Un mosquito dentro del carro

David Bonyuet's picture

A más de uno le debe haber pasado la situación que debiendo manejar para llegar a un destino urgente repentinamente se da cuenta que hay un mosquito dentro del carro. Entendiendo la emergencia en manos uno sigue su destino, pero ¿qué pasaría si en vez de un mosquito son 10, o 100, o 1000? Con este cuento introductorio pretendo ilustrar la difícil tarea que tiene el presidente interino Juan Guaidó de llevar a Venezuela a un destino seguro, no estamos hablando de llevarla a ser una potencia, estamos lejos de tener esos sueños, ahora, lo máximo que podemos esperar es sacar al chavismo que está haciendo metástasis en el Estado. Pero las críticas de los verbos, de las conjugaciones o los pronombres en su discurso son sencillamente exceso de formalismos.

Hay muchos que siguen atacando la claridad del lenguaje o la pulcritud de los escenarios o la ausencia de juramentación o la falta de huevonadas. La realidad es que el diputado Juan Guaidó al ser presidente de la Asamblea Nacional, automáticamente es el presidente de Venezuela ante la ausencia de un presidente electoralmente elegido. En el Cabildo Abierto Juan Guaidó invocó y se apegó a los artículos 233, 333 y 350 y eso lo convierte en presidente interino de Venezuela. La gran verdad es que el presidente interino Juan Guaidó cuando asume el cargo, ya los chavistas le están apuntando a la cabeza, pero por ahí siguen los ausentes pidiendo juramentaciones.

Muchos parecen creer saber cómo se deben hacer las cosas a la perfección y le explican a Guaidó que era lo que tenía que hacer o sobre su cobardía de no hacer algo de forma inmediata; parece que estamos ante una audiencia muy furiosa que no le perdona al más débil la falta de bravura que ellos no tienen ante una tiranía despiadada. Pero nadie comenta la increíble libertad del cabildo abierto ¿cómo fue posible eso? ¿Será que la GNazional se chorreo? ¿Qué paso con los colectivos que no salieron a sabotear? ¿Cómo es que ningún pran vino a defender a Maburro? Un régimen que ha bloqueado el acceso completo al CNE y al TSJ claramente podría haber rodeado de guardias las inmediaciones de la sede de las Naciones Unidas (PNUD); sorprendentemente, dentro del monstruo parece que no hay guáramo para detener el proceso que los va a exterminar... y esto señores ¡es un buen signo!... y se siguen realizando Cabildos Abiertos en todo el país… estamos ante ¡el derrumbe de la bestia!

El traga-parrillas promete que su “plan de la patria logrará el fin de la pobreza y el hambre en Venezuela”, pero el culpable de este desastre no podrá resolver lo que a ellos les conviene. No hay duda que, si el pueblo tuviese el mínimo necesario de alimentación y medicinas para subsistir, todas nuestras fuerzas habían sido usadas para sacar al chavismo hace tiempo. La organización que agrupa a los sindicatos de los magisterios venezolanos protestán las “condiciones inhumanas” en las que trabajan y Torino Economics nos pone en perspectiva la realidad del chavismo: viene una inflación de 23 millones por ciento para Venezuela en este año.

La detención del presidente interino Juan Guaidó por los Funcionarios del SEBIN fue otra jugada para determinar la fragilidad del apoyo del mundo. La tiranía sabe que dentro de la oposición apátrida (esa que si desea negociaciones) Guaidó no tiene apoyo. Tampoco sale en la TV nacional, pero la secta va ganando: no participamos en la farsa electoral y el mundo nos da la razón: ¡Maduro es un usurpador!, incluso la iglesia no reconoce a Maduro. El presidente interino Juan Guaidó no dudó en afirmar: “No pudieron conmigo porque soy el presidente legítimo de la AN y de toda Venezuela”. Ojalá que toda la oposición lo oiga, lo respete, pero sobretodo lo apoye. En cualquier caso, la pronta liberación de Guaidó demuestra que hay vestigios de conciencia dentro del monstruo: ¡claro que hay esperanzas para recuperar a Venezuela!

No bastan los apoyos decorativos, ni los de cortesía. Venezuela necesita que todos pongamos nuestro esfuerzo sincero en salir a defender la libertad y entre todos por todos los medios hagamos de la lucha una realidad. Nuestro grito debe ser con los partidos políticos para que ellos también apoyen, trabajen y no se queden en la sombrita. Necesitamos a todos los activistas apoyando al presidente interino, luchando por un Gobierno de transición y sobre todo para pedir al mundo: ¡Intervención Humanitaria!

Desde los diferentes lugares del mundo, es URGENTE que la diáspora venezolana presione para que sus gobiernos reconozcan a Juan Guaidó como el presidente interino de Venezuela y le presten todo el apoyo necesario para recuperar la ruta democrática y el hilo constitucional. Somos los venezolanos los que podemos decir que Maduro es un USURPADOR, somos nosotros los que debemos decir “NO MÁS DIÁLOGO” y debemos decir quien es el verdadero presidente según nuestras leyes. Que todos los migrantes venezolanos en el mundo se manifiesten: “Guaidó es mi presidente”.

En las calles ya se sienten las expectativas de libertad, se respiran aires de esperanzas, la tiranía está herida de muerte y todos debemos asumir con firmeza que sí podemos acabarlos a todos: ¡basta de impunidad! ¡Basta de miseria! ¡Basta de chavismo! Hay que sacudirse los mosquitos de las dudas, "materializemos" la lucha con fuerza en las calles: la pelea es pelando y ¡ahora es la hora! Hagamos que este mensaje de optimismo les llegue a todas las fuerzas militares del país, para que ellos se unan al lado correcto de la historia.

Como dice el presidente Juan Guaidó: “No somos víctimas, somos sobrevivientes” y vamos a recuperar a Venezuela. Hagamos del 23 de enero otra fecha histórica, todos somos próceres de una Venezuela libre: ¡Abajo cadenas!, ¡ABAJO EL CHAVISMO!

En todas las calles, gritemos: ¡MUERA LA OPRESIÓN! @DBonyuet
David Bonyuet