El tumor revolucionario

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Por primera vez en la historia la Cruz Roja le ruega a un (des)Gobierno “autorizar el ingreso de los insumos y medicamentos para ser distribuidos en todo el territorio nacional”, bajo el argumento “somos neutrales”. Ni siquiera en las guerras más sanguinarias se había visto semejante maldad. Ante la ausencia de medicamentos, muchos venezolanos enfermos crónicos simplemente optan por el suicidio. Tan cobarde es el gordiflón destituido, que ni siquiera se atrevió a visitar ningún hospital el día de los médicos, algo jamás ignorado en tiempos de democracia. En la frontera, los hospitales que atienden a los venezolanos desplazados están sorprendidos por la variedad de enfermedades, muchas de ellas de simple curación, pero que en Infiernozuela son una sentencia de muerte.

Nadie en su sano juicio duda lo que dice la organización mundial Amnistía Internacional: “la gente huye de una situación atroz”, pero el carnicero insiste en asegurar que “el alto comisionado de la ONU es un tumor” por pedir “investigar al gobierno de Venezuela por posibles crímenes contra la humanidad”. Gracias a Dios, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ahora pidió al mundo acoger a venezolanos y otorgarles protección, la realidad salta a la vista: ¡en Venezuela hay un genocidio!

Desde hace un tiempo ya se hablan de los venezolanos refugiados en la frontera... que no cuentan con ningún apoyo en su propio país. El mismísimo Capitán Caguaripano fue entregado por un “ique” opositor y posteriormente abandonado y olvidado en las mazmorras de la dictadura; su esposa, Irene Olazo, denunció que “temo por la vida e integridad física de mi esposo”... “por las graves lesiones que padecía producto de las torturas luego de su detención”, ¿dónde está ese valeroso luchador por la democracia que lo entregó? Entonces, ¿qué esperanza le quedan a los venezolanos que ni siquiera tenemos las fuerzas de tumbar la dictadura?

Mientras el mundo está sorprendido por la rampantes violaciones de derechos humanos que ocurren con total impunidad, un grupo de frente muy corta dice estar buscando condiciones para una salida democrática por la vía del voto. ¿Cómo es que se sienta la cucaracha? El mejor discurso en la inauguración del Frente “reciclado” fue la del joven Jorman Ortiz que denunció “este régimen no saldrá con métodos clásicos ni modernos” y nos termina dando esperanzas de una mejor Venezuela al asegurar que “la resistencia venezolana se mantiene activa y seguirá luchando”. ¡No todo está perdido! ... aunque la lucha es cada vez más cuesta arriba.

Amigo lector, no me malinterprete, estoy a favor de todos los esquemas de lucha y la unión es lo más importante contra la dictadura. Pero ¿cómo es que nuestros líderes se han unido solo para seguir pidiendo lo mismo? Sin desmerecer el deseo de unas elecciones limpias, ¿como pretenden que eso ocurra con todos los poderes secuestrados? Además, si tanto bochinche era para no hacer nada, ¿por qué no apoyan a Soy Venezuela?... vamos a esperar que al Frente se le amplie la mente e incluyan acciones realmente contundentes... mientras tanto, ¡el tumor revolucionario sigue avanzando!

Si no somos sinceros con lo que realmente se necesita, entonces no se está haciendo nada. Como muy bien dice Ledezma “la prioridad es pedirle a los venezolanos en el mundo que se manifiesten para activar la intervención humanitaria con todas sus implicaciones en Venezuela, esa es la urgencia, lo demás es perder el tiempo”.

Solo nosotros hemos experimentado la maldad del chavismo, conocemos su profundo cinismo, sabemos de su criminal hipocresía, sí a nosotros no nos duele nuestra tierra, ¿quién más va a pedir por la injerencia humanitaria? @DBonyuet
David Bonyuet