocatorio y servir a la entronización del caudillo. Es la Quinta Columna que viene traicionando a LA SALIDA desde el 2014 promocionando el diálogo.

Lo político y sus arcanos

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Lo político, afirmó el gran constitucionalista y pensador alemán Carl Schmitt, como lo he citado tantas veces, puede ser referido a la confrontación amigo-enemigo, que es tanto más radical mientras más radicalizada se encuentre la sociedad respectiva. Tanto más enemistada, mientras mayor y más intenso sea el antagonismo entre las partes. Tanto más enfrentada y al borde de su disolución mientras mayor y más profundo sea el objeto de la confrontación. Como sucede en las sociedades asaltadas por la barbarie.

La maldición de Bolívar, El Diario de Bucaramanga

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Los chavistas pueden decir misa: no hubo en el pensamiento o en la acción de Bolívar ni un atisbo de “revolución social”, ni un ápice de lucha de clases. Ni siquiera igualitarismo, como proclaman los historiadores de proveniencia marxista. Nadie más lejos que él de un teniente coronel inculto, zafio, felón y malhechor como Hugo Chávez Frías. De un frío asesino serial como el Che Guevara o de un calculador intrigante y desalmado como Fidel Castro.

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