La obra de Montoya recibió premio internacional de novela Rómulo Gallegos

Tres pintores protestantes son testigos e intérpretes de los horrores que, en nombre de la religión y el afán de riqueza, se cometieron en Europa y América durante el siglo XVI en la novela "Tríptico de la infamia", del colombiano Pablo Montoya.

La obra de Montoya, que ha recibido recientemente el premio internacional de novela Rómulo Gallegos, que concede Venezuela, es un gran fresco histórico de las complejas relaciones entre el viejo y el nuevo continente en los primeros años de vida de América.

Con el trasfondo de las guerras de religión en Europa y el impacto que en la mirada de los europeos tiene el mundo recién descubierto, el libro, publicado por Penguin Random House Grupo Editorial, refleja también la búsqueda de la creación artística y de la belleza.

La historia comienza con la historia de Jacques Lemoine, cartógrafo y pintor de Diepa (Normandía, Francia), quien narra el encuentro con una nueva realidad desde la óptica fascinada del que entra en contacto con los indígenas desde el gusto común por el color y la belleza.

Pero, además, Lemoine es testigo de la persecución promovida por una Europa dominada por el fanatismo religioso y el afán de enriquecimiento.

La segunda historia de este tríptico se centra en los terribles hechos ocurridos en París una noche de agosto de 1572, cuando un grupo de católicos desata una persecución contra los protestantes de la ciudad.

El protagonista es François Dubois, pintor francés nacido en Amiens en 1529, quien pierde en la matanza a su maestro, a su mujer y al hijo que esperan, y deja como testimonio el cuadro "La masacre de San Bartolomé".

El tercer personaje de este tríptico es Théodore de Bry, famoso grabador de Lieja, que impactado y conmovido por la lectura de la "Brevísima relación de la destrucción de Indias", de Bartolomé de las Casas, dedica buena parte de su vida a la creación de una edición ilustrada del relato de las infamias narrado por este sacerdote.

Para Pablo Montoya, "Tríptico de la infamia" está atravesado "de masacres" propias del siglo XVI y de "un dolor que palpita en cada hoja como un corazón malsano", pero a la vez cada página cobija "la luz de la búsqueda infatigable de la creación artística, la belleza y la sensación de que ella se levanta como un acertijo, un enigma".

Así lo afirmó el escritor al recibir en Caracas el pasado día 3 el Premio Rómulo Gallegos.

Profesor de Literatura en la Universidad de Antioquia, Pablo Montoya es autor también de obras como "La sed del ojo" (2004), "Lejos de Roma" (2008) o "Los derrotados" (2012), entre otros.

EFE / LD