Siudy Garrido, la venezolana más “flamenca” del mundo

Sólo la imagen de Siudy Garrido basta para captar toda la atención del público. Su cabello dorado y mirada felina ofrecen un misticismo único que son combinados con habilidosos pasos y movimientos de danza flamenca. Entre luces y acordes de guitarra, la venezolana convierte la música de origen andaluz en una expresión artística innovadora y estética, en donde se evidencian todos los conocimientos recopilados desde su infancia en Venezuela y desarrollados, durante años posteriores, en España y Estados Unidos.

El talento innato de Siudy es una herencia familiar, ya que es la hija de la emblemática productora de danza, coreógrafa y maestra de flamenco, Siudy Quintero. Una importante inspiración en su carrera y de quien asegura haber aprendido “el respeto y amor al arte flamenco. Así como la dedicación y entrega absoluta a nuestro trabajo, la disciplina y la constancia”.

La dedicación de la bailaora venezolana le ha permitido conquistar escenarios en España, Estados Unidos, México, Curazao, Aruba y, por supuesto, Venezuela. Con la pasión como una constante, Siudy Garrido ha destacado internacionalmente con su espectáculo Siudy Between Worlds, una presentación que le valió la nominación al premio Drama Desk de Nueva York. No obstante, aún queda mucha historia por escribir de esta venezolana, ya que está trabajando en una nueva propuesta teatral para la Filarmónica de Los Angeles, en la que se contará con la conducción de Gustavo Dudamel.

Con sólo 20 años fundas tu propia compañía de danza, ¿cómo surge la idea?
Mi compañía nació de una forma muy orgánica. En el año 2000 tuve la oportunidad de coreografiar y ser la primera bailarina de un espectáculo de la compañía de mi madre, que se presentó en la ciudad de Orlando (Estados Unidos). A las presentaciones acudió la directiva de Disney y me ofrecieron hacer el cierre del Millennium Pavilium Epcot Center, esa fue la primera oportunidad de trabajo para mi compañía, con un contrato de un mes de presentaciones en Epcot Center.

Tu madre, Siudy Quintero, es una famosa productora de danza, coreógrafa y maestra de flamenco, ¿el ritmo es una herencia familiar?
Definitivamente. Marca un precedente haber crecido en un ambiente de espectáculos y flamenco, ya que estás expuesto, desde muy pequeño, a este mundo. Quieras o no, estás aprendiendo de cada una de las oportunidades que te toca presenciar y vivir desde muy pequeño, por lo que se convierte en una forma de vida.

¿Cuáles son los principales aprendizajes que, a tu parecer, has adoptado de tu madre?
Los principales son el respeto y amor al arte flamenco. Así como la dedicación y entrega absoluta a nuestro trabajo, la disciplina y la constancia.

Desde los cinco años estudiaste flamenco y ballet en Venezuela lo que te permitió, con 16 años, protagonizar Tormento en el Teatro Teresa Carreño, ¿cómo recuerdas estos primeros pasos de tu carrera?
Fue una oportunidad extraordinaria. El poder compartir escenario con importantes artistas tanto del ámbito flamenco como del mundo del espectáculo —y luego asumir la responsabilidad de un protagónico con tan solo 16 años— fue un gran reto, ya que implicaba bailar e interpretar un personaje mucho más experimentado y maduro. Fue un gran aprendizaje.

Justamente a los 16 años viajas hasta Madrid para adoptar los aprendizajes de maestros como Ciro, El Guito y Adrián Galia, ¿qué aprendizajes te aportó esta etapa en España?
España marcó un antes y un después en mi carrera. Aunque siempre aclaro que llegué con un buen nivel de baile a España, sobre todo para lo joven que era, definitivamente fue un gran aprendizaje. No solo por el hecho de estudiar con grandes figuras del arte flamenco sino también por las oportunidades de trabajo que se me presentaron de las cuales crecí enormemente.

¿Consideras que tu éxito internacional hubiera sido el mismo de haber continuado en Venezuela?
Definitivamente no hubiese sido lo mismo, fue muy importante salir de Venezuela y sobre todo tan joven. A los 16 años eres una esponja y absorbes todo lo que te rodea. Ver mundo y tener la oportunidad de estar envuelta de lo mejor no tiene precio.

