Abre la capilla ardiente de Enrique de Dinamarca

Abre la capilla ardiente de Enrique de Dinamarca

La capilla ardiente del príncipe consorte Enrique, esposo de la reina Margarita II de Dinamarca y fallecido el pasado martes a los 83 años, fue abierta hoy al público en la capilla del castillo de Christiansborg, en Copenhague.

La capilla estará instalada durante tres días y se podrá visitar cuatro horas el sábado y el lunes y siete horas el domingo.

El cuerpo del príncipe fue conducido ayer por la noche desde el cercano castillo de Amalienborg, residencia de la reina y el consorte, donde había sido trasladado un día antes desde su lecho de muerte en el castillo de Fredensborg, al norte de la capital.

La familia real asistió a una ceremonia religiosa privada en la capilla, que el martes a las 11.00 horas (10.00 GMT) acogerá el funeral, que reunirá a los más íntimos y a algunas autoridades.

Siguiendo su deseo, Enrique no será enterrado en la catedral de Roskilde (este de Dinamarca), rompiendo con la tradición centenaria de que los monarcas y sus cónyuges descansen allí, sino que será incinerado.

Parte de sus cenizas serán esparcidas en el mar y parte depositadas en una urna que será enterrada en su jardín privado en Fredensborg.

La dificultad para encajar en su papel y sus quejas por sentirse discriminado al no tener título de rey consorte fueron una constante en Enrique de Dinamarca, un noble francés que conoció a la entonces princesa Margarita en su época de diplomático en Londres y con la que se casaría en 1967.

Enrique había recrudecido el tono de sus reclamaciones el verano pasado, afirmando que no quería ser enterrado con Margarita en protesta porque se había ignorado su deseo de ser rey consorte, y acusando a la reina -por la que, a la vez, reiteraba su amor- de tomarlo "por tonto" y de no respetarlo.

Semanas después la Casa Real informó de que Enrique padecía demencia senil y que se retiraba de la actividad pública, aunque se respetaría su voluntad de no ser enterrado en Roskilde.

Enrique de Dinamarca fue ingresado a finales de enero en el Hospital del Reino de Copenhague para ser tratado de una infección pulmonar y que se le examinase un tumor en el pulmón izquierdo, que resultó ser benigno.

Pero el viernes 9 de febrero su estado de salud empeoró y el príncipe heredero Federico suspendió su estancia en Corea del Sur, donde asistía a los Juegos de Invierno, para regresar a Dinamarca.

La Casa Real danesa ha declarado un mes de duelo, lo que supone que ni la reina ni el resto de la familia participará en actos sociales, que llevarán ropa de luto en sus apariciones oficiales y que el personal de uniforme portará un brazalete en el antebrazo izquierdo.

Las banderas en todos los edificios y barcos estatales han ondeado a media asta desde el miércoles y seguirán haciéndolo durante cuatro días más. EFE

EA