Devastador coronavirus cinematográfico

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Salas cerradas indefinidamente, estrenos cancelados, rodajes paralizados. Sin duda, un auténtico drama que tiene en vilo a la industria cinematográfica de todo el mundo desde que empezaron los decretos de estados de alarma por el coronavirus. Solo en taquilla, la crisis ya ha supuesto la pérdida de 7.000 millones de dólares, una cifra que a finales de mayo podría ascender a 17.000 millones.

Mientras se toman medidas a corto plazo, como el traslado temporal de algunos títulos al streaming o la solicitud de ayuda económica a los gobiernos, los grandes estudios comienzan a hacer frente a una realidad: la pandemia va para largo, por lo que la temporada de estrenos de verano, una de las más rentables para el mundo del celuloide estadounidense, se da prácticamente por perdida. Y hay que asumir que muchas películas no verán la luz hasta el próximo otoño o incluso 2021.

Paramount Pictures es uno de los primeros estudios en mover ficha. La compañía ha anunciado que “Top Gun: Maverick”, secuela de la película de Tom Cruise que iba a estrenarse el 24 de junio, se pospone para el 23 de diciembre.

“Un lugar tranquilo 2”, que debía haberse estrenado el pasado 20 de marzo, también ha fijado nueva fecha de estreno: el 24 de septiembre. Y la nueva película de “Bob Esponja”, que hubiera llegado el próximo 22 de mayo, se mueve para el 31 de julio, todas ellas fechas tentativas.

Otro de los títulos más esperados, la película número 25 de James Bond, “Sin tiempo para morir”, ya se movió del próximo 10 de abril a noviembre. El pasado viernes 3 de abril debían haber llegado a los cines “The New Mutants” (Disney) y “Lovebirds”, (Paramount), ambas aplazadas y con fecha de estreno por determinar.

En cuanto a las producciones de Sony “Morbius”, “Cazafantasmas”, “Uncharted” y “Peter Rabbit 2”, no llegarán a las pantallas hasta 2021, al igual que “Fast and Furious 9”, “Minions: El origen de Gru” y “¡Canta! 2” (Universal).

Pero la lista no termina aquí. “Wonder Woman 1984” (Warner Bros) y “Mulan” (Disney) debían estar en los cines desde marzo, pero han sido pospuestas, al igual que “Black Widow” (Viuda Negra), que habríamos visto en mayo de no ser por el coronavirus.

El mundo del cine da por sentado que, incluso aunque la vacuna del Covid-19 saliese antes del verano, no daría tiempo a planificar los estrenos, por lo que no podrán hacer su tradicional “agosto”. Históricamente, la temporada estival ha sido la más beneficiosa para el negocio del cine. La industria obtiene aproximadamente el 40% de sus ingresos anuales entre mayo y agosto, cuatro meses en los que se generan aproximadamente 4.000 millones cada año, según datos de Comscore.

El aplazamiento de todos estos estrenos agravará la crisis económica en una industria que ya llevaba tiempo en peligro, amenazada en parte por el auge de las plataformas de streaming.

Aquilino José Mata / Informe 21