Los Duques de Cambridge no quieren saber si su bebé será niño o niña

"El duque y la duquesa no conocen el sexo de su bebé y han decidido no averiguarlo con antelación", precisaron las fuentes tras meses de especulaciones de la prensa sobre el tema.

Sea niño o niña, sin embargo, el primer nieto del príncipe Carlos será el tercero en la línea de sucesión al trono y mantendrá su rango hasta ser llamado a reinar un día debido a un reciente cambio en la legislación sobre la sucesión.

Además de prolongar el misterio hasta el nacimiento, previsto a mediados de julio, el palacio ofreció nuevas informaciones, algunas de las cuales ya había adelantado la prensa en las últimas semanas.

Catalina, de 31 años, ha decidido dar a luz por vía natural, y no por cesárea como suelen hacer muchas mujeres ricas y famosas, en el hospital privado St Mary, y concretamente en su exclusiva ala Lindon.

En ese mismo lugar, la hoy difunta princesa Diana dio a luz a Guillermo el 21 de junio de 1982, y dos años más tarde a su hermano Enrique. El ala fue sin embargo totalmente renovada en 2012.

La duquesa de Cambridge, que luce ya una prominente barriga, estará atendida durante el parto por un equipo de especialistas dirigido por el exginecóloco de la reina, Marcus Setchell, y al que también se unirá el actual, Alan Farthing.

Ambos han seguido a Catalina durante su embarazo, especialmente desde su hospitalización a principios de diciembre con severas náuseas y vómitos que obligó a precipitar el anuncio antes de que cumpliera el primer trimestre de gestación.

El príncipe también tiene previsto asistir al parto, como ya hizo en su momento su padre con él.

Cuando ocurra, el nacimiento del futuro heredero será anunciado, como manda la tradición, mediante un cartel colocado sobre un caballete en el patio del palacio, donde cada día se lleva a cabo ante numerosos turistas la ceremonia del cambio de guardia.

El cartel será transportado previamente bajo escolta policial por las calles de Londres desde el hospital hasta la residencia oficial de la soberana.

Tras el nacimiento del bebé, Guillermo se tomará dos semanas de permiso de paternidad de su trabajo como piloto de búsqueda y rescate de la Fuerza Aérea Real (RAF) en la isla de Anglesey, en Gales.

La prensa especula que la pareja y el recién nacido puedan pasar esas primeras semanas en la residencia real de Sandringham, en el este de Inglaterra.

Otros medios creen que cuando Guillermo vuelva a trabajar, Catalina se instalará con su bebé en casa de sus padres, en la localidad de Bucklebury, en el condado de Berkshire, al oeste de Londres.

Ante el interés que despierta el nacimiento, el palacio ha pedido moderación a los medios de comunicación, especialmente después del suicidio de una enfermera engañada por locutores de una radio australiana que se hicieron pasar por la reina y su hijo para obtener información sobre el estado de Catalina durante los tres días que estuvo ingresada.

"Con los acontecimientos del hospital rey Eduardo VII todavía fuertemente presentes en nuestras mentes, esperamos que (...) la presencia de los medios de comunicación no interfiera en el funcionamiento normal del hospital", declaró un portavoz del palacio de St James, la oficina encargada de los asuntos de la pareja.

El palacio también recomendó "sensibilidad" y "dignidad" a la hora de informar, recordando que aunque la pareja reconoce que "es un momento de celebración nacional", se trata también de "un momento profundamente personal y privado".

Catalina cumplió la semana pasada con sus últimos compromisos antes del nacimiento, y debería estar dispensada durante varios meses de sus obligaciones reales. AFP