El blockout de la esperanza

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Días de oscuridad, angustia y desinformación han sufrido los Venezolanos dentro y fuera del país en los últimos días. Quienes se encuentran dentro del territorio nacional han padecido no solo la falta de agua y electricidad durante por lo menos 4 días en el mejor de los casos, sino también han vivido la desesperación de no poder adquirir los insumos básicos necesarios para afrontar este tipo de crisis, como lo son el hielo, agua y velas, los cuales eran vendidos a precios exorbitantes y en moneda extranjera, haciéndolos inalcanzables para la mayoría; pero también sufrieron la incertidumbre de no saber cuanto tiempo duraría esta situación, ya que no existió algún tipo de información oficial oportuna sobre la situación, ni mucho menos una respuesta satisfactoria o plan de contingencia para los millones de personas que se encontraban en tan caótica situación.

De la misma forma, los Venezolanos en el extranjero vivieron días de oscuridad, pero provocada no por la falta de electricidad sino por la preocupación de no poder saber de sus familiares en el país y por la imposibilidad material de ayudarlos de forma inmediata, ya que ni si quiera era posible poder enviarles dinero para poder afrontar la crisis. Las redes sociales fueron el único medio de información sobre lo que estaba pasando y sobre su dimensión y alcance real, mientras los medios tradicionales se encontraban en un silencio total.

Pero quienes hoy ocupan el Gobierno Nacional en vez de informar oportuna y claramente sobre la situación real de lo que estaba sucediendo, así como sobre sus causas, consecuencias y posibles soluciones, de manera de generar un clima de seguridad y de protección a los ciudadanos; prefirieron manejar la crisis a través de una política de desinformación, de horas de silencio, de retórica en los mensajes de los interlocutores, los cuales en la mayoría de los casos ni si quieran eran validos por no ser los expertos en el área o las máximas autoridades de los organismos correspondientes; todo ello con un solo fin, generar en la población un blockout de la esperanza que ha renacido en el pueblo Venezolano, buscar distraer la atención de la estrategia establecida de cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres; lograr desmovilizar a ese pueblo que pide un cambio; y dividir a la oposición sobre cuales debían ser las acciones a tomar y los pasos a seguir para atacar la crisis.

Si bien este tipo de situaciones debe acelerar las políticas y acciones a tomar, también debemos recordar que quienes ocupan el Gobierno Nacional buscan que se actúe con rapidez, sin pensar y olvidando las estrategias, para obligar a que se comentan errores, se fracture la unidad y se pierda todo lo avanzado; causando su fortalecimiento y lográndose mantener en el poder.

Pero recordemos que la esperanza nació para no morir, ninguna situación por mas grave que sea nos debe apartar de esa necesidad de cambio que hoy el país exige; sino por el contrario ese tipo de situaciones debe cohesionar a la población en torno a la estrategia trazada y entender que los pasos que se están dando van en el camino correcto y que si bien se debe actuar con mayor urgencia de manera de evitar mas muertes y danos a la población, no se deben cometer los errores del pasado y evitar que nos bloqueen la esperanza y la posibilidad real de cambio.
Angel Dominguez