Vivir en el exilio y sentirse como una Cucaracha

Vivir en el exilio y sentirse como una Cucaracha

La obra, dirigida por Jeizer Ruiz, forma parte de la programación del V Festival de Jóvenes Directores Trasnocho y narra la historia de tres inmigrantes venezolanos en Nueva York

El teatro es un lugar donde obras fantásticas, vidas extraordinarias y eventos increíbles suceden; pero también es un espacio para la realidad, para temas complejos y verdaderos que aquejan a sociedades o personas particulares. Este es el caso de Cucarachas, obra dirigida por Jeizer Ruiz que participa en el V Festival de Jóvenes Directores Trasnocho.

Ruiz es un joven de 21 años de edad que estudia Letras en la Universidad Central de Venezuela. A los 7 años comenzó a estudiar y a hacer teatro. Desde la segunda edición del festival, envió propuestas de obras, pero —comenta entre risas— “a la cuarta va la vencida”. Considera que este proyecto es un reto, en especial para alguien de su edad, pero lo asume con mucha madurez.Cucarachas se estrenó el 25 de enero y se mantendrá en la programación del Trasnocho Cultural hasta el 3 de febrero.

La obra narra la historia de tres inmigrantes venezolanos que llegan a Nueva York en búsqueda de una mejor vida. Walter es un travesti que acepta su realidad con resignación debido a que padece una enfermedad terminal; John y Billy son hermanos e integran la banda Chinchorro venezolano, pero anhelan volver a su país y reencontrarse con su familia. La relación entre ellos es tensa, viven en un sótano infestado por cucarachas, tienen poco dinero y el invierno afecta su calidad de vida. Sin embargo, la situación empeora cuando Billy decide llamar a un programa de radio para denunciar a John como inmigrante ilegal.

“Yo quise tratar este montaje porque me afecta mucho el tema del exilio y la violencia. Esta propuesta, dramatúrgicamente, es muy sólida porque nos demuestra la situación de tres inmigrantes, pero estando ya en el país, no en la transición de irse ni todo lo que vive el inmigrante cuando se va, sino la situación que vive una vez que se encuentra lejos de su tierra”, apuntó el director.

Para Ruiz estuvo claro que el contenido que quería retratar en su obra era la partida a otro país, un tema que sigue vigente en la actualidad. Ruiz realizó una exhaustiva búsqueda en Internet de “obras sobre el exilio” y consiguió un texto del dramaturgo ecuatoriano Cristian Cortez, llamado Cucarachas. De manera inmediata, supo que tenía que trabajar sobre ese libreto para el V Concurso de Jóvenes Directores del Trasnocho Cultural.

“Encontré el flyer, busqué el texto en Internet, pero no estaba disponible. Entonces, contacté al escritor por Facebook y esa misma noche me mandó el guion. Para la obra cambié la palabra Ecuador por Venezuela, las canciones que acompañan la dramatización y ciertas palabras a nuestro lenguaje coloquial como ‘chamo, pana o amigo’. De resto, está exactamente igual a como él lo escribió”, apuntó Ruiz.

“Hoy decido el elenco”, se propuso el director un día tras un proceso arduo de casting: Ricardo Lira, Ignacio Marchena y Leandro Campos son los protagonistas de la obra. La puesta en escena tardó dos meses en concretarse, entre los ensayos, el montaje y la búsqueda de escenografía que, señala Ruiz, “fue un rollo”, pues la situación del país dificulta la adquisición de los elementos necesarios para representar un sótano neoyorquino en invierno.

La emotividad no tomó al director por sorpresa: “Sabía con lo que me iba a enfrentar, por la situación de Venezuela, pero también por todo lo que pasa el ser humano frente a cualquier situación. Dentro de la obra se presenta que uno tiene que aprender a decidir entre ser zapato o cucaracha. El tema conmovedor de la obra no es el tema de inmigrar, sino las situaciones que viven los personajes”.

En la pieza se hace uso constante de signos alegóricos al título; uno de los hermanos dice: “No hay día en que despierte en este país y no me sienta como un insecto, como una cucaracha"; en el sótano hay una invasión de estos insectos, Walter hace una imitación de la actriz mexicana María Félix (protagonista de la película La cucaracha). Y, además, en Estados Unidos existió un programa de radio llamado Cucarachas que se encargaba de recibir denuncias de inmigrantes ilegales.

“En la crisis está la mayor producción de uno como artista. Salen mil cosas, pero ya está esto: tengo un plan B. Tenemos un compromiso como artistas con el país, que para mí es fundamental”, aseguró Jeizer Ruiz, quien agregó: “Creo que la receptividad del espectador va a fluir, porque es una obra hecha desde la absoluta honestidad y por el tema que es muy conmovedor. La obra está repleta de imágenes que, sin duda, van a conectar con el espectador, tengas o no personas fuera del país. Es un tema humano que el público va a captar”.

Fuente: El Nacional

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