Editorial: Maduro impone la dictadura

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Al imponer la Asamblea Constituyente sobre la Asamblea Nacional de Venezuela, electa en diciembre del 2015 con una mayoría de diputados opositores, el gobierno de Nicolás Maduro ha borrado cualquier resquicio de democracia que pudiera quedar.

La Constituyente socava los cimientos de la oposición, asediada por las fuerzas represivas gubernamentales. De hecho, está suplantando a la Asamblea Nacional y asumiendo sus funciones, en un golpe de Estado del propio gobierno contra la institucionalidad.

Diputados opositores dijeron que el martes fuerzas de seguridad les prohibieron la entrada al recinto parlamentario, otra muestra más de que Maduro está ignorando las instituciones para gobernar sin oposición.

En respuesta a la imposición de la Constituyente, el gobierno de Estados Unidos emitió sanciones este miércoles contra ocho venezolanos vinculados al régimen de Maduro, entre ellos Adán Chávez, hermano del difunto presidente Hugo Chávez. Washington congelará los bienes de estas personas en Estados Unidos, les negará la entrada a suelo norteamericano y prohibirá a ciudadanos estadounidenses hacer negocios con los sancionados. El propio presidente Maduro está en una lista anterior de sancionados.

Las acciones de Washington se suman a la condena de 17 países del hemisferio contra el gobierno de Maduro, expresada el martes pasado.

El grupo de 17 países, encabezado por Argentina, Brasil, Canadá, México y Uruguay, afirmó que en Venezuela se había roto el “orden democrático”. Las naciones firmantes de la condena también rehusaron reconocer a la Constituyente y las medidas que decrete.

Entretanto, en las Naciones Unidas, Zeid Ra’ad al Hussein, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, denunció el “uso generalizado y sistemático de fuerza excesiva y detenciones arbitrarias” por parte de las autoridades venezolanas contra los manifestantes opositores. Indicó también que se han cometido “torturas”.

Maduro intenta consolidar una dictadura en Venezuela, pero el precio que paga es el rechazo de la mayoría de la población y el repudio de la comunidad internacional. Su ambición lo condena al aislamiento en la escena mundial, mientras internamente genera una crisis de terribles consecuencias.

Una vez más reiteramos que la solución a la crisis en Venezuela está en la celebración anticipada de elecciones presidenciales, libres, honestas y garantizadas por observadores internacionales, para que el pueblo pueda expresar su voluntad y determinar el rumbo de la nación. Seguir adelante con la Constituyente es, sencillamente, imponer una dictadura.
Junta Editorial. El Nuevo Herald

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/en-nuestra-opinion/article166299...