Manchester, dividido por el fútbol pero unido por el rock

Manchester, dividido por el fútbol pero unido por el rock

A la sombra de Old Trafford y de los edificios de ladrillos rojos se escucha rock: Manchester se dividirá el sábado por su derbi futbolístico entre United y City, pero desde los años 1970 la ciudad se siente unida por el orgullo de su legendaria escena musical.

Joy Division, New Order, The Smiths, The Buzzcocks, Happy Mondays, The Stone Roses, Simply Red, Oasis... Todos esos grupos han construido la reputación de Mánchester, igual que sus dos clubes de fútbol emblema.

"En los años 1970 y 1980, en el momento de la formación de la escena musical, no había gran cosa que hacer en la ciudad", explica Dave Haslam, uno de los antiguos DJ del Hacienda, el mayor club-discoteca de Mánchester, actualmente cerrado. "La música es una buena forma de evadirse. La clase obrera necesita divertirse", estima.

"Era una ciudad industrial y la industria comenzaba a desaparecer. En los años 1970 había paro, edificios vacíos y poca confianza en el futuro", recuerda Haslam, autor de varias obras sobre la música. "Para los hombres jóvenes, la música y el fútbol eran accesibles sin necesitar diplomas universitarios. Eran democráticos", sentencia.

- 'Madchester' -

"En el inicio de los años punk, en 1976, se crearon redes importantes para que empezaran a pasar cosas en Mánchester", explica el sociólogo Nick Crossley, investigador de la universidad de este gran ciudad del norte de Inglaterra.

"Algunos se hicieron músicos, otros prefirieron papeles necesarios (mánager, promotor, fundador de discográfica) para desarrollar la escena musical (...) Una vez esa escena punk se creó, las redes estaban ya en marcha para (...) el post-punk y el dance", subraya.

Factory Records, la principal casa de discos de la ciudad, y clubes como el Hacienda contribuyeron mucho al movimiento. Y a convertir a la ciudad en "Madchester", un apodo que juega con la palabra "Mad" ("loco" en inglés).

Al mismo tiempo, un grupo de jóvenes futbolistas comenzó a destacar: Paul Scholes, Nicky Butt, los hermanos Neville, todos de Mánchester. Pronto se les unieron el galés Ryan Giggs y el londinense David Beckham. Formaron el esqueleto de los "Red Devils" de Alex Ferguson, el entrenador mítico del Manchester United.

"Crecer en Mánchester en los años 1990 era increíble", explica Butt, en el documental "The Class of 92". "Íbamos al Hacienda, al Boardwalk, a los conciertos en Spike Island. Era especial".

Música y fútbol se entrelazaron esos años con la emergencia de Oasis: los hermanos Noel y Liam Gallagher siempre reivindicaron su amor por el City.

- Mentalidad fútbol -

"La música y el fútbol se asociaron porque atraían a las mismas personas, en gran parte hombres jóvenes. Se acentuó por el hecho de que siempre hubo dos grandes equipos, el City y el otro", dice el profesor Crossley, hincha de los Citizens.

"La gente de Mánchester está tan orgullosa de su identidad que les gusta celebrar su éxito, sobre todo cuando es ante Liverpool (la ciudad vecina, rival tradicional y cuna de los Beatles) o ante las gentes del sur", insiste el sociólogo. "Se acercaron a la música y el fútbol, dos símbolos del éxito de la ciudad", constata.

"La conexión entre música y fútbol es más fuerte desde hace veinte años", analiza Haslam. "El lazo se creó en los años 1990, con el joven equipo del Manchester United y Oasis".

"Los Smiths se reían de reivindicar su origen", asegura el ex DJ. "Morrissey (cantante de ese grupo de culto de los años 1980) nunca quiso promocionar Manchester, al contrario. Oasis estaba orgulloso de venir de Mánchester. Llevaron esa mentalidad del fútbol a la música", opina.

Si el City tiene a Oasis, Johnny Marr (The Smiths) e Ian Curtis (cantante de Joy Division), el United puede presumir de los apoyos de Richard Ashcroft (The Verve), Shaun Ryder (Happy Mondays) o Mick Hucknall (Simply Red).

El sábado, cuando los equipos salten al campo de Old Trafford, la canción de los Stone Roses "This Is The One" sonará, como es costumbre, en el 'Teatro de los Sueños'.

Toda la ciudad se resume en ese grupo: Reni, el batería, es fan del City, pero Ian Brown, John Squire y Mani, respectivamente cantante, guitarrista y bajista, sienten los colores del United.

AFP / SG