Carta abierta sobre Venezuela al senador Bob Corker

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Estimado Senador Corker: “Hay personas en el gobierno de Maduro que están dispuestas a trabajar con Estados Unidos para mejorar las relaciones entre los países. Hay personas que realmente quieren afectar la relación de manera positiva. Fueron muy útiles para nosotros”. Según The New York Times del 26 de mayo, esas fueron las impresiones que usted transmitió al presidente Donald Trump después de la liberación del Sr. Joshua Holt, un ciudadano estadounidense, y su esposa Thamy, detenidos injustamente en una prisión venezolana durante los últimos dos años falsamente acusados de espionaje para los Estados Unidos (The New York Times, por Michael D. Shear y Nicholas Casey, 26 de mayo de 2018).
Senador Corker,

Es comprensible que usted y los senadores Orrin Hatch y Dick Durbin expresen su satisfacción por la liberación de Joshua Holt. Pero, con todo respeto que usted como presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, exprese comentarios laudatorios sobre un régimen narco tirano que hace menos de una semana declaró persona non grata al encargado de asuntos Estadounidenses y a su suplente, acompañado de una diatriba vulgar dirigida al Presidente de los Estados Unidos, me parece incomprensible. Que un senador de los Estados Unidos de su prominencia se atreva a afirmar que tal régimen, Senador, no un gobierno, “está dispuesto a trabajar con los Estados Unidos para mejorar las relaciones entre los países” es simplemente desconcertante.

Senador Corker,

Los hechos son que, independientemente de sus buenos esfuerzos, así como los de sus colegas, los Senadores Hatch y Durbin, Maduro lo usó como tapadera para liberar a Holt con el fin de no parecer que se lo estaba entregando al presidente Trump, que ha sido el más contundente presidente de los Estados Unidos en defensa de nuestros derechos para recuperar nuestra libertad. Ningún presidente previo ha tomado medidas tan firmes, en este sentido, por lo que los venezolanos estamos más que agradecidos.

El temor del régimen por la firmeza de las acciones del presidente Trump para ayudar a nuestra gente fue el pivote fundamental que decidió la liberación de Holt, y no como usted concluye erróneamente que: “Hay personas que realmente quieren mejorar la relación de manera positiva”. Sería falso afirmar lo contrario.

No cabe duda de que Maduro también aspira a que usted, como senador republicano que ocupa el cargo de presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, pueda ayudarlos a revertir o detener más sanciones. A este respecto, usted debe recordar que durante su visita anterior a Caracas en 2015, antes de que aumentaran las sanciones estadounidenses, Maduro rechazó recibirle a pesar de haberle prometido previamente una reunión con él. Obviamente, Maduro no le necesitaba entonces.

Independientemente de sus comentarios a The New York Times, es tranquilizador que al mismo tiempo el Secretario de Prensa de la Casa Blanca haya declarado: “La liberación de Joshua Holt no cambia la política de Estados Unidos, que continuará utilizando todas las herramientas y opciones disponibles para presionar al régimen de Maduro para que se atenga a las normas democráticas, y continuará construyendo una amplia coalición internacional de socios con ideas afines que quieran ver el retorno de la democracia al pueblo de Venezuela”.

El senador Marco Rubio, también un aliado muy fuerte de los demócratas venezolanos para eliminar malentendidos sobre sus comentarios tuiteó que “Cualquier senador de Estados Unidos puede reunirse con quien quiera, pero no importa cuántos senadores el dictador @NicolasMaduro logre que se reúnan con él, las sanciones de Estados Unidos solo desaparecerán cuando Maduro se vaya y regrese la democracia”.

Senador Corker,

Según la organización de derechos humanos Foro Penal, hay más de 368 presos políticos detenidos en Venezuela, y miles con órdenes de arresto en el exilio, yo mismo entre ellos. Sería valioso si siguiera el ejemplo del presidente Donald Trump, así como el de los Senadores Marco Rubio, Bob Menéndez, Bill Nelson, Ben Cardin, así como el de la congresista Ileana Ros-Lehtinen, y se una a ellos en apoyo de la causa de la libertad y la democracia en mi país.

Finalmente, tenga la seguridad de que los que realmente queremos restaurar nuestra relación histórica con los Estados Unidos somos nosotros, los demócratas venezolanos, no el régimen transformado en un estado narco militarizado colonizado por Cuba, y que representa una amenaza real para todo el continente.

Con toda deferencia,
Diego E. Arria / @Diego_Arria