Un mundo confinado recuerda a Ravi Shankar, influencia india de The Beatles

Un mundo confinado recuerda a Ravi Shankar, influencia india de The Beatles

A pesar del confinamiento generalizado por la pandemia del coronavirus, melómanos de todo el mundo recordaron este martes, centenario de su nacimiento, al sitarista indio Ravi Shankar, quien exportó la música clásica india e influyó con sus sonidos en grupos occidentales tan míticos como The Beatles.

"Ese celo, esa creencia, esa pasión (por la música) es lo que le convirtió en quien era en términos de lograr lo que logró", dijo este martes Gaurav Mazumder, sitarista y discípulo de Shankar, sobre su influencia en la música occidental en una mesa redonda digital sobre el maestro, organizada por la Casa de la India en España.

Ello, junto al "trabajo duro", su "inteligencia extrema" y su "mucha curiosidad" le permitió conocer "profundamente" al otro y "mostrarle lo hermoso que es este instrumento (el sitar) y lo hermosa que es esta música", convirtiéndolo en puente musical entre oriente y occidente, explicó Mazumder.

El Sitar y The Beatles

De esa manera Shankar, que nació el 7 de abril de 1920 en la ciudad sagrada india de Varanasi en el seno de una familia de brahamanes de origen bengalí, y se formó con el famoso músico Allauddin Khan, conoció en la década de 1950 al violinista estadounidense Yehudi Menuhin, quien quedó fascinado por su música.

Más tarde, durante un viaje a Europa, coincidió con el integrante más espiritual de The Beatles, George Harrison, que introdujo el sitar por primera vez en la canción "Norwegian Wood (This bird has flown)", del álbum de 1965 "Rubber Soul".

Con ambos se consolidó la entrada de los sonidos clásicos de la India en la música occidental del momento y el prestigio de Shankar creció, especialmente tras su actuación en el Festival Internacional de Música Pop de Monterrey, uno de los inicios del "Verano del Amor" que marcó el movimiento Hippie en la California de 1967.

También actuó en el Festival de Woodstock dos años más tarde en Bethel, Nueva York, pero pronto se distanció de la cultura Hippie por la mezcla de drogas y música y por la incomprensión y tergiversación de la espiritualidad india asociada con ella.

"Los diferentes tipos de música, ya sea vocal o instrumental, oriental u occidental, clásica, pop o folk de cualquier parte del mundo, pueden ser espirituales si tienen el poder de conmover el alma de una persona y trascender el tiempo por un momento", dijo una vez sobre la música, según recoge la Fundación The Ravi Shankar.

Homenaje de sus discipulos

También se sumó al homenaje su hija y sitarista Anoushka Shankar, que en sus redes sociales publicó un vídeo en el que antiguos alumnos del maestro indio interpretaron una de sus composiciones.

"Para celebrarlo, pedí a muchos de los alumnos de mi padre que me ayudaran a grabar algo para compartir con vosotros hoy. Esta es la pieza de mi padre 'Sandhya Raga'", tuiteó Anoushka.

La sitarista tenía previsto participar este martes en un concierto homenaje a su padre junto a su hermana Norah Jones y Nitin Sawhney en el Southbank Centre de Londres, cancelado, como tantos otros eventos en todo el mundo por la pandemia del coronavirus.

Un evento con el que buscaban honrar la larga carrera de Ravindra Shankar Chowdhury -Ravi Shankar- que abarcó casi siete décadas y que terminó el 11 de diciembre de 2012 con su muerte.

En ese tiempo el artista indio se alzó con cinco premios Grammy y fue nominado al Oscar por su música en la película "Gandhi" en 1982, una faceta de compositor de bandas sonoras que comenzó por todo lo alto en la década de 1950 con la ya clásica "Trilogía de Apu", del cineasta bengalí Satyajit Ray.

Entre los premios Grammy destaca el logrado por el Concierto de Bangladesh (1971), un acto benéfico que organizó Harrison con la colaboración de Shankar para recaudar fondos contra la hambruna que padecía Bangladesh tras su independencia de Pakistán ese mismo año, y que contó con actuaciones como la de Bob Dylan.

También obtuvo el reconocimiento de diversos Gobiernos, entre ellos el indio, que le otorgó en 1999 el Bharat Ratna, la más alta condecoración civil del país, y fue investido doctor Honoris Causa en 14 universidades de todo el planeta.

Mazumder relató en la mesa redonda de hoy que se hizo discípulo de Shankar en la década de 1980, cuando se trasladó a vivir a Nueva Delhi y convivió con él en su casa de la capital india "durante 7 años".

"Fue entonces cuando me di cuenta del poder de la música india, el poder de la música clásica, el poder de la devoción, de la dedicación y del trabajo duro. Vi en él a un sacerdote de la música", dijo. EFE

EB