Brasil exhibe las heridas abiertas de América Latina

Brasil exhibe las heridas abiertas de América Latina

Con más de 2.000 artistas y 164 expositores, el Festival Internacional de Arte de Sao Paulo inaugura este jueves su decimoquinta edición con un una "mirada única" sobre el arte, la historia, las raíces y las heridas abiertas de América Latina con el objetivo de derribar sus estereotipos.

El festival SP-Arte, ya consagrado como el principal punto de encuentro de museos, críticos, comisarios y galerías de arte del hemisferio sur, rinde homenaje a los artistas de la región con el objetivo de ofrecer un punto de vista que rompa con los clichés construidos durante siglos.

Así, las contradicciones del mundo contemporáneo, las herencias dejadas por siglos de colonización o las heridas que todavía permanecen abiertas son inmortalizadas en retratos capturados a través de los objetivos de la cámara del guatemalteco Luis González de Palma, cuyas fotografías conforman el sector "Solo" del festival.

"González de Palma trabaja sobre la imagen del indígena y del ladino en Guatemala, un país que tiene un 65 % de población indígena y que tuvo un genocidio durante 36 años, por lo que retrata temas muy urgentes", cuenta en una entrevista con Efe la comisaria Alexia Tala, quien seleccionó los artistas que participan en esta sesión dedicada al continente americano.

Tala explica que quiso presentar una muestra variada de artistas latinoamericanos que rompen con los clichés construidos a lo largo del tiempo, "ya sea desmitificando o ironizando" esa "imagen creada en Occidente" de qué es América Latina y "qué supone ser latino".

De esta manera, "Solo" establece un diálogo entre distintos proyectos que desmontan la "visión eurocéntrica del mundo" y explora con una mirada crítica las consecuencias de la explotación de los recursos naturales y de los territorios, así como la matanza sistemática de los indígenas.

Entre los artistas que conforman la sesión destaca la chilena Sandra Vásquez de la Horra, quien tiene en el dibujo su principal lenguaje para retratar figuras que funden la diversidad de culturas, mitos y creencias de las poblaciones de la región.

Ya la galería española Espaivisor, de Valencia, congrega varios trabajos del peruano Fernando Bryce, presenta "toda una lectura de asuntos históricos" a través de materiales como revistas, libros y periódicos, señala la comisaria.

La crítica social está a cargo de nombres como los de los brasileños Ayrson Heráclito y Randolpho Lamonier.

Mientras el primero rescata lo "sagrado" de la cultura afrobrasileña bajo una perspectiva de "descolonización", el segundo realiza una inmersión crítica en cuestiones políticas "perennes y urgentes del cotidiano nacional".

Más allá del rescate de "los orígenes y de la cultura común que une a todos latinoamericanos", la SP-Arte se propone también ser un espacio de reflexión y de ruptura de los espacios físicos, cuenta a Efe la fundadora del festival, Fernanda Feitosa.

Así, la sesión "OpenSpace" va más allá de las cuatro paredes y lleva 17 esculturas e instalaciones al icónico Parque del Ibirapuera de Sao Paulo.

La idea, subraya Feitosa, es que los espectadores reflexionen sobre la idea de monumento y la autonomía de las obras.

Con el emblemático "Penetrable Macaleia", de 1978, "OpenSpace" recupera una de las más famosas obras del brasileño Helio Oiticica (1937-1980), uno de los artistas plásticos más innovadores del siglo XX y figura clave en el desarrollo del arte contemporáneo mundial.

"El SP-Arte es un festival que alcanza y transciende los límites de la ciudad, involucrando a todos los que participan, trabajan, aman o viven de la cultura", expresa la fundadora de la cita.

Finalmente, el festival reúne una serie de espectáculo al aire libre que van desde presentaciones de danzas contemporáneas hasta ácidas obras que provocan la reflexión sobre los principales acontecimientos políticos y sociales del mundo.

Uno de los destaques es "La muerte del muñeco", una obra teatral en la que Jorge Soledar rinde tributo al poeta español Federico García Lorca, asesinado por el régimen franquista en 1936, a través de una crítica visceral sobre la deshumanización que impera en la sociedad moderna.

"El arte es siempre un espacio de reflexión, de críticas y de diálogo. Es a través del arte que reflexionamos y exponemos lo que pasa a nuestro alrededor", concluye Feitosa.

EFE / RA