El golpe de Cotiza, la reacción de Diosdado y el verdadero golpe inevitable

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Todavía es temprano para saber qué pasó allí, en el cuartel de Cotiza, puede ser un teatro, de estos se puede esperar cualquier trapacería, puede ser el desespero natural de los militares que pasan trabajo y ven la miseria de su entorno. Lo que sí es innegable es que la masa respondió al llamado, la zona se movilizó. Esa es una señal del descontento, y de la voluntad de protesta. El país está sobre un polvorín, y el gobierno, o mejor el grupete que pretende mandar, no acaba de entender que no se le quiere, que su fracaso es himaláyico.

Diosdado saltó raudo a calificar, cual demiurgo, a los alzados: "delincuentes", "traidores a la Patria" fue la munición gruesa. A los muchachos de la guardia lo detuvieron, salieron baratos, han podido volarlos con un misil ruso. La calle quedó encendida, gente humilde, no compatibles con la excusa de que eran enviados de Trump para desprestigiar al gobierno. Éste insiste en ignorar la crisis. La reacción de Diosdado nos ilustra muy bien el carácter de este gobierno: soberbio, ciego y sordo, aislado de la realidad.

El gobierno se preocupa por un golpe, persigue a los militares que considera peligrosos, los entierra en vida en las diversas tumbas, los exilia. No obstante la realidad es la verdadera partera de todos los golpes, no hay golpes sin la anuencia de la realidad.

La mala situación económica condiciona las protestas, las mentiras reiteradas horadaron la credibilidad del sexteto gobernante, las violaciones de la legalidad han dejado desnudo al gobierno. El deterioro de la economía sólo es compatible con un país en guerra, así se comporta este gobierno, como un ejército bárbaro de ocupación, saquea, destruye todo, podríamos parafrasear la celebre frase y decir: "donde pisa el autobús de Nicolás no crece nada".

Además de lo anterior, que ya sería suficiente para que la realidad pariera un golpe, debemos añadir el maltrato a la legalidad, no hay constitución, prometieron una nueva y no han aprobado ni un artículo, la vieja, la de Chávez, quedó engavetada, perdió la majestad, más la defiende la derecha externa

El país está sumido en una profunda crisis cuya solución no es posible en la legalidad burguesa, ya el entramado legal fue vulnerado por el gobierno, no hay poderes definidos, la constituyente, manda, el tsj también, y en ese amasijo de ilegalidades, se entrampa la oposición, y también, cual chacumbele, el mismísimo gobierno, éste ha perdido la confianza para un diálogo, nadie le cree ni el Pater Noster. La salida de la crisis será fuera de los espejismos constitucionales.

Puede ser que uno de los superpoderes, el tribunal supremo, la constituyente, que ya han demostrado su vocación malandra, destrone al Presidente. Hay precedentes, a Carlos Andrés lo sacaron Escovar Salóm y la Corte, y aquello fue una boqueada del sistema que ya estaba herido por el 4 de febrero que sentenció a la cuarta república decadente. Varias veces el tsj ha actuado por encima del presidente, de la constituyente, de la asamblea, su veredicto sería ley. La constituyente aunque taponeada por Diosdado que no termina de superar las dos estrellas, puede resolver la crisis que amenaza con desbordarlos a todos.

A todas estas, ¿dónde están los Chavistas chavistas? ¿pasarán a la historia como el grupo de chavistas más consecuentes, los que lo quisieron con más sinceridad, pero los que como Pedro lo negaron antes de que un gallo cantara tres veces? Ni una carta de protesta, ni un comunicado, ni un grito. La crisis avanza y de esa cueva sólo sale el silencio y, es verdad, hay que reconocerlo, la voz valiente de un Ministro ahogada bajo tanta acusación falsa, tanta manipulación. @elaradoyelmar

Toby Valderrama - Antonio Aponte

Fuente: elaradoyelmar.blogspot.com