Júpiter en Sagitario: cómo nos afecta este ingreso planetario

Júpiter en Sagitario: cómo nos afecta este ingreso planetario

Es uno de los cambios del cielo más importantes de este año 2018 y una influencia que se extiende al 2019.

Para la astrología, uno de los tránsitos más importantes del año es el ingreso de Júpiter en Sagitario, que ocurrirá el 8 de noviembre y permanecerá hasta el 3 de diciembre de 2019. Júpiter transita por el signo de fuego Sagitario, el signo que rige, y al que le brinda muchas de sus características. ¡Hace doce años que estos no sucede! Los primeros en festejar son los sagitarianos (en su sol o ascendente). Pero traerá algunos cambios para todos en general.

Júpiter es uno de los planetas maestros y, para la astrología tradicional, uno de los más favorables y auspiciantes de los períodos de buena suerte en la vida. Tarda 12 años en dar la vuelta al zodíaco, entonces, permanece un año en cada signo (le acaba de tocar a Escorpio).

Es, en la mitología, Zeus, el dios que nos mira desde su cielo brindando los buenos auspicios, el disfrute, el goce que abre el camino a la abundancia, el feedback universal, lo sincrónico, la vara mágica del destino cuando dice ¡sí, adelante!

A partir de este momento, podríamos imaginar la escena de una película en la cual la luz vence, un amanecer llega, nos despedimos de un proceso (que duró un año) y que tuvo que ver con Júpiter pasando por Escorpio, en el cual nos asomamos para dialogar con nuestras sombras, miedos, traumas, hábitos tóxicos, que pudimos haber visto sólo en el corazón del volcán, en el fondo de un pozo oscuro, donde no entra la luz, las vergüenzas calman, y vemos crudamente la verdad.

La energía expansiva, de permanente búsqueda, inquieta y efervescente de Júpiter, nos dio la confianza necesaria para cerrar y comprender un proceso de transformación profunda, de asumir nuestras limitaciones, fallas, y demonios interiores que nos deja listos para una nueva integración, para dar un paso más allá en este fin de año de 2018 y todo el 2019.

A nivel personal

"Cuando recibimos la buena influencia de Júpiter, todo nos sale bien, la abundancia nos visita. Cuando recibimos influencias adversas de él (en tiempos de cuadratura u oposición) el desorden, la falta de valores éticos, así como la extravagancia y el exceso de confianza, nos traen problemas e inconvenientes. Las buenas influencias de Júpiter se asocian con las fuerzas divinas y la de sus enviados" comenta la astróloga Patricia Kesselman.

Júpiter en Sagitario, a partir del 8 de noviembre, pasando a la constelación del centauro, abre un año de expansión de la mente y el corazón, hace del enemigo no el amigo sino la sombra compañera. Nos sube arriba de un caballo blanco cuya flecha apunta hacia el infinito y nos acerca a nuestro costado más divino, endiosado, creador de nuevas realidades, la llama del deseo que se lanza en la punta de una flecha de recorrido certero: es preciso tensar la flecha, sostener esa tensión del tiro con arco y “ver más allá”.

¿Quién podés ser? Para eso vuelcan los sistemas de creencias (se levantan otros), se rompen moldes, se quitan mordazas y lo que ata a lugares cómodos, repetidos y desvitalizados.

Se puede viajar, comenzar un nuevo estudio universitario, ir por más, por todo, es la clave, conquistar la vida integrando al monstruo que hay en vos, amarlo tal como es. Solo conocer es lo que nos permite salir de donde estamos. "Cruzar -como dice el iching- las grandes aguas".

Y los signos de fuego, justamente, Aries y Leo, también se suben a la ola que los lleva, ¿hacia...? Allí donde apunten esa flecha que se llama deseo. Para Géminis (que lo vive en oposición) será un año de animarse a pensar en grande aunque puede que no cumplan al cien por cien lo que se proponen, ¡cuidado! Virgo y Piscis lo viven desde un aspecto tenso, la cuadratura, y pueden ponerse demasiado fantasiosas o tener gastos excesivos y problema por falta de límites y por estar demasiado confiados.

A nivel global

Será tiempo de migrar, de moverse: de país, de creencia, de vida. Más experiencia, más fuego (Sagitario es el tercer signo de fuego) a la existencia. Se activarán temas de migraciones, becas, estudios en el exterior. Las relaciones internacionales y negociaciones entre los países cobrarán importancia.

Como Júpiter tiene que ver con las creencias, las religiones pueden tender a un mayor fanatismo, y, por el contrario, muchas personas cambiarán sus visiones de mundo desde un lugar más filosófico, abierto, reflexivo. Pueden surgir sentidos de justicia muy profundos, manifestaciones globales por los derechos humanos y movimientos de avance de algunos países sobre el territorio de otro otros (y consecuente defensa de fronteras). La conquista del espacio puede ser otro de los temas que se muevan, y los líderes religiosos y maestros espirituales tendrán voces más potentes.

Fuente:Clarin.com

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