La doble moral constante de la izquierda

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La política está llena de hipocresía. Basta con ver la respuesta de unos autoproclamados “liberales” venezolanos a la actitud de Trump con Twitter para darse cuenta de que es una constante la doble moral. En cuanto a las actitudes infantiles de cierta derecha, será tema para otro momento.

En las últimas dos semanas ha ocurrido una serie de hechos a nivel mundial que nos demuestra que la izquierda no defiende una ideología, defiende su permanencia en el poder.

Comencemos por España, país que se ha visto severamente golpeado por el COVID-19 y que parte de la culpa la tiene el gobierno de Pedro Sánchez que, irresponsablemente, prefirió disminuir el problema del virus para seguir con su agenda y que ahora, tras tres meses en cuarentena, chantajea a la oposición para que le permita cuantos Estados de Alarma éste pida ya que esa situación excepcional le permiten tomar decisiones sin mucho problema.

Ante esta crisis, la oposición política española ha iniciado una serie de protestas. Desde manifestaciones hasta caravanas de carros que recorren España al grito de “libertad”. Al principio, la izquierda se burlaba y decía que era algo de “pijos”(persona de la clase alta española) que no respetaban la “labor de un pueblo que ha luchado”, pero cuando las protestas dejaron de ser en el barrio de Salamanca en Madrid y pasaron a ser por toda la geografía española la cosa cambió y comenzaron a criminalizar las protestas y hasta la banda anarquista Ska-P aplaudía cuando las manifestaciones eran reprimidas.

Y es que las represiones y la criminalización de la protesta no ha sido lo único que ha hecho esta nueva izquierda. Hay que sumar el hecho que, para evitar que muchos medios dijeran la situación real del virus en España, el gobierno ha utilizado los privilegios que la Ley Mordaza permite , luego de que los mismos integrantes de ese gobierno, años atrás, pusieron el grito en el cielo cuando fue aprobada.

Ya saliendo de tierras europeas nos vamos a Brasil donde Sergio Moro, el juez que investigó el caso de LavaJato y logró la destitución de Dilma Rouseff y el arresto a Lula Da Silva, ahora acusa a Jair Bolsonaro de abuso de poder con la policía. Si revisamos lo que decía la izquierda latina sobre Moro, encontraremos cosas como que “estaba parcializado” y ponían en duda que estuviese juzgando. La historia cambio y ahora Moro dejó de ser un “operador político parcializado” a ser el “juez anticorrupción que lucha contra Bolsonaro”.

Ya para concluir tenemos a Venezuela, donde la izquierda nacional aplaudió y recibió con bombo y platillo la llegada de unos buques tanqueros iraníes para luego anunciar que la gasolina sería cobrada en dólares. Aquí hay 3 cosas que señalar, la primera es que el Partido Comunista le agradeció a Irán su “solidaridad” , olvidándose que en la teocracia persa su partido hermano está ilegalizado y sus dirigentes perseguidos, presos o asesinados.

Lo segundo es que es triste ver el deterioro al que llevaron a nuestra industria petrolera después de que pasaron años diciendo que “PDVSA ahora es de todos”. Y para concluir tenemos el anunciado aumento en el precio de la gasolina . Carlos Andrés Pérez ha sido demonizado por esa izquierda tanto nacional como internacional por un plan de medidas que, según ellos, era “inhumano” comenzando por “la subida abrupta y del FMI de los precios de la gasolina”. Todo un discurso que se acabó 30 años después cuando el “presidente obrero” aumentó en dólares (Sí, la moneda del imperio) el precio del combustible, pero ahí nadie levantó la voz .

En conclusión, la izquierda ha logrado bajar un peldaño más en el nivel de hipocresía . Desde una banda anarquista que ahora aplaude al gobierno hasta un partido comunista que le agradece a una teocracia que tiene ilegalizado a su homologo persa, así va la nueva izquierda, entre abusos de poder y ansias del mismo . @dald96

Daniel Limongi