Nacho ayuda a dos venezolanos varados en el aeropuerto de Panamá (La historia)

Lo que si sorprende y uno nunca espera es recibir esa ayuda en un momento de desesperación y angustia como lo que vivió Yadiris Monsalve, fan de Chino y Nacho, y su esposo en Panamá.

“Teníamos dos días en el aeropuerto de Panamá por que el avión nos dejo, vivimos momentos de mucha angustia y desesperación, durmiendo en el piso entre otras cosas.
 La aerolínea lo único que nos decía era deben pagar la penalidad de 782 dólares para que puedan abordar el avión, le dije que no teníamos, que podíamos pagar en bolívares. Me dijo usted está en Panamá y debe pagar en moneda que usamos aquí,” relató Monsalve, quien es trabajadora social.

Pero, este mal momento de angustia y desesperación llegó a su final cuando Miguel Ignacio Mendoza — mejor conocido como Nacho, del dúo Chino y Nacho — ayudó sin esperar nada a cambio a sus compatriotas para que llegaran sanos y salvos a su hogar. Luego de que de saber lo que estaba sucediendo habló con Chino y entre ambos aportaron para ayudar a la pareja.

AGRADECIENDO LA SOLIDARIDAD DE UN VENEZOLANO EN EL EXTERIOR NACHO DEL DUO CHINO Y NACHOHoy quiero compartir una...

Posted by Yadirys Monsalve on Domingo, 5 de julio de 2015

“¡Tranquilos yo los voy ayudar!,” les dijo el cantante. Cuando fueron a pagar la multa, el cajero estaba cerrado pero Nacho resolvió comprándoles dos boletos para que regresaran a su casa. Acto seguido les dijo: “¡No me deben nada solo agradécele a Dios y nunca pierdas la Fe!”

El cuento de Panamá

Nacho escribió en su cuenta en Instagram que estaba sorprendido de que el acontecimiento se hiciera tan notorio.

"Ayer me enteré de que la señora que con gusto ayudé en Panamá encontró una manera de hacer público nuestro episodio. Nunca pensé, ni siquiera imaginé, que podría ser una noticia interesante para algún ser humano esa breve anécdota. Un experto en estadísticas me enseñó (un dato que también conocen los publicistas) que lo malo se esparce multiplicado por diez y lo bueno solo por tres. Pido disculpas públicamente por desconfiar de sus corazones, por asegurar en mis adentros que los modales y la nobleza no eran factores comunes entre las personas de esta época y esta nueva sociedad. De verdad lo siento. El hecho de que celebren mi proceder me genera dos sentimientos: 1. - Preocupación: porque algo que debería ser normal entre nosotros es todo un suceso popular por lo extraña y ajena que se ha vuelto la solidaridad. 2.- Alegría: de pensar que todo aquello sucedió porque Dios está tratando de recordarnos cuál es la mejor manera de vivir, y ¿qué mejor manera que queriendo y ayudando a tu prójimo? Dime, ¿qué mejor manera?"

AJV/ Informe21

Con información de La Voz