Kelvim Escobar: “Estoy disfrutando el momento con Diosa”

El varguense ha superado la cruz de sus lesiones en su hombro de lanzar y se siente preparado para ganarse un puesto con Cerveceros de Milwaukee, con el que firmó contrato de ligas menores y con invitación al Spring Training.

Escobar, quien participó en las finales de 1996 y 2001 ante Navegantes del Magallanes, quiere ayudar como relevista, a sus 36 años, y reconoce que su consistencia como abridor ya no es la misma.

El serpentinero, con 101 victorias en 12 temporadas en la gran carpa, aseguró que llegó a pensar en el retiro y que espera ser feliz con su prometida, la vedette criolla Diosa Canales.

—Esta es su tercera final con Cardenales ¿Qué se siente tener esta oportunidad?

—Estoy contento porque puedo estar con mi equipo en un evento donde solo los mejores llegan y nosotros demostramos, no tanto en la eliminatoria, que supimos jugar mejor. Estoy disponible para ayudar en lo que más pueda, juego a juego.

Físicamente, para mi no ha sido difícil. Siempre he sido un buen atleta. Me he mantenido con las pesas, corriendo, pero pienso que lo más importante ha sido ser muy cuidadoso con mi hombro. Tengo que ir al ritmo que me vaya dictando.

—¿Cómo ha sido este proceso?

—Debo tomarme las cosas con calma, con paciencia. Ahí es donde está la clave. Fueron dos años sin lanzar, dos operaciones en tres años, no ha fácil llegar hasta este punto y consideré retirarme. Fue una recaída muy fuerte, pero seguí luchando con fe y optimismo. Con el apoyo de mi familia y de mi hijo.

El año pasado me aislé del ambiente de la pelota. Me dediqué al gimnasio y a la familia, porque la había perdido. Pasar 15 o 16 años viajando te quita poder estar con tus hijos. El doctor me recomendó que me fortaleciera y que hiciera las cosas extremadamente bien. Que si eso no funcionaba, que me olvidara de regresar.

—¿Cómo aceptó que tenía que despedirse de la pelota?

—Estaba tranquilo. Soy agradecido. Todos saben que la carrera de un pelotero no es nada fácil porque las lesiones están presentes. A pesar de todo lo que me pasó puedo decir que tengo una carrera de 12 años en las Grandes Ligas. Cuando estaba en Miami y veía a muchachos jóvenes con el tipo de lesión que tenía, a los 33 años, dije que no podía quejarme.

Mi carrera fue exitosa, pero no es fácil asumir el reto de retirarse, pero estaba preparado para hacerlo. Logré el sueño de estar en las mayores y eso me hace sentirme orgulloso.

—¿Qué fue lo que más lo motivó para continuar?

—Lo que más motivo a seguir peleando fue todo lo malo que se decía de mí. De que era un fracasado, que estaba quemado, que no tenía vida. No pude continuar por lesiones y sé que en algún momento fui uno de los mejores. Sentí que tenía un reto y pude callarle la boca a mucha gente.

—Para eso, necesita un cupo en el equipo grande…

—Firmé contrato de ligas menores y tengo que ir a hacer el equipo. Tengo confianza en mi hombro y ese es mi próximo paso. Estar activo en Venezuela me ayuda muchísimo y que Lara esté en la final. Quiero llegar listo a los entrenamientos. Que Dios permita que mi hombro siga por buen camino.

—Kelvim Escobar se ha convertido en una figura no solo dentro del terreno, sino también fuera de el…

—Me considero una persona talentosa. Me puedo destacar donde sea. Soy polifacético. Desde chamo me gustó la música, siempre fui un frustrado en ese tema. Me gusta mucho la salsa y lo que tiene que ver con la percusión. En La Sabana toqué mucho tambor. Una vez pude rapear con unos primos, pero la gente no lo aceptó.

He podido cantar con muchos artistas, pero la música no es nada fácil. Eso hay que estudiarlo y una vez grabé. Intenté no hacer el ridículo, porque no soy cantante, soy pelotero. Me gustan todos los generos.

—Su relación con Diosa Canales también lo ha puesto en la palestra pública y hasta lo han criticado por Twitter…

—No entiendo por qué los fanáticos tienen que ligar lo personal con un juego. En Maracaibo, se vaciaron las bancas porque tuve unas palabras con Henry Rodríguez y la gente comenzó a atacarme por Twitter, sobre todo por mi relación con Diosa. Ella es una figura que siempre causa polémica. En casi todas partes se han metido conmigo.

La gente se pone pesada a veces, pero uno es profesional y no tengo porqué pararle a eso.

—¿Cómo van las cosas con Diosa? ¿Se van a casar?

—-Las cosas con Diosa están bien (Risas)… Estoy disfrutando el momento. La vida es corta. Uno tiene que ser feliz. Lo soy a su lado, pero con ella solo Dios sabe qué puede pasar.

Fuente: Mauricio Hernández - http://www.panorama.com.ve/portal/app/vista/detalle_noticia.php?id=51648

ER