En el limbo

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Mientras el usurpador solo quiere unas elecciones de la Asamblea Nacional, del lado democrático no hay la búsqueda visible de una intervención contundente para acabar con la usurpación. Obviamente, los que deseamos neutralizar a la dictadura podríamos ser acusados de salvajes; sin embargo, ¿alguien cree que podemos salir por las buenas de estos malvados?

En el artículo anterior describí la ausencia de comisiones en otros países amigos para lograr una coalición. También ponía en duda una “intervención a lo macho” del norte. Tengo que aclararlo: ¿puede ocurrir el milagro? ... sí y no. Si el gobierno legítimo y su Asamblea Nacional lo piden y hacen todo el esfuerzo de convencer a todos los países de que esto es una acción URGENTE y NECESARIA, ¡muy probablemente SI! USA lo ha declarado múltiples veces por diferentes canales de VERDAD a pesar de la indiferencia del gobierno legítimo, Bolsonaro y Macri están de acuerdo con acciones militares y Duque quiere llevarse a los de la ELN escondidos en nuestro territorio. Es muy importante que se enfatice que esa intervención no será ni devastadora ni tampoco una guerra, sino más bien el ajusticiamiento de bandas criminales irregulares. ¿Por qué nadie está haciendo ese trabajo? Hasta ahora lo único que se ha hecho es mandar a Vecchio a una "franca" reunión en el Pentágono. Esto dice dos cosas 1) en el norte le dieron la mayor importancia posible, 2) de nuestro lado fuimos con las manos vacías.

Lamentablemente, Venezuela no es el único problema en el mundo, el catire también tiene problemas internos, con unas elecciones a cuestas y para nuestra desgracia desde el lado legítimo se lanzan señales muy frustrantes. Una ley de amnistía que debería haber sido aplicada a los mandos medios y bajos, se está usando para enganchar a los pesos pesados. Los generales del crimen y las violaciones de derechos humanos no solo NO se arrepienten, sino que son unos traidores innatos. Por ahora parece que ha sido una suerte que Perruno y Maikel nos hayan abandonado, pues esto habría sido un gobierno de criminales atornillados.

Todos los expertos aseguran que “Venezuela vive la peor crisis económica para un país sin guerra”, pero para el venado Arreaza el “sufrimiento de un pueblo no puede ser la clave para un cambio de Gobierno” … mensajes como ese siguen marcando la pauta en todos los sectores anti-guerra y no hay cabildeo por una intervención para el rescate de los venezolanos. Peor aún, el usurpador ministro de Cultura, Ernesto Villegas, acudió a la UNESCO para denunciar la amenaza de intervención contra Venezuela y su riqueza cultural; o sea, ¡los malos piden encarecidamente que los dejen torturar un pueblo oprimido! Cabe destacar que si incluso dentro de país tenemos oposición para que venga una fuerza humanitaria de rescate, pues en todos los países involucrados esa oposición es muchísimo peor (¿para que poner recursos en un país que no intenta ni siquiera pedir auxilio?).

El Almirante Craig Faller (Comando Sur) destacó que como militar está listo para actuar, ¿están nuestros militares “del lado correcto de la historia” listos? Por ahora, Veppex está realizando un censo de todos los militares venezolanos que están fuera, pero se va a necesitar activarlos y ponerlos a trabajar en forma coordinada. ¿Cómo es posible que esta opción no está en la mesa?

Es evidente que ni Maduro controla a las FANB, ni el gobierno legítimo tiene control del Estado, pero el terrorismo controla el resto del país. El chavismo ha sabido aumentar la percepción de costo para la recuperación: la intervención está siendo atacada como un exabrupto extremista, sangriento, costoso, salvaje, largo y difícil. El gobierno legítimo no ha hecho nada para contrarrestar esa impresión y al contrario, sus acciones desarticuladas demuestran que no tendrían control de la mayor parte del país (muchos sectores seguirán dominados por el hampa, el crimen, el narcotráfico y el terrorismo). El diario El Tiempo denunció que “el ELN reparte cajas CLAP en 39 municipios de Venezuela”, el Hezbolá hace lo suyo en sus sectores, los colectivos controlan esa distribución en los barrios y los venezolanos de bien están en el limbo…

El enfoque actual del gobierno legítimo de lograr un “cese de la usurpación” por las buenas, representa solo el cambio del reposero y “algunos” de sus ministros. El exilio dorado a los líderes chavistas significa impunidad con sus billeteras llenas. Todo esto significa que las gobernaciones y alcaldías seguirán su curso ejecutivo normal. También significa que muchas mafias seguirán con su territorio. Con el pleno reconocimiento a todas las deudas fraudulentas anteriores estaremos condenados a pagar todo el dinero robado. La crisis económica en Argentina ilustra las dificultades de un gobierno honrado tratando de enderezar una economía abusada por los Kirchner; Venezuela no será diferente, aunque se logre sacar al chavismo “por las buenas”, ellos regresarán por el gran volumen de dinero y sus tentáculos en todos los sectores de producción actual.

La empresa de seguridad privada Blackwater sugirió que puede crear un ejército privado de soldados por 40 millones de dólares para que rescaten a Venezuela; una cifra que puede fácilmente obtenerse de cualquier fortuna confiscada, pero incluso si Guaidó prefiere ser pichirre en los gastos del Estado, se puede hacer una vaca entre todos los venezolanos en el exilio donde cada uno aporta $10 por la libertad de Venezuela. Tristemente, nadie del gobierno legítimo ha contactado al presidente de la empresa, Erik Prince, así que esta opción no está en la mesa.

Sin una intervención y con la fractura militar muy lejos de ocurrir los venezolanos están en el limbo: sin comidas, sin electricidad, sin agua, sin medicinas, sin prensa, sin internet, sin gas, sin gasolina, sin gobierno, sin país, ¡esto será un infierno mucho peor! ... claro, podría darse otro tipo de salida: una revuelta popular incontenible que termine de linchar a muchos... más que un caos será una catástrofe humanitaria que forzará a los indecisos del poder para que supliquen la intervención y evitar un maremoto de sangre... pero ¡tal vez en ese momento será muy tarde!... ¿será esa la última opción a la que esperan llegar?
¡Dios nos agarre confesados! @DBonyuet
David Bonyuet