The Joker: Una película incomoda e increíble

The Joker: Una película incomoda e increíble

Joker es una película que nos lleva al límite de la sociopatía y nos incomoda con cada minuto que pasa. Es el fiel reflejo de un asesino en serie.

The Joker o el Guasón, como se conoce en español, es uno de los villanos más recordados de la historia. Es el némesis de Batman, capaz de hacer cualquier cosa solo por complacer sus delirios. Es un personaje psicótico y asesino que somete a Ciudad Gótica y lucha contra su archirrival en peleas que crea por diversión. Pero este personaje tiene un origen oscuro que decidieron contar en la gran pantalla y dio paso a la película interpretada por Joaquín Phoenix que ha dejado a todo el mundo boquiabiertos y que merece ser premiada por su calidad.

La película está dirigida por Todd Philips y protagonizada por el ya mencionado Joaquín Phoenix. En IMdB le dieron 9 sobre 10, una de sus mejores calificaciones en los sitios encargados del tema. Dura dos horas y dos minutos y nos va mostrando cómo un ser perturbado llega al límite de su locura.

El trabajo de Phoenix es magistral. Las situaciones de tensión son llevadas de forma magnifica por un actor que supo darle vida a un ser enfermo que solo con su mirada causa terror.

La película nos va llevando por un camino de destrucción. Cada situación que el personaje pasa le acelera la locura hasta llegar al punto donde lo rompen y desatan al monstruo que hay en él. A su vez, está llena de referencias a películas que la inspiraron, como es el caso de “El Rey de la Comedia” y a ciertos personajes que sirvieron de referencia para la creación del personaje como el nombre “Pogo”, usado por el asesino serial John Wayne Gacy, cuando se disfrazaba de payaso. De hecho, el maquillaje de Phoenix está inspirado en el payaso de Gacy con los mismos triángulos en los ojos que usó el asesino.

Hay que resaltar la exactitud de la película a la hora de mostrar cómo se hace un asesino serial y los hechos que lo llevan a ello: Una infancia perturbada con abusos incluidos; la falta de una figura paterna, el rechazo y la incapacidad de estar con mujeres, los deseos de venganza y el peligroso primer asesinato, que no siempre es intencional como fue el caso de Gacy. La búsqueda de la fama y de un nombre. Los asesinos en serie suelen querer que los recuerden y tener un apodo que todos teman, como el caso de Richard Ramírez, asesino en serie que quería que lo llamaran “The Night Stalker”, (El Acosador Nocturno), de hecho, el personaje de Phoenix suele asesinar con una pistola, igual que lo hacía Ramirez.

Con respecto a la fotografía, la dirección es genial. Los planos cerrados en la cara de Phoenix cuando está pasando momentos difíciles y de tensión, los momentos en que, sin palabras, nos cuentan muchas cosas y las situaciones de conflicto que solo con un enfoque de cámara nos cambian las sensaciones son resaltantes.

En conclusión, esta película es una de las mejores que se han hecho en su área. Se presenta un antihéroe con el que el espectador puede llegar a empatizar, aunque sabemos que todo lo que hace está mal, al punto de que sus acciones lleguen a perturbar e incomodar.

The Joker es ficción, pero tiene todas las características de un asesino serial y de un sociópata. Se puede entender algunas cosas, pero llegar a apoyarlo o empatizar con él durante toda la película es preocupante. The Joker -el personaje- no respeta normas ni la vida, sus acciones no se justifican y es peligroso si una sociedad no diferencia esto.

The Joker es una película genial que nos enseña cómo se crea un monstruo. No, no dará pie a más tipos como él, pero sí hay que tener cuidado con apoyar a personajes que se le asemejen. La venganza, el odio y el resentimiento no son buenos. Hay que luchar para evitar que este tipo de sentimientos nos dirijan y evitar que personas con estas ideas lleguen a cargos públicos. Quitando esto, es una de las películas del 2019 y, posiblemente de la década. Vayan y véanla. @dald96.

Daniel Limongi / Informe 21