¿Es posible que un avión desparezca sin dejar rastro alguno?

Todos sabemos que los aviones cuentan con GPS, que existen radares que controlan el vuelo y que muchos países cuentan con el mejor equipamiento para rastrear. Sin embargo, encontrar una avión en el mar no es sencillo, aunque sea un Boeing 777.

¿Los aviones están siempre en contacto con tierra?

Por lo general, la tripulación de los aviones se contacta con tierra por transmisiones de radio de alta frecuencia, enviando reportes de posición, velocidad y altitud en puntos de la ruta de vuelo previamente fijados. De todas maneras, algunos aviones no requieren de este tipo comunicación, ya que las computadoras a bordo transmiten los datos de vuelo vía satélite.

Asimismo, los radares dejan de detectar a los aviones en vuelo a partir de las 100-150 millas de distancia de la costa, por lo que la torre de control del aeropuerto deja de tener idea de la ubicación exacta de la aeronave entre reporte y reporte.

Es cierto, los aviones cuentan con sistemas de navegación por GPS, pero ello no quiere decir que en tierra sepan dónde están los aviones en todo momento. El GPS solo es útil para su tripulación, que en todo momento puede conocer su posición exacta. Pero establecer una comunicación en tiempo real vía satélite para reportar en todo momento la ubicación de cada avión implicaría costos elevadísimos para la industria aeronáutica.

Los restos del avión: una aguja en un pajar

Tras la caída de un avión en las aguas oceánicas, inmediatamente se pone en marcha la búsqueda de la aeronave. Sin embargo, no siempre resulta sencillo encontrarla, a pesar de los esfuerzos de los equipos de búsqueda y rescate, o de la colaboración establecida entre diferentes países y organismos.

Localizar un avión en el mar es un asunto por demás complicado. El área de dispersión de los restos del avión es muy grande, aunque apenas diminuta comparada con la inmensidad del océano. Por lo tanto, hacer un mapa de la zona de los restos es una tarea muy difícil, sobre todo si no se hace en el lugar exacto.

Para determinar el área donde yacen los restos del avión es necesario contar con un equipo de expertos en hidrografía, una ciencia que permite conocer las características de las profundidades oceánicas, las corrientes y el lecho marino, entre otras variables, además de utilizar el sonar para localizar los restos mediante impulsos sonoros.

Ahora, para que el sonar sea útil para hallar el avión desaparecido es necesario dar con el lugar justo, esperando para ello encontrar restos de fuselaje, asientos, elementos de seguridad, paneles de vuelo, etc. Allí comienza el rastreo del elemento clave para conocer las razones de la tragedia.

La caja negra del avión

Para establecer las causas reales de un accidente de aviación es necesario recuperar la caja negra de la aeronave, ya que en ella se guarda registro de la información de vuelo.

Al caer el avión al mar, las cajas negras comienzan a emitir una señal, por un tiempo máximo de 30 días, gracias a las baterías con las que cuentan. Claro que hallarla requiere de un mapeo del área de desastre.

Una vez que se hallan los restos flotantes y conociendo la hora del accidente, los expertos pueden establecer dónde estuvieron los restos del avión posteriormente, a diferentes horas. Una vez que logran establecer estas posiciones, comienza el rastreo de la caja negra para recuperarla.

Los accidentes de aviación son sucesos lamentables que pueden ser evitados y prevenidos en la mayoría de los casos. Recuperar los restos del avión desaparecido es de vital importancia para determinar las causas del accidente, establecer las responsabilidades y evaluar los desperfectos o anomalías de los aviones que pudieron provocar el siniestro, y tomar las medidas para evitar futuras tragedias.

Fuente: Ojo Científico

AJ