También tuve la oportunidad de estudiar en Nueva York otros géneros, como Jazz y contemporáneo y eso también me dio una perspectiva totalmente diferente de dónde quería llevar mi trabajo. No sólo como bailaora sino también como artista creadora.

Me encanta viajar y ver lo que está pasando en el mundo de las artes a nivel mundial, es importante para poder tener un nivel alto.

Tu pasión por la danza ha deslumbrado al público de Venezuela, Estados Unidos, España y otros tantos países, pero ¿cuáles son las naciones que, a tu parecer, más valoran el arte de la danza?
En Estados Unidos hay mucho respeto por la danza. Vemos programas importantes como So You Think You Can Dance, que elevan el baile a otro nivel y lo exponen a nivel masivo. Lo ideal sería que el flamenco se incorporara a esta ola de danza, como lo han hecho en los últimos años el contemporáneo, el lírico y las danzas urbanas.

Tu talento te ha llevado a trabajar con otros grandes artistas como Alejandro Sanz, El Cigala, Gilberto Santa Rosa y Maná, ¿cómo ha sido la experiencia de compartir la música con ellos?
Me encanta estar abierta a colaboraciones con artistas de otros géneros. Para el flamenco es realmente importante tener la oportunidad de llegar a otros públicos. Siempre es un gran aprendizaje poder compartir con artistas de esta magnitud.

¿Y el taller de danza flamenca que impartiste al equipo del Cirque du Soleil en Las Vegas?
Fue una experiencia inolvidable. Nunca había tenido tantos artistas tan talentosos y de diferentes disciplinas en un mismo salón de ensayo.

Tuve la oportunidad de impartir el taller intensivo a bailarines de ballet, contemporáneo, jazz, tap, flamenco, acróbatas, actores, contorsionistas e, incluso, al mismo director artístico del circo. ¡Fue realmente espectacular!

Siudy Between Worlds ha marcado un hito en tu trayectoria, ¿cuál es el espíritu de esta presentación?, ¿qué mensaje busca transmitir?
Un mensaje de unión, respeto y sobre todo de diálogo. Al principio del show vemos dos tribus totalmente ajenas la una de la otra: el flamenco y el urbano, en una búsqueda de dominio absoluto, hasta que surge el amor entre dos personajes de estas tribus y vemos cómo estos géneros, al parecer tan lejanos, comienzan a comunicarse y confluir en un mismo escenario, respetando la esencia de cada uno.

A partir de tu experiencia internacional, ¿cuál es tu valoración de la actual situación de la danza en Venezuela?
Lamentablemente, la danza en Venezuela está totalmente desamparada.

No existen infraestructuras que puedan ofrecer a los bailarines talentosos oportunidades de trabajo. Es una labor muy ardua la que debe realizar un bailarín profesional para mantenerse entrenado y poder vivir del baile en nuestro país.

En Venezuela contamos con una gran proliferación de escuelas privadas de baile que promueven la danza en la juventud general y eso es muy positivo, pero una vez que estos chicos toman la decisión de dedicarse a la danza, existen muy pocas compañías que puedan ofrecer oportunidades de trabajo y tienen que mantenerse como maestros de baile, dejando su juventud en un salón de clases como docentes.

En nuestro país es un gran logro llegar a montarte en un escenario, cuando realmente debería ser el trabajo de todos los días para un bailarín.

¿Qué aspectos mejorarías?
Apoyo económico, tanto privado como público. Es el principal requerimiento para poder ofrecer infraestructura.

Entre paso y paso has encontrado tiempo para apoyar organizaciones benéficas, ¿con qué organizaciones te identificas más?
Realmente con todas las organizaciones que hagan el bien me voy a identificar. Estamos viviendo tiempos muy difíciles a nivel mundial y debemos apoyarnos los unos a los otros como podamos.

¿Qué nos podrías adelantar de tus nuevos proyectos profesionales?
Tengo un nuevo espectáculo: Flamenco Íntimo. El año entrante lo estaremos presentando en Estados Unidos. También estoy montando una nueva propuesta teatral del Amor Brujo de Manuel de Falla para LA PHIL (Filarmónica de Los Angeles) que se estrenará en mayo de 2015, conducido por Gustavo Dudamel. Este es un proyecto que realmente nos tiene muy ilusionados.

¿Habrá alguna sorpresa para los venezolanos para el próximo año?
Por ahora no tenemos nada planeado.

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Llegar a todos los escenarios del mundo.

@JosePuglisi para Informe21