La Fontaine y Verdi se citan en Cascais gracias a las pinturas de Paula Rego

La Fontaine y Verdi se citan en Cascais gracias a las pinturas de Paula Rego

Las fábulas de Jean de La Fontaine y "La traviata" de Giuseppe Verdi se dan cita en la ciudad de Cascais gracias a la obra de una de las pintoras portuguesas más célebres, Paula Rego, en una exposición que repasa los principales cuadros que realizó en los 80, su etapa más creativa.

En "Paula Rego: años 80", el público disfrutará de 52 obras que cuentan algunos de los "dramas existenciales" del ser humano a través de animales, personas y seres híbridos, lo que supuso una ruptura en la obra de Rego, ha señalado a Efe la comisaria de la exposición, Catarina Alfaro.

La creación de estos personajes imaginarios dio lugar a un proceso de trabajo "más fluido y liberador" que también juega con el regreso a la infancia, donde el enfrentamiento con las emociones y la imaginación es "mucho más directo", ha apuntado Alfaro.

La exposición, abierta al público hasta finales de mayo en el museo que lleva el nombre de la pintora, la "Casa de las historias Paula Rego", reúne muestras muy diferentes, entre las que destacan una centrada en las óperas más conocidas de la historia y otra dedicada a las fábulas de La Fontaine.

"La bohemia" de Puccini, "Aida" y "La traviata" de Verdi o "Carmen" de Bizet son algunas de las óperas que inspiraron a Paula Rego para reflejar el drama de las relaciones personales a través de la interacción de seres humanos y animales, una serie de cuadros que la portuguesa pintó en 1983.

En esa década, la artista lusa también caricaturizó los comportamientos sociales inspirada por las fábulas más internacionales de la historia, las del francés La Fontaine, a partir de las cuales refleja los distintos modelos de civilización en obras llenas de frescura y humor.

A pesar de que una de las características del trabajo de Rego ha sido la crítica social y política, sobre todo desde el prisma de los derechos de la mujer, como ha recordado la comisaria de la exposición, esta muestra se centra en las preocupaciones más cotidianas de la humanidad.

El cambio de estilo que sufrió su pintura en los 80 se aprecia especialmente en una serie titulada "Mono rojo", en la que los grandes protagonistas son el matrimonio, la vida conyugal y la infidelidad.

En "Niña y perro", Rego incide en esta temática desde una perspectiva más intimista, el de la compleja relación con su marido, el también pintor Victor Willing, debido a la larga enfermedad que él padeció.

En esta serie de cuadros muestra, sin imágenes perturbadoras, una relación entre cuidador y paciente, en un juego de resistencias del que nadie sale vencedor.

Rego también homenajea en la exposición a algunos de sus artistas de cabecera como Henry Darger, Jean Dubuffet o Sandro Botticelli.

En 1984, la artista lusa se inspiró en las hermanas Vivian de "Los reinos de lo irreal" de Darger para reivindicar la rebeldía femenina, lo que le conduce a las aventuras de su infancia.

Un año más tarde, realizó dos obras que sirvieron de homenaje a Dubuffet y a su lucha por dar reconocimiento a los artistas marginales.

A su vez, en 1985 creó una serie de pinturas titulada "Dentro y fuera del mar" inspirada en las composiciones de Botticelli, donde los grandes protagonistas son los seres fantásticos y la sensualidad.

En la obra de Rego también se aprecia la influencia de artistas españoles como Velázquez o Murillo, ha señalado la comisaria de la exposición, que ha pedido que las galerías comerciales luchen por acercar a los pintores de España y Portugal a ambos lados de la frontera. EFE

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