Izcaray: Venezuela parece un territorio arruinado en manos de mafias

La defensa de los Derechos Humanos gana cada día nuevos adeptos en Venezuela. En las filas que antes conformaban organizaciones y bufetes de abogados, se han ido alistando ciudadanos, músicos, escritores y pensadores que sueñan con una sociedad más igualitaria. Una de las grandes figuras que conforman este movimiento es Carlos Izcaray, el reconocido director internacional de orquestas e hijo del emblemático arreglista venezolano y fundador del Quinteto Cantaclaro, Felipe Izcaray.

Para Carlos, “todo individuo sensibilizado por la democracia, la justicia y la libertad, es en sí mismo un vehículo de lucha por los Derechos Humanos, haga lo que haga”. Una postura sólida que ha demostrado al poner sus habilidades musicales a favor de la preservación de los Derechos Fundamentales de los venezolanos, tal como ocurrió con la organización de un concierto con más de 70 músicos en Alemania y con su participación en los Conciertos SOS Venezuela.

Carlos, quien fue detenido y torturado por la Guardia Nacional en 2004, conoce en primera persona los padecimientos de la opresión, ya que su país natal es el lugar en “donde más se me han cerrado las puertas”, asegura el ganador del premio James Conlon como mejor director de orquesta en Aspen, Colorado (2009) y del Toscanini International Conducting Competition (2008).

Para este reconocido músico, la situación nacional hace que Venezuela se parezca menos a un país para acercarse más a “un territorio arruinado en manos de mafias y cogollos”, por lo que considera vital una profunda reflexión y reestructuración que evite caer en un “macabro espiral del caos”.

Tu padre Felipe y tú han sido íconos de la música venezolana, ¿consideras que es un talento que llevan en el ADN?
He conocido fantásticos músicos quienes nunca tuvieron persona alguna en sus familias con inclinación artística, y también he conocido otros descendientes de gran pedigrí musical que no logran afinar siquiera “Los pollitos dicen”.

Por ende, no tengo una respuesta muy clara. Intuyo que debe ser 50%/50%. Una mitad talento heredado, y la otra mitad de esfuerzo y dedicación.

Cuentas con una trayectoria internacional intachable, ¿cuál ha sido la clave para alcanzar el éxito alrededor del mundo?
Cuento con la suerte de tener una familia melómana que siempre me apoyó. Afortunadamente, también conseguí estudiar con profesores muy inspiradores y de altísimo nivel. Por lo que amo lo que hago, creo en cómo lo hago y no tiro la toalla.

¿El hecho de ser venezolano te ha abierto o cerrado puertas a lo largo de tu trayectoria profesional?
Muy pocas veces se me ha ‘abierto' una puerta en el exterior por el hecho de, simplemente, ser venezolano. Mi camino ha sido bastante independiente y he tenido que vérmelas como cualquier otro. Mis éxitos se han logrado gracias a los resultados de mis ensayos y conciertos.

En Venezuela, el cuento es otro. Ahí sí he visto ambos extremos. Por un lado, no hubiese podido culminar mis estudios sin el apoyo de instituciones como el antiguo CONAC, Fundayacucho y Fundación Mozarteum; así como tenido la dicha de conocer a gente maravillosa y de espíritu genuinamente generoso que hasta el día de hoy me apoya. Pero también Venezuela es donde más se me han cerrado las puertas.

A pesar de tu trayectoria internacional sigues muy vinculado con Venezuela, ¿cómo valoras la situación del país?
Vergonzosa. Venezuela parece menos un país y más un territorio arruinado en manos de mafias y cogollos. El miedo, la violencia, la escasez y la incertidumbre son el plato de cada día del ciudadano común, y temo que, sin una profunda reflexión y reestructuración, el país se verá atrapado en el macabro espiral del caos. Es el camino a la reconstrucción.

El año pasado revolucionaste el mundo de la música al convocar un concierto en contra de la violación de los Derechos Humanos en Venezuela y crímenes de lesa humanidad, ¿cómo recuerdas la experiencia de compartir escenario con más de 70 músicos que se unieron a la causa?
Lo recuerdo como algo mágico y poderoso. Lo que para mí inició como una forma de canalizar mi frustración con lo sucedido con los estudiantes y manifestantes en febrero del año pasado, se convirtió en algo más grande que yo mismo, o inclusive que los músicos en escena. Hubo gente que se trasladó a ese evento viajando desde todas partes de Europa, sensibilizados por el mismo mensaje.

Se sintió una verdadera comunión, un sentimiento de hermandad.

¿Recibiste alguna medida de presión por parte del gobierno de Venezuela por la realización de este concierto?
No tanto para ese evento, pero sí se sintieron presiones durante los Conciertos SOS Venezuela que luego se realizaron en Estados Unidos, sobre todo el de Nueva York donde participé.

Con esta iniciativa buscaste defender a las víctimas de la opresión, pero tú mismo padeciste de una violación a tus Derechos Humanos, ¿qué fue exactamente lo que ocurrió?
Fui detenido y torturado por la Guardia Nacional durante el año 2004. Situaciones que lamentablemente le siguen ocurriendo a muchos en nuestro país.

¿Cuál fue el motivo que llevó a las fuerzas públicas a amenazarte?
No existe motivo válido por el cual deba la fuerza pública amenazar a un ciudadano.

¿Encontraste en la música una ventana para luchar a favor de la democracia y la liberad?
Todo individuo sensibilizado por la democracia, la justicia y la libertad, es en sí mismo un vehículo de lucha por los Derechos Humanos, haga lo que haga. Mientras más sólidas sean sus convicciones, más fácil se le hará proyectar estos valores a través de sus talentos innatos.

¿Cuál es tu apreciación del trabajo de Gustavo Dudamel con la Sinfónica Simón Bolívar?
Son el mejor producto musical del sistema de orquestas juveniles e infantiles de Venezuela.

Hay quienes, durante los últimos años, han venido criticando a Dudamel por su supuesta relación con el Gobierno, ¿qué opinión tienes al respecto? Él es dueño de sus actos y su conciencia.

Así como venezolano, también eres español, ¿cuál es tu valoración del partido Podemos?
Lo siento como otro partido populista más, pero en este caso guiado por una rama académica y no militar. Dan todas las señales de buscar la polarización a través de un énfasis más mediático que sustancial, lo cual ha probado ser el camino fácil hacia el poder en tiempos de crisis.

Más allá de sus vínculos con la Revolución Bolivariana, simplemente no me convencen.

Cuáles son los próximos proyectos previstos para 2015
Como proyecto central comenzaré mi actividad como Director Titular de la Orquesta Sinfónica de Alabama, un excelente ensamble. Además, sigo con mi carrera internacional, incluyendo a mi querida Latinoamérica, donde tendré la dicha de presentarme por primera vez en Perú, dirigiendo Lucia de Lammermoor de Donizetti.


Confesiones sinfónicas

Una canción que dedicarías a Venezuela
El Himno Nacional. Por cierto, uno de los mejores a nivel mundial, visto desde una perspectiva netamente musical. Pero mejor aún es su letra.

Una meta que quisieras alcanzar antes de que termine el año
La misma de siempre. Seguir creciendo como profesional, como persona, y como padre de familia.

Un mensaje a los niños que forman parte de las sinfónicas venezolanas
¡Estudien e infórmense! Eviten la mediocridad y busquen la excelencia en todo lo que hagan.

Un deseo para Venezuela
Cambio, pero no sólo de gobierno, sino una verdadera reformulación socio-cultural.

@JosePuglisi para Informe21