El carnet de la patria, un arma mortal y de control

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Dentro de todas las formas conocidas hasta ahora, para extorsionar, dominar y esclavizar a un pueblo, el carnet de la patria, creado por el gobierno socialista de Venezuela, es la expresión más inteligente, infame, cruel y grotesca de dominación que ha inventado y utilizado el hombre perverso, hasta nuestros días.
El carnet de la patria, según Nicolás Maduro, ha sido entregado a unos 16 millones de venezolanos, lo que significa aproximadamente, la mitad de la población venezolana. De acuerdo las encuestas recientes sobre la popularidad del régimen, ésta está cercana la cifra de un 30% de la población, que apoya al régimen. Esto quiere decir, que opositores al régimen, han tenido que solicitar dicho carnet, para poder tener acceso a las bolsas de comida y otros beneficios que reparte el régimen “gratuitamente”. Lo pongo entre comillas, puesto que el derecho a poseer tal carnet, tiene un alto precio, como lo es la sumisión y la obediencia del pueblo, ante un régimen al que mayoritariamente odia y rechaza.
El régimen de Venezuela, es tan inmoral y desvergonzado, que hasta publica por Internet, la forma de adquirir el carnet de la patria y los beneficios que se adquieren, con este. Entre los principales beneficios se destacan: a) La Gran Misión Vivienda Venezuela, b) Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor, c) La Misión Hogares de la Patria, d) CLAP (bolsa de comida), d) Becas estudiantiles, e) Pensiones de la Misión en Amor Mayor, f) Y demás ayudas de las Misiones Socialistas.
Es decir, el régimen “socialista” de Venezuela, premia y otorga gran parte del presupuesto de la nación, a quienes supuestamente les apoyan política y electoralmente, en sus esquizofrénicas políticas públicas que han sido un catastrófico fracaso social, cultural, moral y económico.
La otra mitad de la población, que no ha querido o no ha sido aceptada en ese plan del carnet de la patria, pasa y vive penurias de todo tipo, puesto que está vetado por el régimen y por sus desviadas leyes, para desenvolverse, como un ciudadano común y corriente, puesto que no posee el carnet de la patria, solo posee su cédula de identidad, la cual se pretende inutilizar y supuestamente, eliminar.
Si calificamos de genocidio, a las matanzas étnicas, culturales y políticas que se han desatado en el mundo, como consecuencia del odio y de la sinrazón, me pregunto: ¿Cómo se puede calificar a este genocidio que se comete en Venezuela abiertamente, ante los ojos y narices del mundo?
Mucha gente del pueblo en Venezuela, muere diariamente de hambre y/o por enfermedades, por: falta de alimentos y de medicinas, por falta de recursos económicos para adquirirlos, por falta de empleos. Muchas de ellas, sin acceso al carnet de la patria, que, por orgullo u honor, no lo solicitan, o porque simplemente se los rechazan, lo cual dignifica y enorgullece sus muertes. Dejo estas reflexiones al mundo civilizado, para que las analice y proceda a la mayor brevedad posible y dar fin a este genocidio, el cual jamás ha debido ocurrir.
Guillermo A. Zurga