Los motivos de Padrino López

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Lo que dijo hay que recordarlo: “Mientras exista una Fuerza Armada como la que hoy tenemos, antiimperialista, revolucionaria, bolivariana, nunca podrán ejercer el poder político en Venezuela. Yo creo que es bueno que lo entiendan. Esta facción de maleantes, politiqueros, que se han atrevido a poner en un comunicado allí, un adefesio de comunicado, a exigirnos a nosotros mayor compromiso…”

Los motivos de su airada declaración pueden ser varios. Desde una simple provocación al estilo de tirarle carne a los leones para mantenerlos distraídos interpretando lo que dijo, quiso decir o eludió decir. Como, por ejemplo, estas líneas que podrían haberse dedicado a algo constructivo en el día de hoy y, por el contrario, pasan a ocuparse de los decires de un sujeto abominable.

También podría ser una clara advertencia al sector de la oposición que considera que la verdadera cúpula podrida de Venezuela es el Alto Mando Militar. Una mafia convertida en resguardo de la corporación criminal que ha confiscado el poder asentada precisamente en esa cúpula podrida. Sería entonces una muestra de decisión de amarrarse con mecates y nudos indestructibles al cadáver de la revolución y nadar con él hasta que el cuerpo aguante.

Una arista interesante es que la insolencia de Padrino iría dirigida al propio Maduro. Sin duda, los jefes civiles de la corporación criminal no necesitan estímulos para su vocación tiránica y homicida; sin embargo, en este caso Padrino López asumió una postura política de alto perfil como para establecer quién manda de verdad. Pudiera representar una amenaza al propio Maduro: “¡Cuidado con vainas o te reemplazo!”.

Otra hipótesis, asomada por la periodista Sebastiana Barráez, sería la de que esa proclama subversiva desde la perspectiva institucional es una forma de exigir la permanencia en el cargo, para quien podría considerarse como el mejor garante de la continuidad revolucionaria y de la política de aplastamiento de la oposición.

No debe faltar la significación de un mensaje hacia dentro de la Fuerza Armada. Es sabido que cada vez hay más descontento abierto y rebeliones difícilmente contenidas. Tal vez es una forma de decir que a los que se resbalen los esperan, a ellos y sus familiares, las casas de tortura regentadas por el DGCIM, el Sebin y la FAES, con cariños especiales de ese monstruo que es el mayor ascendido hace poco por sus méritos con la electricidad, las alcayatas de donde cuelgan cuerpos y los disparos a la cabeza.

Nunca hay que olvidar que, ante el asedio de la opinión pública, de sus propios subordinados y de la comunidad internacional que lo espera con un abrazo fuerte, destripador como el del oso, estos psicópatas puedan reaccionar con desesperación.

La respuesta puede estar en una combinación de esos móviles. En todo caso, lo que queda absolutamente claro es que el general Padrino López ha retado a Maduro a que le quite “la pajita”. A pesar de toda la profesión de fe revolucionaria quién sabe qué terrores anida en el alma de un desalmado. Hasta puede ser el de quedarse sin chamba. Y buchón.
@carlosblancog

Carlos Blanco