La top model Gisele Bundchen confiesa que hizo kung-fu para guardar la línea en embarazo

Además de las artes marciales, los secretos de la delgadísima modelo brasileña fueron una alimentación saludable y "meditación", según ella misma contó en una entrevista al rotativo paulista.

Bündchen dijo que ya está recuperando su forma de antes del embarazo a pesar de no haber vuelto a hacer ejercicios después del nacimiento de su hijo, el pasado 8 de diciembre, y señaló que ha contribuido el hecho de que engordó poco, que tuvo un parto natural y que le da el pecho a su bebé.

La modelo de 29 años afirmó que amamanta a su hijo cada dos o tres horas, lo que le ha impedido dormir mucho en este primer mes y medio después del parto, y la ha dejado "bastante cansada".

"Le he dedicado mis días enteros. De momento no tengo niñera, pero mi madre me acompañó desde el nacimiento de Benjamin. Ella me dio mucho apoyo", relató.

El pequeño Benjamin, que nació fruto de su relación con el jugador de fútbol americano Tom Brady el pasado 8 de diciembre, es un "angelito", en palabras de su madre.

"Me siento bendecida por tenerlo en mi vida. Ser madre es una experiencia mágica. El cuerpo entero se transforma para eso, es realmente el milagro de la vida. Estoy muy feliz, ¡realizada!", dijo Bündchen.

Bündchen también reveló que, a pesar de vivir en Estados Unidos y de estar casada con un estadounidense, le habla a su hijo siempre en portugués, porque considera importante que sea bilingüe.

Finalmente, se atrevió a afirmar que quiere más hijos, aunque no supo precisar cuántos.

"Provengo de una familia grande y adoro tener la casa llena. Siempre quise tener más de un hijo. Cuántos aún no sé. Cada cosa debe ocurrir a su tiempo. Ahora quiero disfrutar el momento con Benjamin", comentó. EFE