Martin Brassesco: Venezuela está deteriorada y maltratada por una autocracia ineficiente

Martín Brassesco ha hecho suspirar, llorar y enamorarse a miles de venezolanas y españolas. Como actor, modelo, director y productor teatral, ha mantenido una relación intrínseca con las tablas, lo que le ha permitido aparecer en las pantallas de los hogares en algunas telenovelas como Mi ex me tiene ganas, Hay amores que matan, Juana la virgen y Un esposo para Estela, así como en presentaciones teatrales, anuncios de televisión y hasta en un par de películas.

Brassesco, uruguayo de nacimiento y venezolano por adopción, inició su formación a los 14 años en el Taller del Actor de Enrique Porte. Cuatro años después, ingresa a la Universidad Central de Venezuela y debuta en la obra La dama boba (Lope de Vega). Su trayectoria por el teatro le llevó a formar parte de la Compañía Nacional de Teatro y, en 1999, da el salto a la televisión. Impulsado por su alma gitana y convencido por el amor, el actor decide mudarse a Barcelona (España), donde ha continuado cosechando éxitos en el mundo del entretenimiento, así como en el de la publicidad.

A una década de su partida, Brassesco lamenta que Venezuela se encuentre deteriorada y maltratada por una autocracia ineficiente, así como sumida a una terrible inseguridad. Basado en su experiencia internacional, el actor pone su grano de arena y recomienda la recuperación del rigor, la exigencia y el cuidado del talento para volver a explotar todo el potencial que tiene el país en el mundo del entretenimiento. A su parecer, grandes productores y actores sólo están a la espera de una oportunidad.

Tras alcanzar el éxito en Venezuela y España, ¿cuál es la clave para destacar en las tablas y ganar el aplauso de todos los públicos?

El concepto de éxito es muy relativo y te agradezco esa visión de mí, pero me falta mucho, muchísimo por alcanzar. Sin embargo, creo que la clave para alcanzar el aplauso y la conexión con el público es una enorme disciplina, rigor y dejarse la piel en el escenario.

¿Cómo fue tu proceso de adaptación a España? ¿Tuviste inconvenientes por tus raíces latinoamericanas?

Fue un proceso duro como el de todo el mundo que decide cruzar una frontera para aventurar, para buscar nuevas experiencias y con pocos contactos y una mano adelante y otra atrás. Pero mis raíces latinoamericanas nunca han sido un problema. ¿Si lo han sido para los demás?, no lo sé. Yo me siento orgullosísimo de haber nacido y haberme criado en ese continente tan rico.

De todos los proyectos en los que has trabajado, ¿cuáles han sido los que consideras que han marcado un antes y un después?

Tres montajes: Noche de Reyes (Shakespeare), dirigida por Francesco Randazzo para el TNJV; Denegado (G.Bernard Shaw), dirigida por Mario Sudano y con mis admirados y queridos Héctor Palma, Rebeca Alemán y Ana María Simón; y, más recientemente, Por amor al arte (Neil Labute), dirigida por una de las personas que más quiero y respeto en el medio teatral venezolano, Juan Souki, y coprotagonizada por Prakriti Maduro.

¿Qué tipos de personajes te gustan interpretar?

Personajes apasionados, borderline, alocados, enloquecidos, con cierta profundidad que poder desarrollar.

Como galán de telenovela y modelo eres un ícono para las mujeres, ¿cómo es el día a día con tantas fanáticas anhelado un beso o un abrazo?

Agradezco tus palabras (risas)... No me veo como ícono de las mujeres ni de deseo, no señor, para nada. Y mi día a día, mi cotidianidad están muy lejos de todo eso. Esa es una de las razones por las que me siento mucho más cómodo viviendo en Barcelona. Una ciudad que resguarda muy bien los anonimatos.

¿Qué actores o actrices te han servido de inspiración?

Federico Luppi, China Zorrilla, Fernanda Montenegro, Johnny Depp, Jeremy Irons, Caridad Canelón, Alexander Milic, Eric Wildpret, Diana Peñalver, Vincent Cassel, Ian McKellen, Javier Bardem, Vicky Peña, Gledys Ibarra, Ed Harris, Daniel Auteuil. Son tantos... y hay tantos "anónimos", nombres desconocidos para las grandes audiencias, ¡pero que tienen carreras tan brillantes en el teatro! Con estas listas siempre me queda la sensación de ser injusto...

¿Cuál ha sido tu participación en el cine nacional?

He participado en dos películas: hace muchos años en Sucre (Alidha Ávila) y el año pasado con una participación en Liz en Septiembre (Fina Torres). Me gustaría hacerlo más seguido, pero es difícil cuadrar agendas y voluntades.

¿Qué te impulsó a dejar Venezuela para comenzar un nuevo reto en España?

Siempre he sido muy inquieto y desde el 2001 quería irme a Argentina o España. Soy de alma medio gitana, pero la verdad es que la decisión final, a finales del 2003, fue impulsada por el amor. Por eso llegué a Barcelona y por eso me quedé.

Venezuela ha cambiado mucho en 10 años, ¿cómo encuentras al país si lo comparas al momento en el que decides partir para España?

Deteriorado y maltratado por una autocracia ineficiente. Terriblemente inseguro, con debilidad institucional, al menos desde el punto de vista democrático, más corrupto y con un Gobierno que te pone condiciones ideológicas para otorgarte derechos que deberían ser automáticos en una democracia moderna.

Con experiencia en el entretenimiento internacional, ¿qué aspectos consideras que Venezuela debería mejorar en este sector?

Venezuela ha tenido grandísimos referentes en el espectáculo internacional: telenovelas, programas sabatinos, etc. Creo que se deben recuperar el rigor, la exigencia, atender más al talento que al aspecto físico y ser valientes al momento de encarar ese eterno debate entre entretenimiento e inteligencia; abandonar la autocomplacencia y volver a ser competitivos en el terreno internacional. En Venezuela, hay grandes productores independientes, grandes actores y todos esperando por una oportunidad.

¿Cuál consideras que es la clave para el éxito internacional que suelen tener las telenovelas venezolanas?

El naturalismo en las actuaciones, el ritmo dramatúrgico y que en Venezuela existe una gran escuela en telenovelas.

¿Cómo mantienes tu imagen y capacidad interpretativa a su máximo nivel?

La capacidad interpretativa con ejercicios semanales de dicción, memorización y tratando de absorber de la vida, del día a día y de los procesos profesionales en los que me involucro. Para los actores, más que para nadie, cada día es un curso si tienes los sentidos activados. La imagen, con mucho ejercicio desde adolescente, comida muy balanceada y una que otra cremita.

Preguntas cortas

Lo que más extrañas de Venezuela

La musicalidad de la gente, el Ávila y la espontaneidad.

Una obra que sueñas con interpretar

Las brujas de Salem (Arthur Miller).

Una telenovela y una película venezolana que recomendarías a todos ver

La Dama de Rosa y Oriana, y en películas Desnudo con naranjas o Azul, rosa y no tan rosa.

Las tres mejores cualidades que debe tener un gran actor

Disciplina, fe, nobleza.

A tu parecer, el mejor y el peor actor/actriz

El mejor actor, cualquiera que se entregue con todo. El peor, cualquiera que asuma este oficio de manera frívola.

La telenovela que te gustaría volver a grabar

Un esposo para Estela (Camilo Hernández)

@JosePuglisi/Informe21