Beatriz Váldes lucha contra un maleficio en "Válgame Dios"

“Guillermina López es una mujer popular, echada pa’ lante, tiene una hija a quien adora y ha criado sola con su trabajo como costurera. Tiene una historia de amor, a la que le puso una pausa porque la vida le hizo la trampa habitual, tal como le sucede a muchas mujeres, que tienen que afrontar solas la crianza de los hijos y enfrentar los avatares de la vida con entereza, gracia, simpatía y entusiasmo”, comentó la reconocida actriz Beatriz Valdes, quien personifica a esta inigualable mujer en la telenovela de Venevisión, Válgame Dios, escrita por Mónica Montañés.

Guillermina López es el nombre de esta mujer que con tanto orgullo describe la actriz Beatriz Valdes. “Es una mujer muy divina, plena, a quien un buen día se le enreda la vida cuando comienza a preocuparse por el corazón de su hija Yamilet. Ella, como su familia, es víctima de un maleficio que arrastra por años y que afecta sus relaciones sentimentales”. A propósito de este hechizo que ha recaído sobre su personaje, la actriz comentó que aunque “hay muchas personas que sí creen en eso de los maleficios, pienso que el verdadero maleficio es aquel al que se le da crédito en la mente. Ese es el que más daño hace. Si tienes la entereza de no darle poder a aquello que te dijeron que te podía perjudicar, no te perjudica, pero si estás constantemente con el temor o la idea de que algo malo va a pasar, entonces te pasa”.

Estar de nuevo en la pantalla chica desarrollando un personaje que para la actriz es “sabroso” de interpretar “va a ser una experiencia muy linda”, indicó al tiempo que agregó que ha establecido una relación con Guillermina “muy lúdica, amena, sobre todo porque tengo a la actriz Aura Rivas como mi mamá, lo que para mí es un honor, así como a Sabrina Seara, que hace de mi hija. Ella es una niña encantadora, con un talento extraordinario. Estoy segura que el público va a estar muy contento con su trabajo”.

Finalmente, la actriz invitó al público a seguir de lunes a sábado esta historia que ella califica como “estupenda, con mucha gracia y chispa”. Considera que “es una novela donde el público se va a poder sentir reflejado con cada uno de los personajes que acá se desarrollan. Va a ser muy bueno para el espectador encontrarse con un espejo de sí mismo, con la gracia y la espontaneidad que Mónica (Montañés) sabe imprimirle a sus personajes”. NP

EA