"En América Latina todavía hay cineastas con temperamento", dice responsable de Cannes

"En América Latina todavía hay cineastas con temperamento", dice responsable de Cannes

A diferencia de Europa, el cine de arte y ensayo persiste en América Latina con directores que aportan una mirada genuina, afirma Édouard Waintrop, delegado general de la Quincena de Realizadores de Cannes, prestigiosa sección independiente que celebra medio siglo.

Este excrítico de cine cumple su séptima y última edición al frente de la Quincena, creada a raíz de Mayo del 68, año en que cineastas simpatizantes con el movimiento de rebelión - Jean-Luc Godard, Carlos Saura, entre otros- forzaron la interrupción del festival.

Al margen del festival de Cinelatino de Toulouse, Waintrop repasa la historia de esta sección no competitiva, que puede jactarse de haber descubierto directores como Martin Scorsese, Ken Loach y Sofia Coppola, a la vez que lamenta la pérdida de su espíritu fundador.

Pregunta: ¿Qué destacaría de los inicios subversivos de la Quincena?

Respuesta: Justamente, lo que ha desaparecido, su efervescencia. La Quincena nació adosada a un movimiento mundial del cine, a la par con un movimiento político. La gente quería cambiar el cine y el mundo. Era una época en que el cine se devoraba, era la principal actividad de ocio.

P: ¿Queda algo de ese espíritu fundador?

R: Lo único que mantiene es su libertad respecto a las instituciones masivas de cine. Sigue siendo francotirador.

Pero su libertad es frágil, vigilada. La sección oficial querría desembarazarse de la Quincena. En cualquier caso que no tuviera la misma independencia.

P: ¿Cree haber descubierto a cineastas de la talla de Scorsese desde que fue nombrado delegado general?

R: Hay quienes ya habían llegado a un cierto nivel y que fueron rechazados por la sección oficial de forma alucinante. "No", por ejemplo, de Pablo Larraín. Sobre los nuevos cineastas, puedo apostar por Thomas Cailley y Jeremy Saulnier y por Damien Chazelle, por descontado.

P: ¿Cómo evalúa el cine latinoamericano?

R: Hay una persistencia de un cine de arte y ensayo que en Europa o bien está cayendo en un exceso artístico o bien busca adaptarse al público.

En América Latina, todavía hay directores con temperamento e incluso por descubrir (en Europa), como Francisco Lombardi.

Si miramos a Sebastián Lelio, Pablo Larraín o la nueva ola argentina y la comparamos con la precedente que es la de Francisco, vemos que hay una continuidad.

Hay unas capacidades increíbles para hablar de la realidad tomando sendas formidables, como en una película que saldrá pronto y que habla de narcotraficantes en México con un género casi de fantasía y que en principio estará seleccionada en la Quincena.

P: ¿Cómo organiza su misión de selección de filmes, cuyo plazo de inscripción se cierra este viernes?

R: Recibimos unos 1.500 filmes, aunque yo solo veo parte de ellos. De estos, veo un 30% hasta el final.

Es una pena que vendedores y distribuidores se olviden de que empiezo a ver las películas en agosto: en ese momento las veo todas de principio a fin. Me parece una idiotez que la gente, por el hecho de que no quiere sufrir durante demasiado tiempo, nos traiga las películas en el último momento. Entonces se procede al sacrificio de filmes, porque no podemos verlos en buenas condiciones.

P: En su primera edición, la Quincena contaba con 65 filmes.

R: Los espectadores han cambiado. En esa época veían 5 filmes al día, sobre todo a las diez o doce de la noche. Hoy, si pasas una película a las diez en Cannes, la asesinas.

P: ¿Cuál sera el papel de las mujeres en esta edición?

R: El año pasado, de las 19 películas, había 7 dirigidas por mujeres. Este año habrá menos porque hay muchas menos mujeres (inscritas).

Estoy considerando una película que aborda (la temática actual) de una forma más amplia que MeToo. Pero todavía no sé si estará en la Quincena.

P: ¿Por qué se va?

R: Porque me dijeron que me fuera. Creo que era demasiado independiente respecto a ellos (la Sociedad de Realizadores de Filmes (SRF) que organiza la Quincena, ndlr).

Pero aunque me reprocharon algunas de mis elecciones, nunca me impidieron tomarlas. La SRF me dio siempre una libertad absoluta en mis decisiones, incluso cuando no se ajustaban a su línea.

P: ¿Cree que en el futuro la Quincena creará un premio?

R: Yo era contrario a ello. Como hay premios para todo, la gente solo recuerda la Palma de Oro. Tienen razón, es el único que debería existir.

Pero estoy seguro de que mi sucesor (el italiano Paolo Moretti, ndlr) acabará por ceder. Si no es este, será otro.

AFP/ MF