Melania evita las cámaras luego de que una segunda mujer alegara aventura con Trump

Melania evita las cámaras luego de que una segunda mujer alegara aventura con Trump

La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, optó el viernes por no salir de la Casa Blanca junto a su esposo, como estaba previsto, para tomar un vuelo a Florida, luego de que una segunda mujer afirmara que tuvo un romance con el presidente.

La modelo de origen esloveno de 47 años evitó el viaje en helicóptero desde la Casa Blanca hasta la Base Andrews, y decidió ir por su cuenta, en un recorrido más largo, para tomar el vuelo con Trump al Sunshine State por el fin de semana largo.

A los periodistas que viajaban con el mandatario se les impidió ver a la primera dama en el vuelo, pero ella salió del avión en West Palm Beach con su marido.

Ambos bajaron las escaleras juntos; ella, con gafas de sol oscuras y sin sonreír.

El vuelo tuvo lugar horas después de que la exconejita de Playboy Karen McDougal afirmara que ella y Trump tuvieron una relación sexual en 2006, meses después de que Melania diera a luz al hijo menor del presidente, Barron.

McDougal también describió complejos acuerdos legales y financieros para impedir que el romance se hiciera público.

La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios. Pero en una declaración a The New Yorker, un vocero anónimo dijo que el presidente había negado tener una relación con McDougal y calificó las afirmaciones de "noticias falsas".

En tanto, la portavoz de la primera dama, Stephanie Grisham, intentó poner paños fríos sobre cualquier especulación acerca de la relación de la primera pareja. "Con su agenda, fue más fácil encontrarse con él en el avión", aseguró.

Acuerdo con un tabloide

Según The New Yorker, la relación entre Trump y McDougal duró nueve meses y terminó sin incidentes, pero años después, durante la campaña presidencial de 2016, ella vendió su historia a un tabloide.

The New Yorker informó que el 5 de agosto de 2016, McDougall acordó otorgar a American Media Inc (AMI), empresa propietaria del National Inquirer, los derechos exclusivos sobre "cualquier relación romántica, personal o física que haya tenido con un 'hombre casado'".

El acuerdo fue presuntamente por 150.000 dólares, pero la historia nunca se publicó.

El National Enquirer, que apoyó la candidatura de Trump a la presidencia, es propiedad de David Pecker, quien se ha declarado amigo del hoy mandatario.

"Pecker realmente lo consideraba un amigo", dijo a The New Yorker, Jerry George, un exeditor en jefe de AMI. "Nunca publicamos una palabra sobre Trump sin su consentimiento".

AMI negó que buscara tener influencia sobre Trump.

Sugerir que AMI "está involucrada en algo que le permitiría tener influencia sobre el presidente de Estados Unidos es ridículo", dijo en un comunicado.

"Yo fui quien lo aceptó, así que también es mi culpa. Pero no entendí el alcance de los parámetros" del acuerdo, dijo McDougal a The New Yorker en alusión al supuesto pago.

La historia se asemeja a la de la actriz porno Stormy Daniels, quien también aseguró haber tenido una aventura con Trump en 2006.

El martes, el abogado personal del presidente, Michael Cohen, admitió haber pagado 130.000 dólares a Daniels, nombre artístico de Stephanie Clifford, pero no precisó las razones de ese desembolso.

Cohen dijo que hizo el pago por cuenta propia y que no le fue reembolsado. "Ni la Organización Trump, ni la campaña de Trump participaron en la transacción", señaló.

La ONG Common Cause afirmó tener "razones para creer" que el dinero debe ser considerado un gasto de campaña "porque fue pagado con el objetivo de influir en las elecciones presidenciales de 2016". AFP

EA