Hambre, magnicidio y homicidio

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Cualquier psicoanalista estaría asombrado de la capacidad de aguante de la ciudadanía venezolana.

Porque, entre tantas cosas extrañas que se escuchan en cualquier sitio del país, repentinamente, emergen comentarios sorprendentes, como absurdos. Y siempre apoyándose en la cómoda apreciación de que, “de buena fuente”, inclusive, hay quienes afirman que le estarían añadiendo "Estrógeno"(hormona del género femenino) al agua, y que esa es la razón por la que los hombres no reaccionan ante tantas adversidades.

¿Habrase visto mayor rebuscamiento de argumentos para justificar un determinado comportamiento humano?. Nadie lo sabe. Pero se da. Y hasta hay quienes tranzan apuestas en favor de uno u otro supuesto motivo, mientras, para variar, apelan a dichos populares que afianzan tales razonamientos. Especialmente, por aquello de que "entre broma y broma, la verdad siempre se asoma".

Lo que sí luce innegable es que, ante propios y ajenos al país, se da una pregunta que genera múltiples respuestas, sin que tienda a imponerse una que luzca convincente: ¿Qué es lo que realmente pasa en Venezuela?.

Ese ciudadano que ha sufrido durante 20 años un deterioro continuo en su calidad de vida, y que actualmente se ve obligado a hacer milagros para medio alimentarse y mantenerse con vida, donde si se enferma él o alguien de la familia corre peligro de muerte, ¿por qué opta por la indiferencia ante el hecho y cree que tal actitud es suficiente para que “el mal gobierno que todo lo anula”, termine por hundirse entre errores y su rutinario comportamiento entre eventos impropios?.

Ese mismo ciudadano admite y hasta describe, desde su punto de vista, a qué se debe que las familias venezolanas se hayan ido desintegrando. El llega a coincidir con muchos otros, en cuanto a que su verdadero futuro no está en su tierra, sino fuera de ella.

Se han ido millones de hombres y mujeres, mayoritariamente jóvenes que, por decisión familiar, son enviados a otros países con la esperanza de que consigan algún trabajo y puedan enviarles una remesa de cualquier cantidad. El motivo no sería otro que los que se quedan cuidando los niños o los más viejos o incapacitados, puedan subsistir. Y la tesis de fondo es que tomando en cuenta que un Dólar en este sufrido país equivale hoy a millones de bolívares, entonces, sólo es así es como se le puede hacer frente a la hiperinflación.

Ya son tantas las cosas que acontecen, que el asombro es una sensación inexistente entre muchos venezolanos.

De hecho, hace pocos días, viendo un desfile militar con asistencia del Jefe de Estado, su esposa y otras personalidades gubernamentales, repentinamente, las tropas que desfilaban decidieron correr en estampida. Lo hicieron despavoridas al escuchar el estallido de un aparato volador que explotó a distancia. Al Presidente, le protegieron con unos trapos negros, y la ciudadanía entendió que había sucedido “algo” que obligaba a resguardarle. Pero ¿de qué?. ¿Por qué?.

Lo taparon. No así a la Primera Dama. Ella permaneció al descubierto. Luego anunciaron que se trataba de un intento de magnicidio que resultó frustrado. Fue un hecho que, supuestamente, aún se investiga, mientras se busca a sus posibles responsables.

A Venezuela, llegó esta semana el Senador de los Estados Unidos de América por el Estado de Tennessee Sr. Bob Corker, Presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado. Y lo hizo para, supuestamente, enterarse en persona acerca de la situación del país que es acusado por otras 7 naciones en la Corte Penal Internacional por violación ciudadana de sus derechos humanos.

Con tal motivo, a través de la Embajada Americana invitó a compartir un desayuno a una nutrida representación tanto del Gobierno, como de algunos partidos de oposición. El propósito era escuchar las versiones de las partes y explorar posibles soluciones, a partir del citado encuentro. Pero, realmente, ¿ a qué vino ese altísimo personaje norteamericano, y sin aviso previo ni agenda ?

Creer que un personaje de esa jerarquía, desde su país, se puede movilizar a visitar a otro que es cuestionado hasta por el Presidente de la Nación sin su aprobación y misión definida, despierta dudas.

Lo cierto es que estando en plena reunión, al parlamentario Corker le habrían informado que al concejal Fernando Albán, a quien le habría detenido el Gobierno el 5 de octubre en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía cuando regresaba desde Nueva York, sin orden de captura ni explicación alguna para luego ser llevado a presentación e interrogatorio, habría fallecido al impactar sobre el pavimento.

La explicación habría sido que, sorpresivamente, ese mismo Edil, estando bajo la estricta custodia del Estado venezolano, y según vocería del Fiscal de la República, se habría lanzado al vacío desde el piso 10 del edificio del Sebin, que goza de las medidas más estrictas de seguridad en el país. Lo explicado fue un hecho que impactó dramáticamente a los asistentes al encuentro, además de que, de inmediato, pasó a convertirse en noticia de primera página en los medios de comunicación social del mundo entero, condenándose y lamentando la muerte el Edil..

A propósito de lo sucedido durante ese triste y lamentable ¿crimen u homicidio?, surgen muchas preguntas: ¿cuál fue el verdadero motivo para que le detuvieran?; ¿ había una orden judicial de aprehensión?; ¿ si estaba bajo estricta vigilancia, cómo pudo saltar desde una ventana ubicada en el piso 10 de un edificio público y de rigideces extremas en materia de controles?. Por las connotaciones de dicho inmueble, porque se trata de un edificio de estricta y alta seguridad, por lo que tiene cámaras de circuito cerrado en todas partes, ¿qué muestran los vídeos ?. Si el Gobierno es el responsable de la vida de cualquier detenido, ¿ a qué se debe que no han detenido a ningún responsable ?.

Son tantas interrogantes que, posiblemente, el Senador Bob Corker regresó a USA con la mirada extraviada, rascándose la cabeza y, posiblemente, exclamando: "MY GOD".

Mientras que los venezolanos, hoy regados por el mundo entero, se preguntan a diario: ¿si el 85% de los venezolanos, según recientes encuestas, rechazan políticas y deficiencias del Gobierno, a la vez que critican negativamente al liderazgo de los partidos de oposición por no actuar monolíticamente en favor del país, priorizando sus proyectos y aspiraciones personales, ¿será que no se están dando cuenta que el país está causando molestias en el vecindario?. Por otra parte, ¿que, de la misma manera, desde el país, se les están brindando en bandeja de plata múltiples excusas a dichos vecinos para que se sientan con derecho a demandar un condicionamiento en la naturaleza de las relaciones?. ¿HASTA CUÁNDO?.
Egildo Luján Nava