"Las modelos salimos mucho, tenemos fiestas… y siempre hay drogas"

Hong Kong-Buenos Aires-Santiago, Chile-San Pablo-Buenos Aires-San Pablo.

Cinco viajes, cuatro países, siete días, docenas de producciones fotográficas. Y fiestas.

Todo eso en una semana justifica la irritación, agobio o –tal vez– desgano al momento de una entrevista.

"Me duele mucho la cabeza. Me hizo mal tanto cambio de clima. Pero todo bien", asegura Daniela Freitas, quien a sus 18 años es señalada como una de las nuevas estrellas en el mundo de la moda internacional.

"El que no vive en el medio, no entiende el ambiente. Mi hermana, por ejemplo, estuvo un día conmigo y se volvió loca por todo lo que hago. No tengo mi tiempo: soy de las agencias, organizan todo y me avisan con un día de anticipación la agenda que tengo. Me gustaría ir al Carnaval de Brasil, pero no puedo", cuenta esta brasileña que fue elegida –entre otras tantas marcas y revistas– por Dior Beauté, tnt, jeans Israel, Full Circle London, Jackes Dessange Paris, S. Oliver Germany, Women’s Secret, Elle (Estados Unidos, Francia, Italia y Japón), Glamour (Francia, Italia y Estados Unidos) y Vogue (Francia y Japón).

Brando: ¿No te hartás de vivir en un avión?
Freitas: No. Está en mi sangre. Si estoy un mes quieta sin tomarme un vuelo, siento que algo está mal. Me pregunto: ¿por qué no me llaman? Antes para mí era un sueño ser la chica Dior. Ahora es normal.
Daniela se acostumbró a recorrer el mundo en soledad desde los 14 años, algo que –asegura– la curtió para la vida. "No vengo de una familia rica y no podía ir acompañada. Pero fue muy bueno haber viajado sola. Es la única manera de aprender algo", afirma con la misma decisión con la que aparta –de un sacudón– un gato que trepa al sillón donde transcurre la charla. Expone su aversión, hace un gesto de rechazo y pide al equipo que la rodea que aleje al animal del estudio. "Me gustan los perros. Los gatos negros, además de dar mala suerte, no son compañeros ni amistosos", comenta.

Brando: ¿Cuándo se te ocurrió ser modelo?
Freitas: Desde chiquita. Siempre me gustó robarle ropa a mi mamá. Y a los 9 años empecé a trabajar. Pero recién a los 16 me tomé en serio el hecho de ser modelo, cuando me fui a París. Es una ciudad en la que pueden vivir pocas modelos porque el nivel es muy elevado y todo es superfino.

Brando: Tu crecimiento se dio fuera de Brasil, sola y viajando.
Freitas: Sí. Me sirvió para encontrar mi carácter y para aprender quién soy. Nadie me protegió de la gente que me jodió. La pasé mal.
Cuesta imaginarse sus días grises mientras una maquilladora trabaja sus pómulos y, al mismo tiempo, un peinador moldea su pelo. "Bueno, comí hot dog por mucho tiempo. Por eso ahora no puedo ni mirarlo. Fue muy difícil –su equipo esboza una risa hasta que percibe que habla en serio–. Pero todo es complicado cuando uno empieza, sobre todo sin plata. Yo tuve que golpear puertas hasta que me dieron una oportunidad. Y las puertas se me abrieron en París. Podría decir que fue ahí donde me gustó esto de ser modelo."

Brando: ¿Por qué? ¿En Brasil no te gustaba?
Freitas: Es muy distinto. Si te perdés en San Pablo llegás tarde a todos lados. Aunque ahí tuve suerte, porque mi mamá me acompañó a todos lados. En San Pablo es feo ir en colectivo porque todo el mundo tiene olor. Nueva York es el sueño de todas las chicas, porque todo es gratis. Si te gusta la moda tenés que estar ahí porque es donde ocurre todo. Pero París es el único lugar donde está bueno perderse cuando vas a un casting. Además, en París fue donde tuve la fiesta más loca, la mejor.

Brando: ¿Por qué?
Freitas: Fue en un lugar impresionante. Por la ventana se veía la Torre Eiffel, había gente disfrazada… Fue lo más loco que te puedas imaginar. Era la primera vez que veía todo lo que se puede llegar a ver. Junto, en un lugar.

Brando: ¿Cúanto hay de mito sobre las drogas en la moda?
Freitas: Siempre hay drogas.. Lo que pasa es que a la gente le encanta decir que en la moda hay mucha droga, pero es como en todos lados. Podés agarrarla o no. También es cierto que las modelos salimos mucho, tenemos fiestas… Pero el que no vive en el medio, no entiende el ambiente.

http://www.conexionbrando.com/nota.asp?nota_id=1039335

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