El rap improvisado del metro de Caracas viaja hasta Madrid para fabricar sonrisas

Las puertas del metro se abren en la Estación Santiago Bernabéu cuando el reloj marca las tres de la tarde y un grupo de turistas llena el vagón tras haber estado visitando el famoso estadio del Real Madrid. Un pitido anuncia el cierre de puertas y el inicio de la canción Para no verte más de la agrupación argentina La mosca tse tse. Para los pasajeros son sólo otra agrupación que toca en el metro hasta que, de forma improvisada, Adán Latino comienza a convertirlos a cada uno de ellos en protagonista de la canción y despertando las risas de los presentes. Han capturado la atención de todos e, incluso los que se esconden tras del periódico o del celular, esperan ansiosos sus pocos segundos de fama.

La función termina con un vagón lleno de sonrisas y aplausos para Conciencia Urbana, el movimiento artístico y musical que, con sólo tres meses de trayectoria, ya ha revolucionado las redes sociales españolas, y se ha convertido en bandera insignia de los músicos del metro de Madrid. Más allá del dinero, el objetivo de este explosivo dúo es brindar alegrías a los usuarios y ganar millones de sonrisas que, trasmitiéndose a los demás, fomenten un mundo mejor.

¿Cuál es el mensaje que quieren transmitir a los pasajeros del metro?, ¿ser unos fabricantes de sonrisas?
El mensaje de Conciencia Urbana es que: tal vez no podamos cambiar el mundo, al menos no solos, pero si conseguimos que muchas personas se impliquen en este movimiento, sonrían y contagien esa sonrisa a los demás, surgirá como consecuencia la necesidad de cambiar y mejorar el mundo. Y, entre todos, sí podemos hacerlo.

“Fabricar sonrisas” es nuestro lema, pero también es una necesidad. Navegamos en un mundo que atraviesa por una etapa difícil y queremos poder darle algo mejor a los que nos sucederán, y a ellos debemos dejar ese legado.

¿Por qué han escogido, principalmente, la línea 10 del metro de Madrid como vuestro escenario?
La realidad es que nos movemos por casi todas las líneas de metro, aunque el vídeo que tanto ha dado que hablar se haya hecho en la línea 10. Intentamos llegar a la mayor cantidad de gente posible. Todos estamos necesitados de sonrisas.

La improvisación musical también ha robado muchas sonrisas en el metro de Caracas, ¿Qué relación tienen con el movimiento tan popular en Venezuela?
Creemos que es un movimiento espontáneo. Se ha desarrollado de forma independiente, y esa es una prueba de que esa necesidad de esparcir la mayor cantidad de felicidad por el mundo es generalizada. Seguramente, esas iniciativas serán cada vez más comunes en más lugares del mundo.

¿También han practicado la improvisación en Caracas?
Ambos siempre nos hemos dedicado a la música. Adán siempre ha rapeado y hecho esa especie de trova improvisada. Yo sí he estado en Venezuela haciendo música y cantado, pero lo importante es que este dúo, Conciencia Urbana, nace en Madrid y apenas tiene tres meses de edad.

¿Cuáles son las reacciones más comunes que observan en el público cuando pasan a formar parte de vuestras canciones?
Aunque muchos se resisten, la reacción generalizada es la tan codiciada y adorada sonrisa.

Además de las presentaciones en el metro de Madrid, ¿en qué otros espacios exponen su música?
Salen actuaciones del contacto directo con el público en el metro, y esa es la parte que te permite mantenerte trabajando y sobrevivir haciendo música.

¿Cuánto dinero pueden recibir, en promedio, en un día por parte de los usuarios del metro?
El objetivo de esto es llegar al público y cumplir la misión que nos hemos marcado de fabricar sonrisas, la realidad es que somos millonarios en sonrisas, y eso es suficiente.

¿Han percibido los efectos de la crisis económica en la generosidad de su público?
La situación económica no es ajena a nadie. Notas que las cosas se tornan difíciles, pero por eso nuestra labor se acentúa, pues es cuando más tenemos que sonreír y contagiar esa sonrisa. Como se suele decir, al mal tiempo buena cara.

¿Qué opinan de la prueba de idoneidad que exige el Ayuntamiento de Madrid para quienes deseen tocar música en espacios públicos?
Es algo en lo que no entramos. La música es una forma de expresarse, libre. El arte no debe tener freno. En cuanto a la cuestión económica, no hay mejor juez que el público. Si gustas, recompensan tu actuación; si no, no lo hacen.

¿Ya se han presentado a esta prueba?, ¿cómo ha sido la experiencia?
No. Como decimos, y sin entrar en cuestiones políticas, no lo creemos necesario.

Las redes sociales han sido una importante catapulta de su proyecto musical, ¿cómo gestionan toda la información digital sobre ustedes?
El fenómeno ocurrido con el vídeo de internet nos ha cogido de sorpresa. Estamos sorprendidos de todo lo que ha ocurrido. Tenemos la ilusión puesta en todo esto, pero siempre claros de que Conciencia Urbana va más allá de dos personas que cantan. Queremos dar lo mejor para hacer que todo sea mejor.

Una anécdota curiosa que les haya ocurrido durante una de vuestras presentaciones
Son muchas, pero el ver gente emocionarse y pasarse su parada para poder disfrutar del espectáculo completo y después venir a abrazarte y agradecerte por alegrarles el día.

¿Cuáles son los próximos proyectos en los que está trabajando Conciencia Urbana?
Ya trabajamos en un proyecto discográfico que saldrá el próximo año. Y por supuesto, seguir fabricando sonrisas.

La última prosa
¿Y si se quedan sin palabras para improvisar?
La música siempre fluye, es un raudal inagotable que siempre llega.

¿Nunca hay dos canciones iguales?
Siquiera cuando no sea improvisado. Cada vez que cantas una canción, la interpretación puede decir algo distinto. Imagina si es improvisado.

¿El público más difícil?
No hay un público determinado que sea difícil. Puedes encontrarte con gente de cualquier edad que se resista a sonreír o que, por el contrario, te regale la sonrisa sin más.

Las personas más fáciles sobre las cuales se puede improvisar
Aquellas que se hacen cómplices del espectáculo con la mirada.

¿Y las más difíciles?
Aquellas que se resisten a sonreír (aunque al final sea inevitable esa curva de felicidad en su rostro).

Un mensaje a quienes les acompañan de estación a estación
Dicen que la vida son dos días y uno lo pasas durmiendo, pasemos el que queda sonriendo.

Por Informe21.com/ @JosePuglisi