Vanessa Senior: “Llegué a pesar 90 kilos por un guayabo”

Esta caraqueña nacida bajo el signo de aries comenzó siendo la asistente de varios actores y actrices de novelas. Que si la ropa del día, el libreto, el café o la disposición del camerino eran parte de sus funciones, pero lo que nunca imaginó es que pronto se verían invertido los papeles en una suerte de popularidad de la cual hoy ella goza.

“En el liceo me encantaban los deportes y me peleaba a puños con los varones. Era buena estudiante y al mismo tiempo una lider del grupo. Después me inicié en Rctv ayudando a la actriz Marlene De Andrade, y así conocí a Flavia Gleske y Saúl Marín. A mi mamá no le gustaba ese empleo y me fui a estudiar computación y trabajé en Warner Channel hasta que se fueron del país”, dice.

Se entusiasmó con el tema de las redes sociales y encendió la mecha de su cuenta en Twitter, Facebook y más reciente el Instagram. “Empecé una campaña cual fans enamorada a favor de la cantante española Malú. Con la suerte que ella me respondió y hasta me invitó a conocerla en Madrid y lo subí a Youtube”.

“Luego se me ocurrió una parodia sobre la novela La Mujer Perfecta. Enseguida me abrí un blog el cual llamé ‘Vanessadas’. Lo curioso es que en mi blog hablaba del amor entre mujeres porque yo soy abiertamente gay y esa sinceridad le gustaba a mis seguidores. Después surgió mi monólogo donde llevé las Vanessadas al teatro”.

Senior compartía una amistad con la actriz Flavia Gleske y cuando la expareja, el actor Gerónimo Gil le rompió su camioneta en un acto de violencia doméstica fue Vanessa quien publicó las fotos. Cerrado este capítulo, reflexiona: “No faltó quien dijera que Flavia y yo éramos amantes, pero no me interesan esos chismes falsos. Es mi amiga”.

Ahora más reciente pertenece al staff del programa de TV “Intimamente” el cual se transmite en Canal i. También cumplió un año de lanzar otra campaña en las redes sociales titulada “El show de los 20 kilos” y así lo explica:

“Tan sencillo Luis, como que llegué a pesar 90 kilos por un guayabo amoroso y diversas circunstancias. Incluso un día me desgarré un pie y quedé sin aire en una obra de teatro, así que por mi propia salud decidí bajar de peso. Comencé mi reality show retando a un cirujano plástico que me ofreció una lipoescultura si cumplía la meta de adelgazar. Un supermercado me regaló una caja de atún y me llegaron hasta 12 patrocinantes más de publicidad”.

“Me metí de cabeza al gym con la rutina y el público me empezó a ver quizás como ejemplo de constancia y dedicación. Por supuesto, la operación jamás me la hice y yo le digo a la gente que no es necesario tener tanto dinero para estar bien o aumentar el autoestima”.

Su reality llegará a las tablas aseguró.

“Le temo al ridículo y a fallar por eso quiero hacer algo con calidad. Solo espero poder debutar al fin con mi show en un teatro de Maracaibo”.

Fuente: Panorama

EA