Los MAGAzolanos, las conspiraciones y el maniqueísmo absurdo

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Protestas, saqueos y disturbios están siendo el pan de cada día en suelo americano tras el asesinato de George Floyd a manos de la policía en Minneapolis. Las manifestaciones en contra del racismo han dado la vuelta al mundo y en EEUU se recuerdan las situaciones vividas en Detroit de los 60 y en Los Ángeles en el 92, pero en Venezuela el debate es otro.

En un intento infantil y mediocre de ligar las manifestaciones americanas con la situación de Venezuela y con el chavismo, una serie de opinadores de Twitter, que se autoproclaman como “trumpistas” y radicales, han creado una teoría que vincula los saqueos y disturbios en EEUU con la “brisa bolivariana” que menciona el chavismo y que busca acabar y darle un “golpe de Estado” a Trump.

Como buena teoría conspirativa esta nueva historia se basa en fotos sacadas de contexto, medias verdades y en ocultar parte de la historia para que todo encaje . El argumento es el siguiente: los movimientos de izquierda internacional, el Foro de Sao Paulo, el partido Demócrata, Antifa y Obama se han organizado para crear un movimiento desestabilizador para tumbar a Trump y así lograr que Soros, la Open Society y distintos grupos que “odian a occidente” tomen el poder de la gran potencia del norte y así comenzar un “Nuevo Orden Mundial”.

Pero como en su narrativa no podían dejar pasar el hecho de que haya gente que no se come este cuento, tenían que agregarle el factor del enemigo interno en Venezuela. Todas aquellas personas que no apoyemos fervientemente a Trump somos unos “obamistas” que tenemos fotos de Biden en nuestro cuarto , que “vemos todo el día CNN” y que, por supuesto, no queremos la liberación de Venezuela.

Si querías una buena historia de ficción no necesitas buscar un libro, en Twitterzuela hay.

Por supuesto, nada de esto aguanta una investigación. Las manifestaciones se deben a un nuevo abuso policial que se da en EEUU y que se hace viral. No es la primera vez que sucede, le paso a Lyndon B. Johnson en los 60, a George Bush padre en el 92 con el caso de Rodney King y a Obama con los disturbios de Ferguson y Baltimore; cuatro casos que decidieron omitir estos magazolanos de forma bastante grosera y que desmontarían el cuento de que esto no es espontaneo .

Entonces ¿cómo explicas que se hayan dado a nivel nacional y la aparición de símbolos de la izquierda? Bueno, muy simple, desde hace por lo menos 5 años, EEUU vive un proceso de polarización enorme. De hecho, en una investigación realizada por tres economistas, Levi Boxell y Matthew Gentzkow, de la universidad de Stanford y Jesse M. Shapiro de Brown, se demostró que la polarización en EEUU se ha duplicado en el periodo que va de 1978 a 2018, un alza mucho más rápida que países como Canada, Suiza, Noruega y Alemania.

A su vez, hay un clima de malestar social e incertidumbre por la crisis económica causada por el COVID-19 que ha dejado a más de 40 millones de desempleados a nivel nacional . Esto es el caldo de cultivo perfecto para iniciar una situación social como la que se está viviendo. Y con el caso de las banderas del Frente Sandinista y de símbolos del chavismo vistos en las manifestaciones hay una explicación: la situación de anarquía y de vandalismo le da un momento perfecto para que tanto sectores radicales que hacen vida en EEUU como individuos con tendencias delictivas se reúnan y hagan realidad sus fantasías. ¿Son estas banderas y símbolos los ejemplos que demuestran que estas manifestaciones vienen desde el Foro de Sao Paulo y que sus integrantes son todos comunistas? No, si es por eso cualquier manifestación de la derecha española la haría franquista porque hay banderas de Franco de vez en cuando.

A su vez, Antifa no ha sido el único grupo que ha aprovechado esta protesta. Un nuevo grupo de extrema derecha llamado “Boogaloo” ha salido a buscar su “guerra de razas” y también han contribuido en los destrozos.

Ahora bien y para concluir, ¿no apoyar fervientemente a Trump te hace un “obamista que no quiere la liberación de Venezuela”? No, de hecho, no ser un fanático de Trump o de cualquier político es lo que necesita Venezuela para cuando sea libre.

Mi conclusión es que, otra vez, los grupos radicales que apoyan a Trump en Venezuela demuestran que son más fanáticos que analistas . Cuando una persona entra en maniqueísmos como “o apoyas a Trump o no apoyas a Venezuela” o a crear conspiraciones absurdas pierde cualquier credibilidad. La situación en EEUU es algo que se tiene que analizar en frio y si bien, puede ser que haya ciertos factores que apoyen al chavismo, la realidad va mucho más allá de simples conspiraciones que harían llorar a Spielberg. No todo gira alrededor de Venezuela y tratar de dividir a los venezolanos en fanáticos y no fanáticos de un político fue una de las cosas que nos llevo a esta tragedia que estamos viviendo. No caiga en ficciones de radicales, lea, investigue y busque a las personas que conocen del tema . @dald96

Daniel Limongi