El Parlamento argentino apura la intensa jornada para aprobar la ley de expropiación de YPF

El cruce de acusaciones que protagonizaron el miércoles oficialistas y opositores se tradujo hoy en una "guerra" de banderas en el pleno del Congreso.

Los diputados oficialistas marcaron sus escaños con banderitas con el antiguo logo de YPF, mientras que buena parte de la oposición acompañó el emblema de la petrolera con la reclamación de expropiación de la mina de Famatina, objeto de un intenso conflicto entre el Gobierno y esta comunidad del norte de Argentina.

Aunque la oposición ha dejado claro que su apoyo a la iniciativa del Gobierno de Cristina Fernández no constituye un cheque en blanco para la gestión de la mayor empresa del país, el gobernante Frente para la Victoria estima que sumará al menos 200 de los 257 escaños de la Cámara Baja.

El oficialismo cuenta con el respaldo del principal partido opositor, la Unión Cívica Radical, los socialistas, la izquierda de Proyecto Sur y parte del peronismo disidente.

En contra, votarán la conservadora Propuesta Republicana (PRO), que lidera el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, miembros del peronismo disidente y sectores de la Coalición Cívica de Elisa Carrió.

La tramitación parlamentaria ha dejado al descubierto las fisuras internas de algunos sectores de la oposición, como el radicalismo.

La gran incógnita de la jornada está en la decisión final de un grupo de diputados radicales enfrentados con la dirección de su partido que han anunciado que se ausentarán del pleno del Parlamento durante la votación porque no comparten el apoyo a la propuesta gubernamental, aunque su decisión no impedirá una holgada victoria del oficialismo.

La sesión especial que se desarrolla en el recinto del Congreso para expropiar por ley YPF ha puesto también de manifiesto las distintas concepciones sobre la expropiación y el significado del término "soberanía" hidocarburífera en el que se basó el proyecto de ley.

Mientras la oficialista Rosana Bertone afirmó al abrir el debate que "la expropiación encuentra raíz en la Constitución" y que el Gobierno "no atentó ni atenta contra la seguridad jurídica", el radicalismo criticó la política energética del Ejecutivo y, desde la izquierda, Pino Solanas pidió la expropiación de toda la actividad petrolera, no solo de YPF, que representa un tercio del sector.

El proyecto de ley enviado por Cristina Fernández el pasado día 16 al Congreso para su tramitación parlamentaria, y aprobado por una muy amplia mayoría en el Senado la pasada semana, establece la expropiación del 51 por ciento de las acciones de Repsol en YPF y de YPF Gas, y declara la soberanía hidrocarburífera del país.EFE

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