El increíble y desvergonzado mejor amigo del chavismo

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Juan Manuel Santos, ex presidente de Colombia, pasará a la historia de su país, como el más increíble y desvergonzado mejor amigo de Hugo Chávez, tal como se auto describió éste, cuando Colombia reanudó relaciones diplomáticas con Venezuela, siendo Hugo Chávez Frías el narco dictador de turno en Venezuela.
Por tales acciones, así como por el proceso, cobarde, traidor y entreguista de parte del congreso de la república de Colombia a representantes de las Farc como premio, por haber aceptado negociar la paz turbia que logro, con la ayuda de la dictadura de Venezuela y de la oscura Cuba, así como de la socialista nación de Noruega al entregarle curules gratuitas a representantes de las FARC, con la supuesta buena intensión de pacificarlos. Por esa entreguista y diabólica acción, JMS, recibió nada más y nada menos, que el premio NOBEL de la PAZ.
Llaman poderosamente la atención, sus recientes declaraciones, de que Venezuela se convertiría en un segundo Vietnam, de intentar, el sector libre y democrático del mundo, sacar a Nicolás Maduro y a su dictadura, del poder, por la fuerza de las armas. Tales declaraciones, dan asco y repulsión. Esto, supongo que lo hace JM Santos, como una contribución, reconocimiento y homenaje póstumo a su mejor amigo, el difunto Hugo Chávez Frías, expresidente de Venezuela quien fallecería en 2013, por muerte natural.
Una de las inexplicables y absurdas contradicciones de JM Santos, ha sido, la de que fue ministro de la defensa de la nación colombiana mientras el expresidente Álvaro Uribe fue presidente de Colombia, y quien estuvo a cargo de ese ministerio. Este, tuvo una labor brillante y destacada en la lucha armada contra este enorme flagelo de las FARC, las cuales quedaron casi desmembradas y derrotadas en esa década. Extrañamente, durante la primera presidencia de JM Santos, estas fueron protegidas y premiadas, por éste, en lugar de ser destruidas, como debía de esperarse.
Al llegar a la presidencia de Colombia en 2010, Juan Manuel Santos, se convierte en el mejor amigo de Hugo Chávez Frías, con quien inicia en su 2º gobierno una negociación de paz con las FARC, luego que Hugo Chávez Frías, durante las 2 presidencias de Álvaro Uribe, las haya reconocido como revolucionarias, humanas y dignas, e incluso, les daba protección, ayuda económica y albergue en Venezuela.
Me permito hacer el siguiente comentario, respecto a la existencia inexplicable de guerrillas y guerrilleros en Colombia: siendo, esta una nación democrática, con sus ÚLTIMOS gobiernos electos limpiamente por su pueblo, gobiernos éstos a las cuales se les debería, honrar, defender y apoyar, por mantenerse actuando democráticamente y respetando el Estado de Derecho. Chávez muere en 2013, y Nicolás Maduro le sucede, retomándose tales negociaciones de paz hasta 2018, cuando concluyen, desastrosamente.
Por este reconocimiento público y abierto de Hugo Chávez a las guerrillas colombianas, las cuales habían sido introducidas y apoyadas en Colombia con la colaboración de Cuba, décadas atrás; Colombia y Venezuela tuvieron algunas escaramuzas diplomáticas, que han podido llegar más lejos.
Dado que las actividades de pacificación realizadas en Colombia, durante su segundo gobierno; solo sirvieron para que Juan Manuel Santos recibiera el galardón soñado de Premio nobel de la Paz, y habiendo fracasado el proceso de pacificación en Colombia, JM Santos, en lugar de declararse enemigo político de la dictadura que impera hoy día en Venezuela, solo se le ocurre intentar darle más oxígeno a ésta, al declarar públicamente esas payasadas de que Colombia se convertiría en otro Vietnam, de ser ésta dictadura chavista de Nicolás Maduro, expulsada de Venezuela por el uso de las armas.
Como una estrategia, al parecer acordada con Cuba y Nicolás Maduro, JM Santos agrega lo siguiente: “Colombia es el país que más sufriría con una intervención militar, porque eso nos pondría con Venezuela en una situación de enemistad de generaciones".
