Pablo Milanés dice que "últimamente estoy descansando de los criterios políticos"

Evitando entrar en antiguas polémicas, como la que mantuvo el pasado septiembre con su compatriota Silvio Rodríguez, quien criticó su condena al maltrato ejercido por el Gobierno cubano contra el grupo disidente Damas de Blanco, Milanés señala en una entrevista con Efe que prefiere hablar de la espiritualidad, el amor o la poesía.

Temas que ha vuelto a abordar en su música una vez recuperado de las operaciones relacionadas con su prótesis de cadera a las que se sometió en 2002 y 2003. "Soy diabético e hipertenso, pero cuidándote se puede llevar una vida normal", señala.

Miembro de la nueva trova cubana y simpatizante del régimen castrista, Milanés lamenta la "situación crítica" que atraviesa el planeta, del que "trata de rescatar todo lo hermoso que queda en el ser humano" para plasmarlo en "Apocalipsis" uno de los temas en los que trabaja actualmente.

En este sentido, considera que su próximo disco terminará siendo, como todos los demás, "una crónica" de todo lo que sucede a su alrededor, captada desde la "pequeña maquinita" que utiliza a la hora de componer.

"Me levanto a esperar a que la musa baje y si no la bajo yo", bromea el autor de clásicos como "Yolanda" o "Para vivir", cuya presencia en Miami el pasado agosto se tradujo en varias protestas convocadas por grupos de exiliados cubanos.

Siguiendo esta rutina de trabajo a la que ha añadido las tareas de dirección y arreglos, Milanés ha producido una serie de canciones que se mueven entre el "filin" de sus inicios y las incursiones en el jazz que ha practicado en los últimos tiempos.

"No voy a variar las temáticas, hablaré un poquito de todo", afirma de un trabajo que espera tener terminado para mediados de año, el cual contendrá arreglos de la música popular cubana y el aire renacentista del que ha hecho gala en entregas anteriores.

Antes, Pablo Milanés, que en julio actuó en los Veranos de la Villa de Madrid, visitará España protagonizando un reencuentro con unos espectadores que conoce "desde hace más de treinta años" y le aporta "una satisfacción tremenda".

De este país destaca la variedad de pueblos y ciudades que disfruta siguiendo sus propios recorridos. "Ese es el principal sentido de mis actuaciones, visitar a los públicos y meterme en lugares intrincados", confiesa.

Convencido de que los sentimientos de las personas son universales, asegura que le divierte ver que las emociones que se desatan entre los espectadores y él son iguales "en el Olimpia de París, cualquier teatro de Londrés o Nueva York".

Una sensación que pudo confirmar la semana pasada cuando viajó por el desierto de Antofagasta, situado en el norte de Chile, y los Andes chilenos, donde cantó en un "festival preciosísimo".

Conocido por sus numerosas colaboraciones, tanto con artistas noveles como consagrados, Milanés reconoce que hoy en día está "un poquito agotado" y prefiere trabajar únicamente en su propia obra.

Dirigiéndose a la industria musical, pide que "la calidad retorne en todos los sentidos" y confía en que existen "inteligencia y talento de sobra" como para que "independientemente de la fama que alcance, un artista tenga calidad".

Pablo Milanés ofrecerá doce conciertos en España en marzo. EFE