No señor JM Santos, esa supuesta invasión armada contra la dictadura de Nicolás Maduro, seguramente que, a pesar de los daños colaterales e indudables que generaría; les convendría tanto a Colombia como a Venezuela, y al continente en particular; puesto que esta sería una oportunidad de oro, para limpiar a ambas naciones de tanta porquería narco comunista, contrabandista, guerrillera y terrorista que pulula en la región y entre ambas naciones y seguramente y en otras naciones vecinas.
Me tomo la libertad de aclararle al ex presidente Juan Manuel Santos, que la única forma en que podría haber una situación de enemistad entre Colombia y Venezuela, es precisamente, que ocurra lo contrario, y la dictadura que preside hoy día Nicolás Maduro, se eternice en el poder. Por lo tanto, y en base a lo anterior, tal dictadura debe ser expulsada, lo más pronto posible de Venezuela, utilizando cualquiera de las formas validas existentes para hacerlo.
Ese chantaje burdo que utiliza JM Santos, para intimidar al sector opositor de Venezuela que pide el cese de la tiranía e intentar inhibirlo en su decisión firme de expulsar a la dictadura chavista de Venezuela, no sería precisamente ofreciéndole una salida “dorada” a Nicolás Maduro, como lo propone Juan Manuel santos en sus declaraciones.
Por si no lo sabe JM Santos, ya Colombia está convertida en otra Vietnam, y peor aún, puesto que estas guerrillas, contrabandista y terroristas, trafican con drogas, contrabandean hidrocarburos y con personas, lo cual convierte a la situación en la región en más grave y desastrosa aún.
Al contrario de lo que declara JM Santos, cuyo premio nobel de la paz le queda muy grande, éste debería sumarse abiertamente a la lucha del mundo libre, contra la barbarie, las guerrillas, el totalitarismo, el extremismo, el contrabando, el extremismo y el comunismo. Esto como una forma o manera diáfana de enmendar sus enormes errores políticos y diplomáticos cometidos, como presidente y expresidente de Colombia; cambiando su postura sobre la existencia y apoyo a las guerrillas, que tanto daño han hecho a su propia nación, Colombia.
Construirle un puente de oro a Nicolás Maduro y a sus equipos de malhechores, para que abandonen Venezuela, es precisamente su forma demagógica, descarada y desvergonzada como presidente, con las que este personaje acostumbra resolver sus diferencias con su enemigos.
Las muertes, los robos, las torturas, las desapariciones, las persecuciones, la destrucción del país, la destrucción de las instituciones, la destrucción del aparato productivo, la destrucción de las empresas básicas del estado, la perdida de hogares y viviendas, la migración extrema de venezolanos a otros destinos inciertos, la destrucción de las instituciones, etc.
Todo el daño mencionado arriba, hecho a una nación injustificadamente, y a cambio de ello, solicitar un puente de oro para Nicolás Maduro, es un insulto a la inteligencia, y por supuesto, una salida dorada, como lo sugiere JM Santos, no compensan en absoluto tan gigantesco daño hecho a Venezuela. Si Nicolás Maduro decide dejar pacíficamente el poder por las buenas, deberá ser por la puerta trasera de la casa, no por un camino dorado ni con alfombra roja, como lo sugiere JM Santos.
En realidad, Nicolás Maduro y los que le acompañan, deben salir del poder con grilletes en pies y manos, para ser llevados directos a la justicia, para que ésta los juzgue y condene por sus criminales y acciones, quienes destruyeron voluntariamente a un país, para intentar reconstruirlo sobre sus propias cenizas.
Tal como es la forma de actuar de los revolucionarios comunistas, éstas se encontraron con una Venezuela rica y prospera, y no supieron cómo administrarla y explotarla para la felicidad de su pueblo. Sin duda alguna que Venezuela ha sido la nación escogida por el denominado proyecto político marxista leninista conocido como “el socialismo del siglo XXI”, utilizado como ardid, para impresionar a los incautos, para apropiarse de ésta y enriquecerse individual y grupalmente a manos llenas. “Amanecerá y veremos”.
Guillermo A. Zurga